Diversidad: todos los derechos para todas las personas

Paola Beltrán

Comienza septiembre y con él el mes de la diversidad que cierra con una gran marcha organizada por la “Coordinadora de la Marcha de la Diversidad”. Una movilización con historia, amplia y de alcance nacional que toma postura por avanzar en derechos para todas y todos. 

EL POPULAR entrevistó a Daniela Buquet, vocera de la Coordinadora para profundizar en el avance de la organización y las implicancias políticas y sociales de este movimiento. 

– ¿Cómo viene la organización de esta marcha?

Nos estamos reuniendo varios colectivos. La idea de armar la marcha desde una Coordinadora de organizaciones tiene que ver con poder potenciar las voces en general, poder pensar, además, en la diversidad en su más amplio sentido y poder siempre pensar desde la interseccionalidad el trabajo de la militancia. 

Ahí estamos organizando una nueva marcha que va a tener el mismo recorrido del año pasado, va a ser por la calle Libertador, debido al crecimiento, es tanta gente que necesitamos ocupar otros espacios. Estamos todavía por sacar la consigna, terminando de armar la base política, pero van a haber varios reclamos y sobre todo desde una sensación de hartazgo frente a un gobierno que no logra generar políticas públicas que atiendan a su población y en particular a la diversidad sexual. 

-En ese sentido el MIDES lanzó su consigna, con motivo de “El mes de la diversidad”, «una sociedad inclusiva que prioriza el bienestar de todas las personas» ¿ven allí una contradicción?

No creo que sea una contradicción, me parece que es una consigna muy amplia y vaga para las realidades que conocemos, entendemos que hay un foco particular del MIDES en este año que le interesa trabajar con la salud mental, que nos parece super interesante, la verdad que el acceso a la salud mental en nuestro país es muy complicado, hay muy pocos espacios donde se pueda acceder y la mayoría son privados y salen  mucho dinero, pero entendemos que en realidad tendrían que ser cuestiones más concretas. 

El MIDES trabaja con el Consejo de Diversidad que se reúne periódicamente y allí los colectivos transmitimos un montón de denuncias concretas de vulneración de derechos y la verdad que es muy complejo que esas cosas se modifiquen. 

-Vivimos en una sociedad capitalista que todo lo transforma en mercancía y la marcha y el movimiento de la diversidad es parte de lo que el mercado intenta fagocitar. ¿Cómo manejan el desafío de que no se termine diluyendo lo esencial que tiene que ver con la reivindicación de los derechos, sobre todos de quienes están más vulnerables?

Desde la Coordinadora de la marcha tenemos como una línea muy clara, siempre la conversamos y la discutimos ampliamente todos los años que tiene que ver con esto que sucede, de la idea de “rainbow washing» que generan las empresas para este momento cuyo único objetivo, obviamente, es vender más. 

En ese sentido, cómo hacemos la marcha tiene que ver con que el dinero que cuesta efectivamente la marcha se junta a través de donaciones de sindicatos, de las organizaciones sociales, actividades concretas que llevamos adelante como bailes y solicitando distintas ayudas a instituciones estatales que están para trabajar. 

Nos parece perfecto que el mundo privado quiera apoyar, pero lo tiene que mostrar a través de acciones concretas. Si la empresa quiere colaborar, por ejemplo, con el ingreso de trabajo de personas trans tiene que hacer los llamados destinado a personas trans, tiene que buscar ser inclusiva, identificar cuáles son las complicaciones que tiene la población trans para llegar al trabajo, por ejemplo, no poner un cartel en la marcha por la diversidad para que salga y lo vean miles de personas, en ese sentido, es como muy claro. 

-La marcha surge en 1993, más que nada en el “Día del Orgullo» que tiene que ver con la diversidad sexual y en el 2005 cambia cuando se crea la Coordinadora de la marcha por la diversidad ¿cuál es la diferencia?

Tiene que ver un poco con los contextos históricos, las concentraciones en el mismo día del Orgullo vienen de una movida en los 90´ de las distintas organizaciones de diversidad del país tomando el día internacional para celebrarlo y para salir a manifestarse en concreto. 

Lo que pasó fue que en los siguientes años las cuestiones fueron cambiando, el movimiento por la diversidad fue creciendo y fue entendiendo, además, que era necesario generar un espacio propio, una forma de manifestación uruguaya que tuviera un poco características nacionales y no plegarnos a un estilo de movilización y a una fecha que viene de EEUU en concreto y a nivel internacional, entonces, en base a eso, se empezó a pensar por un lado en el cambio de fecha, en qué momento llevarla adelante, bajo qué consignas y ahí se dejó un poco de costado el Día del Orgullo y se pasó a llamar «Marcha por la diversidad» entendiendo este concepto más amplio, no solo donde reivindicamos el orgullo y somos orgullosos de ser, pero necesitamos pensar a la población desde otros aspectos. 

La diversidad no es simplemente el luchar por mi derecho identitario, que yo me pueda registrar con mi identidad de género, que pueda, efectivamente, ser una persona lesbiana abiertamente, sino que además tengo que pensar, bueno, cómo me afecta la clase social, cómo me afecta el resto de las vulneraciones de derechos. Es importante pensar desde ese lado, por eso la plataforma de la Marcha por la diversidad es tan amplia.

-Esta mirada uruguaya también se puede ver en la construcción de la unidad, de no caer en la atomización de cada uno por su lado, sino que hay algo que transversaliza las luchas. 

Exactamente. En base a esa línea es la constitución de esa Coordinadora que busca, justamente, convocar a todo el movimiento social, más allá de convocar a las organizaciones que luchan por fines identitarias en el caso de la diversidad sexual concreta, sino convocar al resto de las organizaciones identitarias como son las organizaciones antirracistas, que luchan por los derechos de las mujeres, organizaciones que luchan por los derechos de las poblaciones indígenas, sino además pensar en la central de trabajadores, en cómo puede aportar, el movimiento estudiantil. Distintas cuestiones siempre en pos de la unidad del movimiento social, entendiendo que los reclamos nunca son individuales o de un colectivo solo, sino que siempre los derechos para uno significan más derechos para la sociedad toda. 

-Si bien la marcha de Montevideo es enorme, muy importante y de alguna manera central esta movilización de septiembre, no solo el día de la marcha, sino en otras actividades que se hacen durante el mes, tienen un alcance nacional. 

Si, totalmente. El movimiento por la diversidad ha crecido a nivel nacional impresionantemente y hoy en día se organiza en casi todos los departamentos alguna movilización o actividad en concreto. Esto tiene que ver con el trabajo de las propias organizaciones y de los militantes que han articulado y han puesto el espacio de descentralización de las luchas, que no todo quede centrado en la capital, sino que, efectivamente, en el propio territorio se trabajen las temáticas desde la forma que entiendan las personas que viven en los territorios que es lo fundamental. 

-Hay toda una nueva generación que crece en una sociedad donde circulan estas ideas que estamos conversando, que lo viven con naturalidad ¿cómo ves el avance el del cambio cultural y la mirada de esta nueva generación con relación a quienes crían y educan?

Creo que todo lo que tiene que ver con las crianzas es algo que tenemos que seguir analizando, reflexionando en cómo son las mejores formas de habilitar espacios, sobre todo tiene que ver con eso, habilitar las conversaciones, las dudas y poder hacerlo desde ese espacio y no generando negaciones, prohibiciones, que el chiquilín o chiquilina sufra y piense que esto que estoy diciendo o pensado puede llegar a estar mal. Además, tenemos un contexto generalizado en la sociedad donde sigue mal visto y sigue estando sancionadas determinadas actitudes, formas de expresarse, entonces está bueno que siempre en el hogar se pueda trabajar de otra forma. 

Las leyes modifican simbólicamente lo que las sociedades piensan o pueden llegar a ser, por eso es importantísimo reivindicar los logros en derechos, de legislación y Uruguay es un ejemplo a nivel mundial de todo lo construidos a través del movimiento social, pero que efectivamente, tiene sus debes a la hora de llevarlo a la práctica, concretamente, y cómo el Estado después reglamenta. Pero es notorio, vivimos en un país mucho más libre, eso es real y hay que celebrarlo y festejarlo, la marcha también es ese espacio y pensar desde ese espacio qué más sigue faltando, qué otras cosas podemos llevar adelante para la calidad de vida de todas las personas.

Foto de portada

Marcha de la Diversidad, año 2017 por el centro de Montevideo. Foto: Nicolás Celaya /adhocFOTOS.

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