El senador de la 1001-FA Óscar Andrade planteó en el debate del Senado por el Presupuesto Nacional instalar una discusión a fondo sobre las prioridades del país. Recordó que Uruguay no es un país pobre, sino profundamente desigual, y que el desafío del presupuesto es garantizar derechos y reducir brechas.
Ejes centrales
Los ejes de su intervención de media hora giraron en torno a la recuperación del salario y las jubilaciones tras años de pérdida real, la inversión pública como motor del trabajo, la vivienda y la infancia como claves para combatir la desigualdad, y la necesidad de acuerdos amplios para avanzar en la “pública felicidad”, como decía Artigas.
“Este presupuesto intenta construir política para intentar resolver derechos postergados, vulnerados. El Uruguay es dramáticamente desigual, dolorosamente desigual y quienes estamos en el gobierno tenemos que mirar esa realidad interpelados. Uno de cada tres niños en Uruguay está en la pobreza.
Solo ese dato nos coloca, según un informe de la UNICEF del año pasado, entre 40 países en el puesto 37, o sea con una connotación dramáticamente desigual. Nosotros pensamos el Presupuesto como un instrumento que tiene que ayudar a corregir, a resolver, a reconocer derechos que están siendo vulnerados”, afirmó el senador.
“No es que hubo un golpe abrupto, vienen de lejos, estamos hablando del mismo país donde un puñado de residentes tiene más de 60.000 millones de dólares en el exterior. No es un país pobre, es más, no es una América Latina pobre, es brutalmente desigual”, agregó.
“Creo que los niveles de concentración de la riqueza determinan las posibilidades de la libertad y de la democracia. Bueno, hace poco (el economista) Joseph Stiglitz hacía un informe global, en el sentido de que el 1% de la población del planeta se había quedado en los últimos 25 años con el 40% de la riqueza”, recordó.
Situación fiscal
Luego de dar un panorama de geopolítica mundial el senador insertó el tema del déficit fiscal. “Hay un punto de partida al que obligatoriamente nos tenemos que referir: el punto de partida, la situación fiscal tan comprometida, donde tenés una condición en el primer año muy compleja, diferente a la que discutimos en el marco de campaña electoral. Pero no solamente esto, Oddone (ministro de Economía y Finanzas), dijo que en 2019 las obligaciones transferidas para el año 2020 eran de 80 millones aproximadamente y hoy son de 460, el segundo elemento que parece importante colocar es el crecimiento de los gastos postergados que trepa a 0,7 del PIB. Hay elementos que determinan además un país con un nivel de deuda 11 puntos por arriba del que teníamos hace 5 años”, explicó.
“Fue por maldad no, estuvo la pandemia, hubo un problema con la sequía, hubo dificultades, pero también, y lo tengo que decir, hubo una promesa electoral principal hecha que era que había un gasto exorbitante, excesivo y que había que recortar y que se podía hacer sin tocar salarios, jubilaciones, ni inversiones y que se podían ahorrar 900 millones de dólares como se prometió en la campaña del 2019 y se ajustó los primeros años, pero, ¿dónde se ajustó los primeros años? Bueno en salarios y jubilaciones o sea el ajuste principal fue hecho sobre el 85% de los hogares uruguayos que vive de salarios y jubilaciones”, criticó Andrade, “mientras los cargos de confianza no pararon de crecer”, agregó.
Enormes dificultades
“Estamos en un presupuesto que tiene enormes dificultades, alto endeudamiento, de crecimiento modesto y se debate acerca del crecimiento, pero, ¿quién puede garantizar en un mundo que está viviendo las turbulencias de hoy, lo que va a pasar dentro de seis meses? Muy difícil, muy complejo, estás parado arriba de un cataclismo”, advirtió.
“Sin embargo el presupuesto no ajusta, y eso tiene un enorme valor, pero no solamente no ajusta, sino que es una política económica que tiene arriba de la mesa para el 95% de los trabajadores incremento de salario, seguro y suficiente. Para el lote de trabajadores que cobra 40.000 pesos líquidos para abajo, tiene el crecimiento de salario más importante, recuperando una política de Salario Mínimo Nacional que estuvo prácticamente congelado en el ultimo gobierno”, agregó.
“No puede ser que hablemos de trabajo sin hablar de un esfuerzo tan importante colocado en la inversión con mecanismos presupuestales y extrapresupuestales y que no lo identifiquemos como un elemento central, la apuesta por la obra pública, en diversos niveles para generar actividad y empleo. Uruguay es un país económicamente periférico y dependiente, y precisamos la inversión privada. Pero en un clima de tal incertidumbre, ubicar una discusión de esta magnitud de obra pública, llegando a un 58% de crecimiento de inversión en términos reales, es algo que tenemos que saludar del Presupuesto, y parece que no fuera importante”, recordó Andrade.
“Hay una apuesta al trabajo y hay una apuesta para abatir la desigualdad, que crezca un 50% el bono crianza no es un aumento marginal, uno puede decir bueno son mil y algo de mangos más, sí pero para el hogar que está más complicado a veces hace la diferencia y tampoco es casualidad que cuando hablamos de trayectoria educativa se nota porque los primeros años de vida determinan todo lo demás como la deserción estudiantil”, apuntó.
“Entonces, son temas donde debemos tener un acuerdo nacional, lo que ponemos arriba de la mesa no es caridad es el derecho a la educación. Hubo informes hasta de la Cátedra de Nutrición sobre los barrios en contexto crítico, donde los gurises de secundaria tenían situaciones dramáticas desde el punto de vista de la emergencia sobre la inseguridad alimentaria moderada y la inseguridad alimentaria severa”, recordó.
Acuerdos nacionales
“Capaz nos quedamos cortos (con los programas), porque vamos a llegar a mil hogares y no alcanza, tenemos que atender los problemas que son de la desigualdad. El gasto educativo se incrementa tres veces más que en el periodo anterior. En salud pública también hay amplias mejoras, algunas ya en curso, una mejora evidente, por ejemplo, en los remedios en las policlínicas. Los datos son contundentes, por ejemplo, en los tiempos de espera, en los tiempos oftalmológicos de algunas políticas que se descontinuaron, como las pesquisas en las escuelas, etc”, agregó Andrade.
“¿Están resueltos todos los problemas del Uruguay en el Presupuesto?” se pregunta el senador. “No, no están resueltos y Uruguay, repito, atraviesa situaciones de desigualdad interpelantes, dolorosas, que el sistema político debe ponerlas arriba de la mesa, en términos de proyectos, de iniciativas, de la necesidad de construir acuerdos”, se respondió.
“Que no termine cada discusión en los juzgados o al ritmo del Twitter, hay temas estratégicos que necesitamos construir acuerdos de largo aliento: acuerdos sociales, académicos y políticos. Ojalá tengamos espacio para eso, pero siento que el tamaño de los problemas muchas veces y en muchas áreas requeriría de esfuerzos mayores”, opinó el legislador frenteamplista.
Sin embargo “no parece que tengamos un debate con la profundidad que merece para poder potenciar acuerdos, rescato que el tono de la discusión ha sido un tono respetuoso y ese es un valor. Podemos tener diferencias de enfoque sobre distintos temas, las relaciones laborales, el papel de las empresas públicas, las políticas sociales. Podemos tener diferencias sobre si la seguridad principalmente hay que abordarla con medidas punitivas o principalmente con medidas estructurales. Hemos transitado esa discusión. Pero es bueno que esa discusión en general la hagamos con respeto”, apuntó.
“Vamos a ser los primeros en defender los objetivos económicos del presupuesto. Vamos a trabajar sistemáticamente, y esa es una tarea del Parlamento, para que el cumplimiento sea riguroso, para que el gasto sea eficiente. La dirigencia política tiene que ser la que esté a la cabeza de velar, porque como decía Artigas «no tenemos más enemigo que el que se opone a la pública felicidad». Ojalá el presupuesto que vamos a terminar aprobando y ojalá sea por amplia mayoría, logre rumbear en ese sentido artiguista de la pública felicidad”, finalizó Andrade.
INTERVENCIÓN COMPLETA DEL SENADOR OSCAR ANDRADE:





















