1° de Mayo: Hacia el triunfo popular

La oratoria del presidente del PIT-CNT, Marcelo Abdala, en la celebración de un nuevo Día Internacional de los Trabajadores, abarcó varios ámbitos de la vida del pueblo uruguayo, comenzando por la entrega de las miles de firmas, la necesidad de una matriz productiva, la reducción de la pobreza, la inserción internacional, el abatimiento de la brecha de género en el trabajo, la reducción de la jornada laboral entre otros temas. Compartimos parte de su discurso en medio de la presencia de miles que llenaron la avenida Libertador solo en el acto realizado en la capital:

Democracia directa

El pasado 27 de abril entregamos en el parlamento más de 430.000 firmas para habilitar el ejercicio de la democracia directa de nuestro pueblo con el objetivo de consagrar la Seguridad Social como un derecho humano fundamental y de abrir un nuevo escenario para una reforma integral de todo el sistema de previsión social. Este inmenso e histórico logro popular obtenido en tan solo cinco meses de campaña y con muchas restricciones económicas se dirigió victorioso frente a una gran ofensiva detractora que, a fuerza de falacias y tergiversaciones, intentó sin éxito generar miedo en la gente y aversión a la propuesta de cambio.

Estas más de 430.000 firmas, que superan las obtenidas en otras instancias para habilitar plebiscitos en años recientes y también exceden el número de votos que recibieron cinco de los siete partidos políticos democráticos con representación parlamentaria, dotan a esta iniciativa de una altísima representatividad social y dan cuenta al mismo tiempo de la plena vigencia y plenitud del movimiento popular como principal escudo de los humildes.

Esta verdadera hazaña popular, lejos de las comodidades del poder, se construyó desde abajo y con la gente. Se construyó en los brazos de miles y miles de mujeres y hombres sencillos, que sin pedir nada a cambio, más que la alegría de ser parte de un compromiso con la vida, recorrieron lugares de trabajo, plazas, ferias, barrios en todo el país, consiguiendo esta enorme cantidad de firmas.

Nuestro pueblo está lleno de reservas morales y esta proeza colectiva es una demostración más de ello. La gente sencilla y su incorruptible esperanza en las causas colectivas es la trinchera más conmovedora de la conciencia de clase.

Mientras aguardamos respetuosamente, tranquilos el pronunciamiento de la Corte Electoral, nos vamos aprestando a asumir los desafíos de este nuevo escenario de la acción, donde, entre otras cosas, esperamos que no haya excusas para no aportarle a la gente un debate respetuoso y centrado en argumentos.

Se vienen tiempos para forjar la victoria popular, tiempo para difundir las ideas, los fundamentos conceptuales, éticos y las propuestas programáticas, que sustentan esa iniciativa popular. Sabemos que el objetivo que propugnamos es pertinente, justo y posible, pero también sabemos que el camino no será sencillo y que el poder financiero utilizará todas sus influencias con el fin de instalar su versión ideológica y preservar sus intereses. 

No obstante, por encima de todo, nuestra mayor confianza está en saber que no hay fuerza más poderosa que un pueblo convencido de ser obrero de su destino, por eso a fines de octubre, como dice el poeta, ganaremos nosotros los más sencillos, aunque tú no lo creas, ¡ganaremos!

Historia y presente

Como señalábamos con muchos jóvenes trabajadores y trabajadoras, hoy no es un feriado, aunque nuestra normativa dicta que exista el 1 de Mayo como feriado pago. Hoy es un día de la lucha internacional de la clase trabajadora, que en el año 1886 se levantó en grandes huelgas por la limitación de la jornada de trabajo, por la reducción de la jornada de trabajo y como fruto de esas luchas, además de cientos de trabajadores y trabajadoras injustamente asesinados, surge el juicio infame en donde son condenados a muerte los que encabezaron la organización de esas huelgas de masas por la reducción de la jornada de trabajo, por humanizar los procesos de trabajo a fines del siglo XIX y también a fines del siglo XX.

Como decía Engel, uno de los ajusticiados en la horca, creemos que su pensamiento está más que vigente y debe retumbar en los nuevos destacamentos de trabajadores y trabajadoras que se unen a la lucha de la clase trabajadora y el pueblo, se preguntaba ante esa justicia tan vil, que decía, aunque mueran inocentes de todo delito hay que ajusticiarlos de manera ejemplificante, se preguntaba Engel ¿en qué consiste mi crimen? En que he trabajado por el restablecimiento de un sistema social donde sea imposible que mientras unos amontonan millones, otros caen en la degradación y en la miseria. ¡Viva la lucha internacional de la clase obrera! ¡Viva el 1 de Mayo, nuestra democracia y nuestro pueblo oriental! Porque el movimiento obrero uruguayo tiene dentro de sus honores el haber sido un destacamento que conmemoro el 1 de Mayo desde el primer llamado de la Internacional en 1890 y que conmemoro los 1 de Mayo todos los años que nos separan de esa fecha, inclusive bajo el fascismo atroz, tirando un volante, organizando el paro general (…)

Sí a la Paz

No voy a aburrir con cifras, pero fíjense que en enero del 2024 la ONG internacional Oxfam con su investigación establece que la riqueza acumulada de las cinco personas más ricas del mundo se ha duplicado desde el 2020. Al mismo tiempo, la riqueza acumulada por el 60% de la humanidad, nos referimos a 5.000 millones de seres humanos, ha reducido sus ingresos, su riqueza acumulada. En definitiva, el poder mundial está en manos de un conjunto de oligarcas mil millonarios que capturan más riqueza que la inmensa mayoría de la humanidad.

Este mundo atroz donde lo financiero vale más que lo productivo y la vida, en donde la economía se hace cada vez más trasnacional que la suma de economías nacionales. En donde una profunda revolución tecnológica que hacen que broten a chorros los caudales de la productividad y podría servir efectivamente para satisfacer el conjunto de las necesidades humanas, pero solamente estimula la hiper acumulación del capital, del desarrollo desigual, la centralización y concentración de la riqueza de un lado y el hambre y la marginación del otro. Este mundo pide a gritos que el movimiento obrero internacional se levante por sus derechos, pero pide a gritos que en función de la grieta geopolítica que son los fenómenos globales, frente al descenso de la economía norteamericana, principal potencia imperialista del planeta, el ascenso de Rusia, India y especialmente China, potencialmente los BRICS. Ese conflicto geopolítico que se expresa de una forma en un lugar y de otra forma en otro, pide a gritos, que los movimientos obreros y populares del mundo nos levantemos todas las personas de buena voluntad, con independencia de su filiación, política, ideológica, religiosa o lo que sea, a reclamar la PAZ que precisa esta humanidad para construir su futuro.

Desde la tribuna del 1 de Mayo, con ese sentimiento antimperialista decimos SÍ a la PAZ, NO a la GUERRA en cada una de sus manifestaciones. En particular y queremos ser absolutamente rigurosos, condenamos las distintas formas del terrorismo que no es el método de la clase obrera, decimos fuerte y claro que condenamos el genocidio del estado de Israel conducido por la extrema derecha en connivencia con el imperialismo norteamericano y exigimos el alto al fuego inmediato, porque ya murieron más de 35.000 palestinos y palestinas, 14100 al día de ayer son niños en este genocidio y exigimos el cumplimiento del Alto al fuego solicitado por Naciones Unidas y la aplicación de la resolución 242 de Naciones Unidas que habla de dos Estados con Jerusalén como capital común y la connivencia pacífica entre religiones y pueblos distintos que se merecen la felicidad, por el Alto al Fuego Ya y contra lo que es, porque hay que llamarlo por su nombre, no una guerra ni una masacre, sino un genocidio sistemático del pueblo palestino.

En este marco en una América Latina que se juega todo, que es el continente con más riqueza del plante y al mismo tiempo el más desigual, que está en disputa en lucha, tratando de parir a partir del empuje, del corazón de sus pueblos, un cambio cualitativo que permita un desarrollo de nuevo tipo. Un nuevo modo de acumulación a los efectos de dar satisfacción a las amplísimas necesidades populares de este continente. Sostenemos que en tanto y en cuanto la matriz productiva de nuestro continente, su modo de acumulación implique la inserción internacional dependiente y periférica en el mercado mundial, básicamente especializada en la exportación de materia prima, en tanto y en cuanto, nuestro pueblo no encuentre el camino hacia un desarrollo equilibrado, no se resolverán los problemas de nuestra América Latina.

Matriz productiva

Por ese mismo análisis, es que sostenemos, esta podría ser la consigna central de todo un período, que nuestro país por algunas cuestiones que están sucediendo y que denunciaremos pero que son formas de manifestación de un problema que está en la raíz, más abajo nuestro país la patria de Artigas, que dijo que los más infelices habrán de ser los más privilegiados en el primer proyecto de reforma agraria que ha conocido nuestra tierra. Nuestro país, y esta es la tarea central de todo el período, pide a gritos, compañeros y compañeras, cambios profundos en la matriz productiva del país, en su matriz de distribución de la riqueza, y en la construcción de un camino largo de profundización de la democracia para la pública felicidad.

No alcanza con mantener la actual matriz productiva dependiente de los precios internacionales de la materia prima, complementada con algo de distribución del ingreso, sino que tenemos que ir a transformaciones profundas, porque en definitiva la forma de transformación que habremos de señalar, que hablan de que no alcanza ya con esta matriz productiva con algo de distribución.

En el año 2019 alrededor de 450.000 trabajadores ganaban menos de $25.000, en el año 2023 esta cifra ya estaba con 550.000 trabajadores ganando menos de $25.000. Es notorio que en estos años se ha deteriorado el poder de compra de los salarios. Desde el año 2020 hasta el 2024, en que logramos recuperar salario real, también en función de la propia lucha de los trabajadores y las trabajadoras, han sido transferidos desde los bolsillos de los trabajadores a los bolsillos del capital, según nuestro instituto Cuesta Duarte, alrededor de 2.000 millones de dólares, que son los pesos constantes y sonantes que la población trabajadora dejó de cobrar en virtud de la rebaja salarial. Cuya recuperación del poder de compra del salario real no devuelve ese dinero no cobrado.

Estamos en un momento donde hay que analizar la realidad de manera rigurosa, y es cierto que se recuperaron los empleos que perdimos durante la pandemia y que hoy a nivel cuantitativo en cantidad el nivel de empleo que hay está igual o inclusive por encima del año 2019, pero nos preocupa mucho algunos fenómenos de la calidad de ese empleo generado, que nos hace pensar en la necesidad de esos cambios profundos, porque el desempleo juvenil en nuestros jóvenes menores de 25 años el desempleo es cinco veces mayor que el resto.

Además, los problemas del empleo están concentrados al norte del Río Negro, en Artigas, en Cerro Largo la informalidad llega a ser el 50% de la población económicamente activa. Porque estos fenómenos han llevado a que la pobreza llegue a ser alrededor de 360.000 pobres, 50.000 más que en el 2019, de estos últimos un 17% son menores de 6 años, porque la pobreza se ha infantilizado y se ha hecho cada vez más femenina.

Estos 50.000 más que tenemos, en un país rico, que podría exportar alimento para 30 millones de personas, esta pobreza que llega a 360.000 personas, 150.000 son menores. Por lo tanto, es absolutamente importante pensar en el largo plazo, en las luces largas. En una estrategia de desarrollo en cuya base en el tipo de matriz productiva que generemos, en el tipo de puesto de trabajo que hayamos generado, en el tipo de educación, en el tipo de formación profesional, en el tipo de mecanismos redistributivos, en la estructura retributaria, en la seguridad social, en la negociación colectiva, en el sistema de cuidados en todos los órdenes de lo que hace a un proyecto de país largo, concebido efectivamente para superar de manera radical la pobreza en un país en donde no debería haber un solo pobre y eso es posible y por eso lo planteamos.

Hace falta una estrategia nacional de desarrollo que supere en primer lugar nuestra estructura cada vez más primarizada y trasnacional, sometida y enormemente vulnerable a los ciclos de altas y bajas de los precios internacionales de las materias primas. Es cierto que confluyeron distintos factores, entre ellos financieros para las crisis de 1982 y la del 2002, pero fue una crisis de base productiva e inserción internacional. Es cierto que el movimiento obrero no es tonto ni indiferente. Desde el año 2005 hasta el 2014 hubo un proceso expansivo en los precios internacionales de la materia prima y hubo procesos de crecimiento basado en estos precios y en la inversión extranjera directa, acompañado de avances sociales y laborales, los consejos de salarios, las libertades sindicales. Primero, el plan de emergencia después el plan de equidad, distintas políticas de avances en la seguridad social, pero incluso con esa sensibilidad ese modelo entró en crisis y en meseta desde el 2015 al 2020 ante la caída de los precios internacionales de la materia prima. Nuestra matriz productiva es primaria y cada vez más trasnacional. 

En el año 1970 la inversión extranjera directa acumulaba un porcentaje de corresponder a un 40% del PBI, en el año 2020 la inversión extranjera directa supera al total del PBI de nuestro país. La tierra está cada vez más dominada por el capital extranjero trasnacional en los sectores vinculados a la forestación, a las commodities, solamente una empresa del complejo forestal maneja más de 100.000 hectáreas de nuestra tierra. En el año 2003 un tercio de las exportaciones del país correspondían al capital trasnacional, dos tercios de esas exportaciones eran del capital nacional. Al día de hoy el disparate de un 70% de nuestras exportaciones pertenecen al capital trasnacional. 

En el año 1987 de las 200 principales empresas que controlaban la mayoría del aparato productivo del país casi un 50% era de capital nacional, un 13% empresas trasnacionales y un 28% del aparato del Estado, nuestros entes y empresas públicas. Ya en el año 2015 solamente un 26% de nuestras exportaciones se explica por empresas nacionales. Un 35% son capitales trasnacionales y un 29% sigue siendo la contribución de una nuestras principales fortalezas, nuestras empresas públicas. El capital público acumulado, que puede ser con una gestión adecuada, una locomotora de desarrollo tecnológico y productivo del país.

Por tanto, hacemos, con las luces largas, no solamente la coyuntura, este conjunto de propuestas, pensando en lo siguiente, la diversificación de nuestra matriz productiva es un objetivo esencial para superar las contradicciones y los males de la sociedad uruguaya porque se requiere efectivamente un nuevo modo de acumulación y redistribución de la riqueza. Y la contracara de esa estrategia es la unidad profunda de América Latina que nos enganche para la complementación productiva industrial y nos permita el desarrollo simultáneo de todos los pueblos.

En primer lugar, diversificar la matriz productiva para aumentar la capacidad productiva del trabajo y mejorar la productividad social del trabajo para que esta se reparta. En segundo lugar, establecer que no es mala palabra, muy por el contrario, poner las vigas centrales de una política industrial que ayude a diversificar la matriz productiva, que es lo que están haciendo los países hoy luego de la pandemia. Una política industrial animada, liderada por el Estado que permita desarrollar esa no dependencia tan absoluta del capital trasnacional.

Apuntar a cerrar las brechas de capacidades científico-tecnológicas, nuestro país apenas invierte en innovación y desarrollo un 0,5% del PBI. Países como Francia, Noruega o Irlanda aportan más de un 3% del PBI a todo el complejo de innovación y desarrollo. No debe haber excusa alguna para no priorizar el presupuesto educativo y en particular universitario a los efectos de poder diseñar nuestra propia tecnología en unidad con los países de América Latina. 

En el marco de esto hay que establecer una línea hacia la inversión extranjera directa, en la cual ellos que invierten por su rentabilidad, deban también invertir en función de los ejes centrales de un plan de desarrollo productivo.

Debe haber una macroeconomía que, si sea responsable con los equilibrios, pero no se quede en eso, porque el mercado y esto está demostrado, no es el mejor asignador de los recursos. Porque el mercado no resuelve, en el marco del capitalismo global, el desarrollo de la diversificación de la matriz productiva o los caminos que deben abrirse para distribuir la riqueza, por tanto, se necesita una macroeconomía en cuya ingeniería esté planteado de manera explícita la diversificación de la matriz productiva, la redistribución de la riqueza, la eliminación de la pobreza, un plan de vivienda que permita, efectivamente, la pública felicidad. Compañeros y compañeras para un plan de desarrollo es que convocamos desde esta tribuna a un dialogo nacional por el desarrollo productivo de nuestro país.

Reducción de la jornada laboral

Queremos compartir otra bandera que viene levantando el movimiento sindical, la reducción de la jornada laboral mejora la satisfacción del trabajador con la vida y con el propio trabajo. Hay evidencia empírica que la reducción de la jornada de trabajo en su forma de reducción de la semana laboral es muy buena para la salud del trabajador. Queremos plantear que la reducción de la jornada de trabajo en tanto elimina una exigencia del capital que para contratar a un trabajador pondera mejor si el trabajador está dispuesto a quedarse en largos jornales la reducción de la jornada de trabajo mejora la brecha de genero porque las empresas no tienen incentivos para contratar trabajadores de largas jornadas. Esto ya quedo demostrado en Estados Unidos y en Noruega, en distintas ramas, las mujeres se anotaron mucho más para trabajar, en función de esta situación. Además, la reducción de la jornada de trabajo es neutra con la creación de empleo. Si bien no genera empleo nuevo por la reducción tampoco genera desempleo. Hay 700.000 personas que integran la población activa que trabajan más de 40 horas semanales, de estas 520.000 son asalariados.

Es necesaria una ley que lleve la semana laboral a 40 horas con pago de 48 horas para que desde el punto de vista de la salud se mejore y se disfrute de la vida.

La mujer trabajadora

Es necesario eliminar todas las formas de discriminación de género y hoy le hacemos el debido homenaje a la lucha de la mujer trabajadora que es la inmensa mayoría de la sociedad uruguaya.

Decir que se debe mejorar la implementación del sistema nacional de cuidados con la inversión y el presupuesto que conlleven.

Si llega una denuncia de violencia de genero cada 12 minutos no hay excusa, no puede no desarrollarse toda la inversión presupuestal para la aplicación correcta de la ley de combate a la violencia de género y por ultimo si es correcto concebir que quien desarrolla un trabajo no remunerado está contribuyendo a un fondo que en ultimo termino abreva la acumulación de capital en esta sociedad en donde todo se convierte en mercancía y ese trabajo no remunerado no está contemplado, no se paga y no podemos naturalizar pero hoy recae en la mujer, es absolutamente de fondo prender las luces largas de pensar en su implementación como las partidas de complementación que contemplen en parte el trabajo no remunerado que principalmente hace la mujer trabajadora. (…)

Foto

Marcelo Abdala durante el acto por el Día Internacional de las Trabajadoras y los Trabajadores en la Avenida Libertador en Montevideo. Foto: Javier Calvelo / adhocFOTOS.

Compartí este artículo
Share on whatsapp
Share on facebook
Share on twitter
Share on telegram
Share on email
Share on print
Temas