Defender ANCAP

Coordinadora de sindicatos se moviliza y denuncia “la reducción a la mínima expresión de ANCAP”.
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Por Victoria Alfaro y María José Pedraja

La Coordinadora de Sindicatos de ANCAP instaló una carpa frente a la sede central del Ente, realizó una caravana y se reunió con autoridades de gobierno y el Frente Amplio para denunciar un intendo de de desmantelar a la empresa pública y privatizar parte de sus actividades.

El dirigente de la Unión Autónoma de Obreros y Empleados del Gas (UAOEGAS), Alejandro Acosta, explicó a EL POPULAR los motivos de la movilización y las negociaciones abiertas.
“La Coordinadora que integran varios sindicatos vinculados a la actividad de ANCAP, la Federación ANCAP, la UAOEGA, el sindicato del gas de la garrafa, FUECYS, la UNTMRA, el SUNCA, los sindicatos relacionados a los bio combustibles, etc:, se viene movilizando y realizando acciones desde hace varios meses. Este jueves (por ayer) desarrollamos una gran caravana desde la Refinería de La Teja, hasta la sede central de ANCAP, allí realizamos un acto público y en la tarde mantuvimos una reunión con presidencia del Frente Amplio para plantearle nuestras preocupaciones y reivindicaciones que han quedado expresadas en los dos días en la carpa que a modo de preparación de estas jornadas se instaló también frente a la sede de ANCAP”, explicó.
Acosta indicó que “la carpa fue armada para enfrentar la política de privatización, que es la posición de la coalición de gobierno expresada de diferentes maneras. Como por ejemplo, el anuncio del posible cierre de la planta cementera de Paysandú, o su reestructuración de tal manera donde cientos de puestos de trabajo se pierden. La reducción de la mezcla de bio combustible precisamente con las naftas, que pasan del 10 al 5%, y eso implica que sea afectado el trabajo de biocombustibles. La privatización del servicio público de gas natural, en una iniciativa que ahora se sacó de la Ley de Presupuesto y se pasó a la Comisión de Industria Energía y Minería de Diputados, donde sigue planteado concesionar por 30 años, o sea nuevamente reprivatizar el servicio público de gas natural. La reducción de áreas de actividades de la propia ANCAP y su refinería, con lo cual cientos de trabajadores del metal se están quedando sin trabajo. El propio otorgamiento de la infraestructura de ANCAP, exceptuando la refinería, para ser alquilada a privados para que puedan utilizar esa infraestructura, construida y desarrollada con patrimonio público, para competir con la propia ANCAP. El hecho de no cubrir las vacantes que se generan en el ente en su totalidad, cosa que viene a ser una política general del Estado, es decir, la reducción a la mínima expresión de ANCAP, la eliminación de sus empresas colaterales”.
“Todo esto va en camino no solo de afectar los puestos de trabajo directos o indirectos, sino al debilitamiento de una empresa pública, cuando en estos momentos de pandemia debería estar apostando fuertemente a generar inversión, trabajo y soberanía nacional. Vemos que por múltiples vías el Poder Ejecutivo procesa el ataque a las empresas públicas. Queremos poner estas reivindicaciones arriba de la mesa, estas denuncias y también ante la fuerza política principal de la oposición, el Frente Amplio. Expresarles estas denuncias y preocupaciones y ver las posibilidad de actuación de la misma en función de contribuir en la defensa de todas estas iniciativas, en cuanto a poder resguardar de alguna manera, intentar poner en el escenario político acciones que ayuden a aminorar la política neoliberal privatizadora”, explicó.
“Es por eso que ya nos reunimos con el presidente de la República, el presidente de ANCAP, el Ministerio de Industria y el Ministerio de Trabajo, y creemos que hay necesidad de juntarse con el Frente Amplio para esto también”, dijo Acosta.

“La transformación social necesita de empresas públicas fuertes”

En la carpa organizada por la Coordinadora de Sindicatos de ANCAP, el miércoles habló el senador de la 1001, Unidad para los Cambios y el Frente Amplio, Óscar Andrade, que junto al dirigente de la UNTMRA, Danilo Dárdano conversaron sobre la importancia de la defensa de las empresas públicas ante un gobierno netamente privatizador.
Andrade recordó el referéndum en defensa de las empresas públicas en la década de los 90. “Fue una victoria que marcó un mojón, el triunfo del plebiscito por las empresas públicas, pero no es para siempre. Está bueno recordarlo en la actualidad, cuando algunos compañeros tienen dudas acerca del referéndum contra la LUC diciendo: no, porque si perdemos entonces no se va a poder tocar más. Sin embargo acabamos de ganar el plebiscito de allanamiento nocturno, y tenemos un proyecto de ley de allanamiento nocturno a los dos días”, recordó el senador.
“No digo que no importe ganar o perder un plebiscito, pero ganamos el plebiscito del No a la Baja y se acaba de votar un conjunto de medidas que incrementa la pena a los adolescentes en conflicto con la ley penal de manera escandalosa”, recordó.
“En el Uruguay de hoy si no tuviéramos la potencia de las empresas públicas, como por ejemplo, OSE, UTE, ANTEL, ANCAP, el Banco República, tendríamos que pensar en cómo implementar su papel en el Estado para tenerlas. La perspectiva de la transformación social necesita de empresas públicas potentes”, afirmó.
“Ganamos el plebiscito de empresas públicas en el año 1992, pero se siguió gestionando con una perspectiva de desguace. En el 2001 tuvimos que juntar firmas y la juntamos contra los artículos que generaban la privatización de ANTEL y entre medio de ese proceso cae las circunstancias de ANCAP. Llegamos a las firmas por ANTEL que generó presión para que sacaran la Ley”, agregó.
“No es la primera vez que nos pasa que atendiendo una demanda, tenés que atender otra de manera casi simultánea. Pero en el período del gobierno de Jorge Batlle nuevamente se colocó, con mucha fuerza, la perspectiva de la privatización”, recordó el senador de la 1001.
“Estos seis meses han sido muy contundentes, a veces no logramos calibrar la gravedad del retroceso. Es claro el retroceso que existe en materia de derechos laborales, ni hablar con algunos proyectos de ley que están en curso ahora y que van en la dirección de restringir el derecho de protesta”, agregó.

Van por una reforma estructural

“El otro costado es una política salarial restrictiva, muy dura, de rebaja contundente. Y con las empresas públicas estaba cantado que iba a ser un centro de discusión. Parte de esto estaba anunciado en la LUC, porque sería un enorme error pensar que como retiraron artículos, estos estaban ahí por un descuido”, opinó.
“Lo que quieren hacer con las empresas públicas es una reforma estructural, privatizar y por ende generar una mayor dependencia. En el Congreso del Pueblo definimos que las transformaciones del Uruguay tenían que quebrar la dependencia. Que no había posibilidad de una pública felicidad sin quebrar la dependencia. Y ello implica, desde nuestra perspectiva, dejar de producir materia prima, para producir con un alto nivel agregado, trabajo de calidad, con la incorporación de ciencia y tecnología. Todo esto requiere un papel del Estado en la Economía, requiere una Universidad de la República fuerte, que las relaciones laborales sean de calidad, un mayor peso de los trabajadores en las relaciones de trabajo, y unas empresas públicas que desmercantilicen, a pequeño y mediano plazo, también para garantizar que la riqueza que se genere se distribuya en condición de mayor justicia social”, explicó el legislador.
“El papel del Estado teniendo como horizonte a las Empresas Públicas te garantiza la posibilidad de pensar en un desarrollo equilibrado”, indicó.
“Hay que enfrentar las leyes de la privatización porque entró en el presupuesto después que pasaron las elecciones. Lo de ANCAP, ¿es que se les ocurrió después de las elecciones justamente una idea mágica sobre los puertos y demás? No, es que no querían que estos temas fueran un tema de discusión de la campaña electoral”, reflexionó.
“Por la misma razón que el desafuero de Manini se decide votar después de que pasen las elecciones y no antes. Con un criterio de que era muy difícil sostener en términos políticos y nosotros precisamos defender las empresas públicas como un factor de desarrollo productivo y social”, agregó.
“También es indudable que desde el punto de vista de la pluralización de la economía quedamos empantanados. Hay tareas que no se resuelven sólo a escala Uruguay, pero es cierto que tenemos un desafío, que sigue estando en colocar la perspectiva del trabajo y del desarrollo. La defensa de las empresas públicas se articula con la defensa del trabajo de calidad, con el papel del Estado en la economía, para pensar un desarrollo productivo que tenga simultáneamente desarrollo con justicia social y el ensanchamiento democrático, siendo parte de un paradigma que nació del movimiento popular”, añadió.

La alianza con los pequeños y medianos productores
“Está abierta la discusión del presupuesto nacional, algunos artículos estuvieron colocados en la LUC, con una derivación que durante seis meses se va a discutir el papel de ANCAP y la lógica de la misma. Ellos, inteligentemente lograron colocar en amplios sectores de la producción, en particular la agropecuaria y no solamente al gran estanciero, sino al pequeño, de que el problema principal, su viabilidad estaba en ANCAP, como si el enemigo principal fuera ANCAP y sabemos que eso no es así”, agregó.
“Sin embargo, en el mismo presupuesto favorecen al grande, le bajan el impuesto al patrimonio, le bajan el impuesto patronal, y termina pagando más el chico. Ellos tuvieron un triunfo cultural, donde el chico se siente grande, piensan que son el campo. Por eso tenemos que ver cómo articulamos esas alianzas, las empresas públicas y el desarrollo productivo”, agregó
“El debate sobre las empresas públicas no puede aparecer sólo como el objetivo de un puñado de funcionarios privilegiados que están queriendo defender su changa. Precisamos un debate de otra calidad, sin eso no vamos a poder defender nada. Sin eso será muy difícil de defender el papel del Estado en la economía”, añadió.
“Que la Comisión Nacional de Fomento Rural haya salido públicamente a defender ANCAP tiene un enorme valor, porque representa a los pequeños chacareros. Fueron al Parlamento a decir que lo de ANCAP es un disparate y tienen razón, ahora no es lo mismo que lo digan ellos a que lo diga el SUNCA, FANCAP o el GAS”, afirmó. “No podemos quedar aislados, es necesario articular y eso es parte del desafío, porque al fin del día no alcanza con tener razón”, agregó.
“Necesitamos la fuerza suficiente para defender las empresas públicas como locomotora del desarrollo productivo. Una idea que tenía mucha vigencia en el 92 y tiene más ahora, en plena crisis energética, con vaivenes institucionales hoy más que nunca. Creo que estamos en un momento en que los problemas son principalmente políticos, tenemos que replantearnos la vigencia de una orientación estratégica. ¿Esto implica pensar los errores del Frente? Sí, pero nunca equiparando táctica con estrategia. Hay elementos que son generales que van a estar en juego, tenemos que pensar desde el campo popular el camino a seguir”, afirmó Andrade.
Danilo Dárdano del sindicato del metal, se refirió a dos iniciativas centrales. “Una tiene que ver con el desarrollo productivo industrial, sumándole el desarrollo y la investigación, es un desafío que tenemos como metalúrgicos, pero también como sindicato industrial, y ni que hablar que ANCAP es fundamental en el desarrollo, ese tema tiene que estar arriba de la mesa”
“Otro eje que quiero tomar es el tema de las alianzas históricas entre la ciudad y el campo. Hay que admitir que muchas veces los que vivimos en la ciudad desconocemos la temática. Tenemos que discutir cómo logramos sumar a esos sectores del campo, pero del campo popular no los que defiende Lacalle Pou. Como trabajadores organizados tenemos que dar esa pelea, llegar al interior”, agregó.
“Y en esta coyuntura compleja, donde aparecen carteles con la JUP si será difícil pelear en el interior. Entonces, tenemos una pelea, una batalla cultural, con los medios de comunicación masivos en contra, pero también con sectores populares en contra. Por eso hay que crear las condiciones objetivas y subjetivas para poder juntar las firmas contra la LUC y ganar el referéndum”, afirmó Dárdano.
“No estamos en las mismas condiciones que hace una década atrás, hay que crearlas. Compartimos lo que decía el compañero que la pelea hay que darla igual, el tema es cómo creamos las condiciones para lograr las firmas y ganar el referéndum. Cómo armamos un entramado social político de la ciudad y el campo, para pelear cuestiones programáticas profundas. Porque si bien hay problemas, hoy el tema de la industria nacional no se complicó con la pandemia, ya veníamos muy complicados con cada vez menos trabajadores manufactureros industriales”, explicó el dirigente metalúrgico.
“Las compras públicas ahora se complicaron más, pero ya teníamos problemas, con una visión de los directores de las empresas que decían que para cuidar los intereses de la ciudadanía general los números tienen que cerrar, quedando cientos de compañeros y compañeras sin empleo”, recordó.
“Sí habrá que pelear y defender esto, que se entienda que liquidando ANCAP no vamos a pagar más barato, va a ser un monopolio privado. Por eso la discusión hay que darla en todo el territorio, no solo en las ciudad hay que recorrer el Uruguay como coordinadora de ANCAP para lograr esas mayorías populares que defienden un país más justo y más solidario”, finalizó Dárdano.

FANCAP en conflicto

La Federación ANCAP se declaró en conflicto ante la aprobación, en Diputados, de un artículo del Presupuesto que habilita la eliminación del monopolio de los combustibles de ANCAP en los puertos.
La resolución de FANCAP dice textualmente: “Frente a la aprobación de la Ley de Presupuestos en la Cámara de Diputados, la cual incluye en uno de sus artículos la eliminación del monopolio de los combustibles en los puertos operados por la ANP.
Teniendo en cuenta que este artículo busca vulnerar el pronunciamiento popular del año 1992 y en particular el del año 2003, el cual definió claramente que ANCAP continúe con el monopolio en la Producción. Distribución, Refinación, Importación y Exportación de Combustibles
Que esto forma parte de una estrategia permanente que busca derribar el monopolio de ANCAP en beneficio de actores privados.
Que la desmonopolización en los puertos operados por la ANP propuesta en la Ley de Presupuesto no es privativa del fuel-oil, por lo que los argumentos esgrimidos por el gobierno son insidiosos.
Que la propuesta del gobierno tiene un valor simbólico sustancial y apunta a dos objetivos fundamentales: 1) Quebrar el monopolio. 2) Instalar en los puertos uruguayos un precio de combustibles “paralelo” (sin biocombustibles, ni subsidios al boleto, el supergas y los fletes), con el propósito de insistir con la desmonopolización en todo el territorio nacional.
Se resuelve: 1) Declararnos en conflicto en defensa de ANCAP estatal y pública. 2) Insistir en el pedido de reuniones con las bancadas de senadores/as de todos los partidos políticos. 3) Generar un plan de movilización, con el mayor compromiso a través del referéndum contra la LUC, y en la construcción de subjetividad a favor de los intereses de la clase trabajadora y el pueblo. 4) Ocupar todas las unidades productivas en caso que el gobierno resuelva el cierre de alguna planta de ANCAP.