Apuntes sobre una tarea necesaria

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Por León Damico Bico

Nuestro Partido está de celebración, no es para menos, un acontecimiento tan trascendente como el centenario del Partido Comunista del Uruguay, no ha de dejar a nadie indiferente. Constituye un mojón más en nuestra historia y en la de todo el campo popular. Alegría en nuestras filas y en las de nuestros entrañables compañeros de lucha, y porque no, incomodidad y rabia en aquellos que desde el propio 21 de Setiembre de 1920 han abogado por la desaparición de esta herramienta de la clase obrera. Aquí estamos, de pie y en lucha, tan comunistas como siempre y más jóvenes que nunca.

Como los aniversarios siempre son una buena excusa para emprender nuevos desafíos, desde la Comisión Nacional de Educación hemos asumido una nueva tarea, que intenta saldar – o mejor sería decir continuar atendiendo- una vieja deuda que los comunistas tenemos con nuestro Partido, el rescate de nuestra memoria histórica y la conformación de un Archivo Histórico.

Si bien nos consta que en el pasado reciente existieron intentos por conformar un archivo partidario, dichos intentos por distintos motivos, se han visto truncados. No obstante ello, la necesidad de crear un repositorio documental que: custodie, conserve y ayude a difundir la historia partidaria, hoy, en el año de nuestro centenario, nos llama a redoblar el esfuerzo para cumplir con tan importante tarea.

Cualquier institución, de la naturaleza que fuere, al igual que los individuos tienden a conservar elementos que den cuenta de su experiencia vital, ¿qué es si no un álbum de fotografías que contiene fotos del pasado de una familia?, o los registros audiovisuales de un acontecimiento importante, o un recorte de diario que atesora una abuela al encontrar entre sus páginas que el equipo de baby fútbol en el que juega su nieto se ha consagrado campeón de la liga del barrio. Este tipo de ejemplos, triviales, domésticos, nos pueden ayudar a entender el poder simbólico que este tipo de documentos tienen para la construcción del pasado familiar. Les desafío a que levanten la vista y miren a su alrededor, cada objeto que adorna nuestras casas o nuestro lugar de militancia hace referencia o puede retrotraernos a algún momento de nuestro pasado.

Traslademos el ejemplo anterior a nuestro Partido. La lógica indicaría que un Partido como el nuestro, con su historia y relevancia en la vida política de nuestro país, debiera por lo menos conservar aquellos documentos que atestiguan su accionar en la vida política de nuestro país. Eso correspondería en el plano de lo ideal. Ahora, la realidad indica que no ha sido posible llevar adelante dicha tarea. La última dictadura y su feroz ensañamiento con nuestro Partido marca un primer momento de dificultad en la reunión de los documentos. A aquellos que fueron incautados y destruidos por las fuerzas fascistas, se suman los que, en poder de nuestros camaradas, fueron destruidos por contener información que pudiese comprometerlos personalmente y al Partido todo.

Un segundo momento puede situarse en los años noventa, momento crítico de nuestra historia, donde la urgencia por salvar al Partido de la desaparición y del ahogamiento económico no dejó espacios para ocuparse de esta tarea. Pero bien, del fin de la dictadura han pasado ya 35 años y de la crisis de los noventa, casi 30. Ya iba siendo hora de retomar esta tarea.

El archivo que estamos construyendo, significa mucho más que poner en orden los documentos y conservarlos de manera tal que el paso del tiempo no los deteriore. Es mucho más que una colección de papeles y fotos viejas. Nuestro trabajo pretende hacer honor al sacrificio de aquellos camaradas que forjaron nuestra historia, es mantener viva su memoria, ser una referencia para las generaciones futuras y por sobre toda las cosas una herramienta que nos permita escribir nuestra historia de manera documentada. Evitar que se pierda la memoria histórica es evitar que nuestros enemigos tergiversen nuestra historia.

La tarea no resulta fácil. Un arduo trabajo se ha venido realizando en los últimos meses. Como primer tarea, se procedió a organizar aquellos materiales que se encontraban en nuestro local central. El volumen y la importancia de los materiales encontrados superaron nuestras más optimistas expectativas, tanto es así que en los primeros momentos nos vimos desbordados por la gran cantidad de material. Solo a modo de ejemplo hasta el momento hemos sistematizado miles de documentos, quedando aún por revisar, ordenar y archivar un número mucho mayor. El grueso de lo relevado hasta el momento comprende el periodo que va desde la reapertura democrática hasta nuestros días; desde fines de la década de los sesenta hasta el año 85 tenemos algunos documentos, destacando una treintena de documentos de la clandestinidad. Como puede observarse el mayor vacío lo tenemos en el periodo que va desde nuestra fundación hasta los años 70, y gran parte de los materiales propagandísticos producidos durante la clandestinidad.

El objetivo del presente artículo no solo busca informar a nuestros compañeros y camaradas de los avances en la tarea, sino que es un llamado a todos aquellos que tengan en su poder materiales que hagan referencia a la actividad partidaria, en cualquier momento de su historia, a que los donen al archivo del Partido. Somos conscientes del valor emocional que estos materiales tienen para aquellos que los atesoran. Más quienes den el paso al frente y confíen la custodia de dichos materiales, pueden tener la certeza de que los mismos serán tratados con el respeto y el cuidado que merecen y que sin lugar a dudas serán de gran utilidad en la difícil tarea de escribir nuestra historia.

Ya muchos camaradas de diferentes organismos nos han confiado valiosísimos materiales, que hoy engrosan nuestro acervo documental. También hemos recibido materiales en calidad de préstamo, en tales casos reprodujimos los documentos y acto seguido procedimos a la devolución de los mismos. De más está decir que agradecemos profundamente las donaciones recibidas, como también agradeceremos la difusión en todos los ámbitos en que exista un camarada o compañero que pueda poseer materiales, especialmente en las asambleas de agrupaciones que se reunirán el próximo lunes 21 de Setiembre.

No nos cabe la menor duda que ustedes tomarán como propia la presente tarea y colaborarán con el archivo. Los comunistas uruguayos tenemos una historia que se construyó con el sacrificio de miles y miles de compatriotas que dejaron todo, incluso su sangre, por la construcción de una sociedad más justa. No dejemos nosotros que su memoria caiga en el olvido.

¡Salud Camaradas y que Viva el Partido Comunista de Uruguay!

Por comentarios y/o sugerencias, así también, si desea colaborar con el proyecto “Archivo Histórico del PCU” no dude en comunicarse con nosotros al siguiente correo electrónico: 100pcu@vera.uy