Masiva movilización social y bloqueos de carreteras en la ciudad de El Alto, Bolivia. el 18 de mayo 2026. Vía X@amigueltomas21.

Bolivia: Exigen renuncia del presidente

Por Daniel Dalmao (*)

El actual presidente de Bolivia, Rodrigo Paz Pereira, asumió el 8 de noviembre de 2025. El lunes 18, a poco más de seis meses de esa asunción, ingresó en La Paz una multitudinaria movilización que se viene gestando desde varias semanas atrás y que incluye bloqueos a las vías de ingreso a la capital del país.

Las movilizaciones fueron promovidas en principio por diversos sectores con demandas sectoriales como los transportistas, los maestros, los trabajadores nucleados en la poderosa Central Obrera Boliviana (COB) y la organización de campesinos Tupac Katari. Pero estas demandas parciales hoy se han resumido en una única exigencia que es la renuncia del presidente por su incapacidad de resolver la crisis generada.

Después de 20 años de gobiernos de izquierda en Bolivia conducidos por el MAS, con un intervalo de un año donde producto de un golpe de estado usurpó la presidencia Jeanine Añez, Rodrigo Paz fue electo con un programa moderado y con promesas que prontamente fueron dejadas atrás. El MAS llegó a estas últimas elecciones sumido en una profunda crisis que se expresó en graves enfrentamientos internos y dolorosas divisiones por tanto, las posibilidades de disputar el gobierno eran mínimas. En ese marco, muchos ciudadanos que habían votado la izquierda anteriormente, vieron a Paz Pereira como la menos mala de las opciones, quien hizo campaña con la consigna “capitalismo para todos”.

El pueblo boliviano tiene una larga tradición de lucha. El martes 19  el politólogo argentino Atilio Borón, en su columna radial en AM 530 de Bs As, haciendo un rápido repaso recordaba entre otros hitos, la Revolución Nacional de 1952 conducida por el MNR de Víctor Paz Estensoro. Esta Revolución nacionalizó las minas de estaño (80% de las exportaciones en aquel momento), realizó una reforma agraria que entregó tierras a los campesinos e indígenas, instaló el voto universal y extendió la educación pública y rural. Borón también recordó la “Guerra del agua” en el 2000 contra la privatización a favor de una multinacional que había provocado un aumento; en 2003 la “Guerra del gas”, con más de 60 muertos, que logró la renuncia del presidente Gonzalo Sánchez de Lozada y la huelga nacional del 2005 que terminó con el gobierno de Carlos Mesa y el llamado a elecciones anticipadas que ganó el MAS de Evo Morales. 

¿Cuáles han sido las principales medidas de Rodrigo Paz que generaron esta situación? Eliminó los subsidios a los combustibles lo que implicó una suba al doble de sus precios; reforma tributaria que disminuyó impuestos a los propietarios más ricos, a la vez que incrementó los impuestos indirectos a los pequeños propietarios que estaban exentos y la posibilidad de embargo a estos; propuesta de reforma constitucional para permitir más inversión privada en hidrocarburos, minería y electricidad; anuncios de que abrirá la explotación del litio y el gas a empresas privadas extranjeras, revirtiendo la nacionalización en tiempos del MAS; política exterior de acercamiento a los EEUU (viajó en diciembre a reunirse con Marco Rubio y participó junto a Trump en la conformación de el “Escudo de las Américas”). A estas medidas se suma la importación de gasolina adulterada que ha causado daños importantes a miles de vehículos.

El portal “Vermelho”(Brasil) en una nota del martes 19 destaca: “Bolivia vive su mayor crisis política y social desde la llegada de la derecha ultra liberal de Rodrigo Paz…Sectores populares acusan a Paz de imponer un programa de austeridad alineado a los intereses del Fondo Monetario Internacional (FMI), de las empresas transnacionales y del agronegocio, rompiendo compromisos históricos del Estado plurinacional boliviano construido a lo largo de los gobiernos del Movimiento al Socialismo (MAS). Al mismo tiempo, crece la tensión en torno al ex presidente Evo Morales. Sus partidarios denuncian una operación de persecución política y afirman que existe riesgo de prisión o hasta mismo de asesinato del líder indígena, en un escenario que sectores populares bolivianos asocian a las recientes ofensivas de los EEUU contra gobiernos y líderes latinoamericanos”. Más adelante la nota afirma que: “La respuesta del Ejecutivo boliviano profundizó aún más el conflicto”. 

El gobierno clasificó las protestas como una tentativa de  desestabilización y autorizó grandes operaciones policiales y militares para desbloquear carreteras y dispersar manifestantes. El lunes, la Justicia boliviana emitió una orden de prisión contra Mario Argollo, secretario ejecutivo de la COB, acusado de “instigación pública al crimen”, “terrorismo” y otros delitos. La central sindical denunció persecución política y afirmó que el gobierno intenta silenciar la dirección obrera por medio de la criminalización de los movimientos sociales”.

A nivel internacional se han manifestado y actuado de diferentes formas varios gobernantes. Por ejemplo el presidente de Colombia, Gustavo Petro escribió en su espacio en la red social X: “Bolivia vive una insurrección popular. Es la respuesta a la soberbia geopolítica. Latinoamérica es una civilización diversa y diferente, no se la puede homogeneizar desde ningún lado del planeta. Latinoamérica y el Caribe deben ser escuchados por el mundo mirando de frente en paz, y hablando con franqueza. Mi gobierno está dispuesto, si es invitado, a buscar fórmulas pacíficas de salida a la crisis política boliviana”. 

El gobierno estadounidense sin embargo manifestó apoyar los esfuerzos oficiales para “restaurar el orden, la paz y la estabilidad”. Según CNN en Español, en un mensaje de la Oficina de Asuntos del Hemisferio Occidental condenó “todas las acciones destinadas a desestabilizar” al gobierno boliviano…”. 

En Bolivia, los disturbios y bloqueos han generado una crisis humanitaria, causando escasez de medicamentos, alimentos y combustible”. Por su lado el presidente argentino, “uno de los tres tipos más conocidos del planeta” según él mismo, envió aviones Hércules a Bolivia para establecer un puente aéreo y trasladar alimentos e insumos básicos, con el fin de mitigar el desabastecimiento provocado por las movilizaciones. Esto de acuerdo a la versión oficial, aunque la oposición en Argentina y la de Bolivia lo ven con preocupación. 

El ex presidente boliviano Evo Morales denunció que en estos aviones militares argentinos se transportó policías y material antidisturbios. Los argentinos tienen el recuerdo de cuando el gobierno Macri respaldó la dictadura de Añez y le envió clandestinamente material bélico y municiones para reprimir las protestas.

¿Qué ofrece Bolivia para despertar el interés del imperio norteamericano y las multinacionales? Es rica en minerales, en tierras raras-tan codiciadas actualmente-, tiene gas, oro, estaño, zinc, plomo y plata así como las reservas más grande de litio, y es un país con la mayor diversidad, el 70% del territorio es Amazonía. 

A pesar de cómo terminó el período de los gobiernos de izquierda en Bolivia y de la situación de la fuerza política que condujo ese proceso, existe hoy en el pueblo una profunda conciencia de la importancia que tiene la defensa de sus recursos naturales y del protagonismo al que está llamado el campo popular. Probablemente tiene mucho que ver con eso el nuevo despertar y su expresión en las movilizaciones. Ojalá también esa experiencia adquirida le permita encontrar caminos de salida favorables al interés popular.

(*) Comisión de Relaciones Internacionales del PCU.

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