27/06/1973

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Maestro Bertulio, desde las redes, por el Litoral.

Cuando por las calles,
que son nuestras;
por las plazas,
que son nuestras;
por los paisajes
con casas y caras desparejas,
que son nuestras…
Es decir,
cuando por nuestra vida
irrumpe el mal con sus armas,
y estalla,
o restalla con su látigo de sombras,
oscureciendo al sol
en la cara de un niño.
Cuando su pincel de sangre
salpica el traje del viento
y el tul de la lluvia,
cuando su hacha de ignorancia
derriba el árbol
o la rodilla del jazmín desgarra.
Cuando un hermano
es una mancha tirada,
asesinada,
bajo la catedral
de las estrellas.
Cuando se elevan
los muros del silencio.
Digo,
pronuncio,
suspiro,
tu nombre:
¡Libertad!

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