El FA será capaz de congregar ahora y después la esperanza popular

Ana Olivera (*)

Cuando me pidieron escribir sobre el 5 de febrero me propuse sacarlo de la rutina de la conmemoración de una fecha y ser una especie de invitación a leer y conocer más sobre la construcción del Frente Amplio; sobre cómo se entretejió la unidad de la izquierda; sobre lo que plasmó el PCU en sus documentos.
EL POPULAR de aquel día titulaba «Hoy se crea el Frente Amplio». «Un acontecimiento que significa un viraje en la Historia Política del País».
En realidad, hubo una búsqueda incesante de esa «creación», es fruto de un proceso. Se soñó mucho antes…
A modo de ejemplo, algunas frases del XVIII Congreso, en junio de 1962: «Porque han ido madurando en nuestro país las condiciones para la forja de la Unidad de las fuerzas avanzadas del antimperialismo, en particular la unidad de los comunistas con los socialistas y otros grupos políticos que se van desprendiendo de los partidos tradicionales. Esta es hoy una tarea inmediata».
En las conclusiones del Congreso, se expresaba: «la unidad en nuestro país es decisiva, no es una menuda tarea electoral, es una gran tarea revolucionaria». Y llamamos a la formación del Frente de Unidad sin Exclusiones. Ese año nace el Frente Izquierda de Liberación, el Fidel, pero no se logra el objetivo, tampoco se logrará la unidad política en 1966, sí la del movimiento obrero.
Nos acercamos un poco más y llegamos al XX Congreso en diciembre 1970: «- la creación de condiciones para una amplia unidad política, capaz de ser herramienta de las transformaciones democráticas que reclama el país. La labor precursora del F.I.de L. por la unidad de la izquierda fructifica hoy en variados sectores. Los pronunciamientos de la lista 99, del PDC, de la agrupación nacionalista que dirige el Senador Rodríguez Camuso, la labor fecunda del movimiento de personalidades que preside el General Baliñas, las opiniones del General Seregni en reciente reportaje de Marcha, las declaraciones que surgen de las fábricas, de los estudiantes e intelectuales, de diversos agrupamientos del interior del país trasuntan una realidad madura en las entrañas del pueblo, la urgencia planteada por los momentos que vive la República».
«El hecho de que en esta toma de conciencia emancipadora participen obreros, trabajadores del campo, intelectuales, maestros, técnicos, estudiantes, pequeños y medianos comerciantes, industriales, agricultores y ganaderos, etc. y que en la forja de la unidad popular estén interviniendo blancos y colorados, religiosos, marxistas u hombres de otras filosofías, civiles y militares, está señalando el carácter patriótico, la amplitud y el calado popular del Frente que se pone en marcha. Ello evidencia la proyección histórica de este movimiento. No estamos ante un simple frente electoral, sino ante el agrupamiento del pueblo con vistas a transformaciones radicales.»
El PCU plantea tres elementos fundamentales para tener en cuenta: un programa común, un pacto político que garantice la conducción colectiva y las normas de conducta política, por último y tan fundamental como los dos que anteceden, el apoyarse en la movilización de todo el pueblo.
Estos breves párrafos que invitan a la lectura completa nos muestran que antes del 5 de febrero de 1971, el Frente Amplio ya había nacido en el pueblo, había nacido como práctica política, en el Parlamento y en la calle.
Como práctica política de enfrentar al despotismo, que hoy niegan quienes pretenden reescribir la historia.
Pero el “antes del 5 de febrero del 71” no pretende minimizar la potencia conceptual y el impacto de la Declaración Constitutiva del Frente Amplio.
Desde el punto de vista conceptual, la declaración constitutiva realiza un conciso y a la vez profundo análisis de la situación estructural y coyuntural, de la situación económica, de la vida de los trabajadores, de los jubilados, del atropello a las libertades públicas y sindicales, a la Universidad. Mientras crecía el deterioro de los sectores populares, igualmente crecían los privilegios de una minoría, aliada al imperialismo norteamericano. El pueblo no fue un espectador de la crisis, la lucha de nuestro pueblo fue gestora de la unidad política.
El Frente Amplio se concreta como una necesidad, para enfrentar a la oligarquía. «Nació en el Parlamento y nació en la calle, en el seno del pueblo» con un ideal común de justicia y democracia verdadera.
Subrayo la palabra democracia, que está expresada antes, durante y después del 5 de febrero, porque es parte de la reescritura de la historia que se pretende realizar. El Frente Amplio tiene una clara vocación democrática y vaya si dio prueba de ello.
La declaración, en su parte expositiva y en sus resoluciones le da un valor sustantivo al programa común de la fuerza política que está naciendo.
Para el Frente Amplio, desde aquel momento a la fecha, el programa es parte ineludible de su unidad.
El otro aspecto fundamental es que en la Declaración Constitutiva se fijan algunos principios organizativos, que claramente hacen a una concepción de la política, el Frente es sin duda la unidad en la diversidad, pero una de sus características fundamentales es que es coalición y movimiento. Esta seña de identidad de nuestro Frente está sellada en la declaración cuando señala que el frente estará dotado de «núcleos de base» y autoridades comunes.
La Declaración Constitutiva manifiesta que no se trata de una conformación meramente electoral, sino que su objetivo es la acción política permanente.
El 17 de febrero de 1971 fueron presentadas las Bases Programáticas, Seregni comienza a presidir la mesa ejecutiva y es designado candidato a la presidencia de la República.
Será ya en febrero de 1972 que se establecerá el «Compromiso Político».
Estamos ante tres documentos fundamentales, que ningún frenteamplista debe desconocer: la Declaración Constitutiva, las Bases Programáticas y el Compromiso Político.
Finalmente, algunas reflexiones.
El Frente Amplio fue dado por muerto muchas veces, pero “los muertos que vos matáis gozan de buena salud”. Mucho costó su nacimiento. Mucho para analizar de estos 52 años, incluidos los doce años de dictadura. (Un capítulo sin duda a desarrollar en este año, a 50 años del golpe de Estado). El secreto ha sido el cuidado de su unidad. Decía el General Seregni que es una tarea diaria, «una conquista renovada sin cesar. La unidad implica confianza mutua, implica lealtad mutua». Agrego, que implicó e implica generosidad, sin duda la de sus fundadores.
Nosotros, los comunistas, que nos sentimos profundamente frenteamplistas, definimos con claridad que la unidad del Frente Amplio era una cuestión de principios y lo seguimos sosteniendo.
En esta época, vale la pena reivindicar nuestra concepción de la acción política. Seregni decía que «cada militante frentista es un político, y así debe ser. Para eliminar la politiquería, dijimos una vez, promovemos la politización. Eso ya lo saben, ya lo cumplen los militantes frentistas, de ahí que sea muy natural, muy necesario que la organización institucional se pliegue a este deseo de los militantes y que los Comité de Base se integren como otro elemento rector de la actividad frentista».
En este 5 de febrero ratificamos nuestro compromiso, que es con nuestro pueblo. Eso significa contribuir a construir la victoria en el 2024.
El Frente al igual que ayer debe ser capaz de congregar la esperanza popular, para ello tenemos un intenso trabajo por delante.
Al igual que ayer, hoy confrontan dos proyectos de país. Debemos continuar desnudando como se afectan, una y otra vez, los intereses del pueblo uruguayo; debemos impulsar la movilización y llegar a cada rincón; es imprescindible fortalecer los vínculos con el conjunto del movimiento popular y establecer el diálogo con todas las organizaciones sociales.
En nuestro Frente se expresa el Ideario Artiguista y es con él que avanzaremos en la construcción de la pública felicidad.

Nota al pie: He extraído documentación del libro de los Congresos del PCU, de la propia Declaración Constitutiva y de una selección de textos del General Seregni realizada por Germán Wettstein en 1982.

(*) Diputada 1001 y secretaria nacional de Unidad Política del PCU.

Foto de portada:

Ana Olivera en conferencia de prensa en el Parlamento. Foto: Javier Calvelo/ adhocFOTOS.

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