El país de la violencia institucionalizada: nuevo caso de brutalidad policial en EE.UU

Los hechos de violencia policial en los Estados Unidos continúan.
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Cuando aún no ha concluido el juicio por el asesinato de Floyd, el pasado domingo, fue asesinado un joven negro en Brooklyn Center, Minneapolis.

Se llamaba Daunte Wright y tenía 20 años.

Luego de los sucesos y a raíz de las protestas desatadas por el mismo, el departamento de policía en Brooklyn Center, una pequeña ciudad cerca de Minneapolis, informó que la funcionaria policial, responsable de los disparos que terminaron con la vida del joven “quiso usar su táser, pero disparó con su pistola de fuego”.

Lo increíble de esta “explicación” es que la mencionada funcionaria llevaba 26 años en la fuerza policial y es poco probable que no conociera las diferencias entre una pistola táser y un arma de fuego.

Según consigna la Izquierda diario, “la agente de policía que disparó contra Wright, Kimberly A. Potter, es una mujer blanca que lleva más de 26 años en la fuerza policial, y es la presidenta del sindicato de la Asociación de Oficiales de Policía de Brooklyn Center (Brooklyn Center Police Officers’ Association)”.

En conferencia de prensa el jefe del departamento de policía, calificó el hecho de “accidente”, arguyendo para ello “que la oficial intentaba manipular su pistola Táser, pero en cambio sacó su arma de fuego, disparando contra el joven”.

Aubrey Wright, el padre del joven asesinado, declaró el pasado martes en el programa Good Morning America, que no admitía calificar lo sucedido como un accidente.

“Perdí a mi hijo. Nunca volverá. No puedo aceptar eso. ¿Un error? Eso ni siquiera suena bien. Esta agente ha estado en la Policía durante 26 años. No puedo aceptar eso”, recalcó.

Para reforzar “sus explicaciones”, la policía de los suburbios de Brooklyn Center, declaró que Wright había sido detenido inicialmente “por conducir un vehículo sin registro renovado”, posteriormente se le detuvo ya “que se había emitido una orden de arresto, debido a una audiencia perdida por un cargo menor de armas”.

De acuerdo a “un clip del video de la cámara del cuerpo de la oficial Potter, publicado por el Departamento de Policía de Brooklyn Center muestra a la policía tratando de esposar a Wright, y luego muestra el brazo del oficial Potter apuntando con un arma mientras grita “¡Taser!”.

Luego de accionar el arma, se aprecian en el video “los gritos de dolor del joven” y el momento en que la oficial Potter dice: “Mierda, acabo de dispararle”.

A pesar de la “explicación” policial, consigna el sitio de noticias, un informe publicado por el diario New York Times, resalta “varios aspectos de cómo la oficial Potter manejó sus armas” que pueden configurar una violación del protocolo establecido en el manual de políticas del Departamento de Policía de Brooklyn Center.

Según el manual para el manejo de este tipo de armas “el dispositivo no debe usarse contra personas “cuya posición o actividad pueda resultar en lesiones colaterales”, la limitación del uso se extiende a las personas que hallen en el momento “manejando vehículos”.

En el momento de los hechos, Wright, quien se encontraba sentado en el asiento del conductor cuando la agente le disparó al pecho, lo que le produjo la muerte instantánea.

Los disturbios y manifestaciones que se produjeron durante la noche del asesinato, fueron respondidos por la policía usando equipos antidisturbios para frenar a los manifestantes congregados frente al departamento de policía.

A pesar de imponer el toque de queda para las ciudades de la región y los suburbios, las protestas se repitieron y cientos de manifestantes se reunieron frente al Departamento de Policía de Brooklyn Center, donde llevaron a cabo una vigilia por Daunte Wright, como respuesta fueron reprimidos y dispersados.

“Luego de dos noches de protestas contra la violencia policial”, destaca el medio de prensa, Kim Potter, la oficial responsable del asesinato, dimitió este martes a su puesto en el Departamento de la Policía.

Junto a esta dimisión se agregó la del jefe de la policía local, Tim Gannon, quien también presentó su renuncia.

Es claro que las pistolas táser son completamente distintas a un arma de fuego; tanto por su forma como por su peso. Además. los agentes de la policía cuentan con protocolos para la utilización de ambas armas, y las pistolas táser son generalmente de colores llamativos, justamente para distinguirlas de las armas de fuego.

“Las movilizaciones por el asesinato de Daunte Wright sucedieron en la misma ciudad donde se lleva a cabo el juicio por el caso de George Floyd, un hombre negro que fue abatido por la policía el 25 de mayo del 2020 y que desató protestas masivas contra la brutalidad policial en todo el mundo”.

Este nuevo asesinato, subraya la persistencia del accionar racista institucionalizado en el país del Norte e instrumentalizado por sus fuerzas policiales.