“Construir, con la gente, una alternativa al neoliberalismo”

Fernando Pereira recorre al país, con dos planteos a la militancia: construir el triunfo del SI y derogar 135 artículos de la LUC y construir el Frente Amplio para los próximos 30 años.

Fernando Pereira, candidato a la presidencia del Frente Amplio (FA), junto a Ivonne Passada y Gonzalo Civila, está recorriendo el Uruguay, departamento por departamento, ciudad por ciudad, barrio por barrio, con dos planteos: construir la nueva mayoría para anular los 135 artículos de la Ley de Urgente Consideración (LUC) y, también, construir la izquierda para los próximos 30 años, como alternativa al neoliberalismo.

Pereira ha recibido el apoyo para su candidatura de Asamblea Uruguay, Fuerza Renovadora, Partido Demócrata Cristiano, Alianza Progresista, Nuevo Espacio, Vertiente Artiguista, Movimiento de Participación Popular, PCU, FIDEL, PAR, Abrazo, PST, Rumbo de Izquierda, Izquierda Cristiana, Banderas de Líber, Magnolia, Plataforma, Claveles Rojos, Movimiento Humanista, 18 de agosto, Movimiento de Integración Frenteamplista, Grupo Convicción. Además de numerosas personalidades independientes, militantes sociales y de base.
Pereira dialogó con EL POPULAR desde Soriano, donde iba a participar de un acto por el SI y en la previa a realizar un acto en Plaza Lafone, La Teja, Montevideo, este domingo 31 a las 10 horas.

-¿Cómo están transcurriendo los primeros días de esta campaña por la presidencia del FA, qué actividades ha desarrollado?, ¿cuáles están previstas?
Están transcurriendo fantásticamente, el cariño, la solidaridad, el abrazo, el entusiasmo que te transmiten los militantes del FA cuando llegas a los Comités, a las Coordinadoras, a las plazas de los pueblos, es impresionante. Hablo del que se construye desde un Comité de Base de una pequeña ciudad del interior, nos pasó estando en Fraile Muerto con un grupo de 20 militantes cuya mayor aspiración es generar un Comité de Base donde militar. En esta semana hemos estado en Cerro Largo y Treinta y Tres, Florida, Flores y Durazno. En días anteriores estuvimos en varias ciudades de Canelones, en Coordinadoras y Comité de Base de Montevideo. Estuve en Soriano en una actividad por el SI y hoy (por el jueves) estoy en Fray Bentos porque hay un congreso del sindicato papelero y tuvieron la idea de ponerle mi nombre, lo que por supuesto es un gran honor. Estas dos actividades no son parte de la campaña por la presidencia del FA, pero si son parte del amor que los compañeros. La política transforma a las sociedades con actos concretos, pero el amor transforma a las personas.
En lo que queda de aquí al 5 de diciembre vamos a visitar todos los departamentos, la mayor parte de las ciudades y si nos toca ser presidente del FA, vamos a visitar todos los pueblos durante el tiempo que nos toque esa responsabilidad, porque construir el FA de todos implica también estar con todos, los territorios, las formas de pensar, iniciar nexos con la ciencia, con la intelectualidad, profundizar nexos con la academia, con los hombres y mujeres de la cultura, para construir esas historias de lucha, de amor y de solidaridad que el FA tiene.

-¿Cómo valora el respaldo político recibido hasta ahora?
Los apoyos recibidos no sólo los valoro si no que son el motivo principal de haber aceptado ser candidato a la presidencia del FA. Recibir respaldos de la magnitud de los que hemos recibido, tanto de sectores como de compañeras y compañeros, supone un nivel de consenso muy importante para lograr, colectivamente, una presidencia que tenga todos los apoyos, sectoriales y de las bases, y construir un proyecto alternativo que impulse un segundo ciclo de transformaciones. El FA le dijo a las y los uruguayos que llegaba para cambiar la sociedad y en buena medida la transformó. Transformamos la matriz de salud, con el Sistema Nacional Integrado de Salud; universalizamos la educación inicial, construimos escuelas y liceos de tiempo completo, el presupuesto educativo prácticamente se duplicó, por primera vez en la historia miles de hijos de trabajadores son egresados universitarios; transformamos la matriz energética; logramos que los uruguayos se pudieran operar de cataratas con el apoyo de los médicos cubanos; fuimos capaces de generar la banda ancha más importante de América Latina y ser uno de los 7 países más conectados del mundo; logramos bajar la pobreza del 40 al 9%; logramos leyes de negociación colectiva, de libertad sindical, de responsabilidad penal empresarial, de 8 horas para el trabajador rural, aprobamos el convenio 189 de la OIT para el trabajo doméstico. Si logramos todas estas transformaciones, y muchas más que no puedo nombrar, tenemos que ir a un segundo ciclo de transformaciones, con la autocrítica que el Congreso del FA hizo, con la convicción de que no sólo es gobernar para la gente, si no con la gente, y eso supone un diálogo permanente entre el gobierno, el partido, con la fuerza que tiene que tener, y la sociedad.

-En una reciente entrevista con el periodista Gerardo Bleier planteó que el desafío es construir una propuesta de izquierda para los próximos 30 años, ¿cuáles serían las características centrales de esa construcción?
El FA se construyó en 1971 como la síntesis política de hombres y mujeres que venían a construir a la unidad desde los partidos tradicionales de la izquierda, desde los partidos tradicionales del país, el caso de Michelini, de Roballo, de Erro, de Rodríguez Camusso, de la Democracia Cristiana, pero también de miles de hombres y mujeres que surgían como militantes de base, que armaban un local en el barrio y que consolidaban esa lógica de coalición y movimiento. Esta es, tal vez, una de las más preciosas construcciones políticas de la izquierda a nivel latinoamericano y probablemente mundial. Si esta construcción queremos que mantenga vigencia, también tiene que entender los cambios civilizatorios, lo que supone eso en el mundo del trabajo, en las relaciones personales, en las formas de comunicación, de entender la política y en la forma en que los jóvenes levantan nuevas banderas, nuevas causas por las que pelear. Comprender esto implica construir la izquierda del futuro, que requiere de renovación generacional, de escuchar a otros sectores de la sociedad, que todavía no forman parte del FA, pero sostienen valores similares a los nuestros. Si el FA quiere volver a gobernar debe tener sus puertas y ventanas abiertas para que entre el pensamiento crítico, los feminismos, las juventudes, el ambientalismo, el conocimiento, la cultura; y entre todos construir la plataforma política más potente, que se va a llamar FA, pero que va a ser la construcción política para los próximos 30 años.
Los fundadores, en 1971, construyeron una esperanza de futuro, pensaron una izquierda para 30 años adelante. Apenas 2 años después de su fundación el FA sufrió persecución, muertes, desapariciones, cárcel, exilio y, aun así, en 1982, en la heroica votación en blanco demostró que existía, en el 84 volvió a la cancha y en el 2005 llegó al gobierno nacional para transformar el Uruguay. Ahora es necesario, nuevamente, una construcción colectiva que nos proyecte a 30 años. En ese camino hay que lograr una gran elección el 5 de diciembre.

¿Qué le está planteando a la militancia frenteamplista de aquí a diciembre?
La militancia frenteamplista es sabia, sabe que el FA es la mejor alternativa. Quienes están hoy en el gobierno nos prometieron los mejores cinco años de nuestra vida y en los primeros dos años perdimos 19 jornales en la actividad pública y 14 jornales en la actividad privada, perdimos 55 mil puestos de trabajo, 100 mil uruguayos cayeron por debajo de la línea de la pobreza y mientras esto pasaba un grupo pequeño de uruguayos concentró 6 mil millones de dólares en bancos en nuestro país y en el exterior.
Construir una alternativa a este proyecto tiene varias etapas, una de ellas es la elección interna del 5 de diciembre, que nos tenemos que proponer que sea masiva, que nos desafíe a construir la dirección que el FA precisa. Para transformar al Uruguay hay que transformar al FA. Pero hay que tener claro que una de las fortalezas son nuestras bases, presentes en todos lados, haciendo política los 365 días del año. Y estamos planteando que en cada acto hacia las internas tiene que estar el Referéndum para derogar 135 artículos de la LUC, estamos jugando el partido que queríamos jugar, ganamos el primer tiempo, juntamos 800 mil firmas, salimos 180 días consecutivos a buscarlas. Esa, hasta marzo, va a ser nuestra principal pelea, la de la dirección del FA y la de toda la militancia popular.
Cuando hablamos con los militantes, más que plantearles que hacer, recibimos que hacer, así es el diálogo. Los actos de la semana pasada, los que se están haciendo en cada departamento, nos permiten decir que vamos hacia la construcción de una nueva mayoría que derogue los 135 artículos de la LUC.
El desafío es, con la gente y en unidad, construir un FA que sea, más Frente y más Amplio, y que sea una alternativa al neoliberalismo que concentra la riqueza y genera peores condiciones de vida para las y los uruguayos.

Gabriel Mazzarovich

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