EL LIVING: Entrevista con el secretario general del SUNCA

En EL LIVING de EL POPULAR recibimos a Daniel Diverio, secretario general del sindicato de los trabajadores y trabajadoras de la construcción y ramas afines (SUNCA). Conversamos sobre las últimas declaraciones de las ministras de Economía y Finanzas, Azucena Arbeleche, y la de Vivienda, Irene Moreira. La primera sobre el gasto del gobierno en la lucha contra la pandemia y la segunda sobre la aprobación exprés de sistemas de construcción alternativos.
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“Cuando la Ministra (Arbeleche), dijo que hubo un gasto de 17 millones de dólares en lo que fue la financiación para la licencia que había tenido la construcción entre marzo o abril, eso no fue  así como ella afirmó y por eso sacamos el comunicado que decía que “el gobierno se viste con ropa ajena”, aclaró Diverio.

“De esos 17 millones que tuvo el costo de esa licencia, más del 55% lo absorbieron las empresas porque fue un acuerdo bipartito, después un 20 o 22% lo absorbimos los trabajadores, porque se nos descontó un día de licencia, y el aporte que hizo el gobierno no llegó a los 4 millones y medio de dólares”, agregó.

“Lo que hay que aclarar es que si hubiésemos optado por la segunda opción que existía, que era el seguro de paro parcial, al Estado le hubiera salido cinco veces más de lo que salió. Por eso cuando decimos que el gobierno se viste con ropa ajena, es porque realmente el aporte que hizo para esa licencia fue mínimo”, ratificó el dirigente sindical.

Diverio también habló de los desafíos del sindicato, como la implementación del protocolo Covid 19, con “un elemento muy importante y es el compromiso del gobierno por intermedio del Ministerio de Trabajo con Pablo Mieres, donde se comprometió a sacar un decreto para aquellas personas con enfermedades inmunodependientes,  y también las compañeras embarazadas, para que puedan ampararse en DISSE y en caso que no tuvieran las condiciones mínimas para poder recibir la prestación económica ,desde los fondos sociales darles una partida económica para que puedan cumplir la cuarentena. Ese decreto está muy bien redactado, pero para que se pueda cumplir tiene que existir la voluntad política del gobierno. Por eso  hoy con la la situación aún más compleja seguimos exigiendo este decreto, ese es uno de los primeros objetivos que nos pusimos a corto plazo”, afirmó.

“El segundo punto, conjuntamente con el PIT-CNT, es juntar mas de 700 mil firmas para que realmente se plebisciten esos 135 artículos que nosotros creemos que son totalmente nocivos para la sociedad y para los trabajadores”, añadió.

La generación de empleo también presenta un escenario complejo. “Si hoy tenemos niveles de ocupación es a partir de las obras que vienen de períodos anteriores. Algunas son públicas como en el Puerto de Montevideo, en algunas intendencias, y otras privadas como UPM, todas tienen tiempo de finalización. En el 2023 terminan esas obras que tienen una cantidad importante de trabajadores ocupados, y no hay perspectivas de mejora”, criticó.

“Por eso es necesario profundizar la lucha para generar que las empresas públicas tengan mayor inversión”, acotó para generar empleos directos e indirectos, pero también para cumplir con el servicio que brindan tanto UTE, ANTE y OSE a la población.

Sin embargo el gobierno recortó el presupuesto de las empresas públicas, así como las inversiones en educación, salud y en vivienda. “Pasaron de 300 millones de dólares a 180 millones para este año, es un recorte salvaje que aleja la posibilidad de que miles de familias accedan a la vivienda. Además cada vivienda genera muchos empleos, porque por cada construcción de vivienda, hay un puesto indirecto”, explicó.

Otras formas de construcción alternativa

Consultado sobre otras formas de construcción alternativa planteado por la ministra Irene Moreira, Diverio afirmó que la innovación en nuevas formas de construcción no es nueva.

“Hace años que se viene ensayando nuevas formas de construcción, sabemos bien lo que es el plan de vivienda, hoy se usa mucho yeso o muro cortina. Lo que sí está claro que por las condiciones que tiene el Uruguay, la forma de construcción tradicional es la más firme por dos o tres razones. Primero, porque el 90% de los insumos son nacionales, eso te genera más cantidad puestos de trabajo. Segundo, la forma tradicional de construcción te permite construir viviendas con mayor duración, menos mantenimiento y asegura que sea más digna. Y tercero, es que la construcción es una gran generadora de puestos de trabajo, y es claro que las alternativas que se dan, que pueden ser válidas, no van a resolver el tema”.

“Otra de nuestras preocupaciones, cuando estamos hablando de viviendas de madera, de barro, es dónde se van a hacer esos ensayos. ¿Con quiénes vamos a comenzar a hacer esas viviendas? Muy románticamente, con botellas vacías, o con barro y pasto arriba. Está bueno el ensayo, pero miremos con quien los hacemos, porque siempre somos los mismos. No está mal esas nuevas formas, pero hasta ahora no se ha encontrado otra alternativa mejor que la tradicional. Porque la madera en otros países es una alternativa válida, primero porque no tienen los materiales que nosotros tenemos para construir, como los países nórdicos. Ellos tienen una calidad de madera que producen que genera vivienda de madera de mejor condición, que nosotros no tenemos. Además llevan un mantenimiento que muchas veces los sectores más carenciados no pueden tener”.

“Quizás haya habido un planteo muy sacado de la galera, para no hablar de algo mucho más profundo, y eso es la caída de la inversión de vivienda en el Uruguay. Hoy están teniendo muchos problemas las cooperativas de viviendas, trabajadores como nosotros, que no pueden acceder a lo que sería el avance de obra, porque el Ministerio tiene dificultades financieras. Otra cantidad de viviendas que salieron sorteadas están en la gatera para largar, pero, la financiación no está. Entonces creo que en vez de discutir esto más profundamente, intentemos ubicar algunas alternativas que no son nuevas, pero que no van a tener los resultados que nosotros pretendemos tener”, agregó.

“Como sindicato el tema de la vivienda es central, y muchas veces hemos discutido y buscado algunas propuestas. Uruguay tiene decenas de miles de viviendas que están en el abandono, en el centro de la ciudad donde están todos los servicios, donde hay transporte, hay saneamiento, y si recorremos la ciudad vamos a ver algunos esqueletos vacíos y abandonados. ¿No es momento de hacer una ley para que el Estado pueda recuperar esas viviendas y volcarlas a la sociedad? Bueno ese es el objetivo”, añadió el dirigente.