El voto favorable de la cancillería argentina a la resolución de Naciones Unidas que condenó el bloqueo estadounidense a Cuba trajo como consecuencia que el presidente argentino, Javier Milei, destituyera a la ministra de Relaciones Exteriores, Diana Mondino.
Milei, de acuerdo a lo informado por la agencia MercoPress, esperaba alinear la posición del país a las de Washington y Tel Aviv, únicos votantes en contra de la resolución de condena aprobada ayer por abrumadora mayoría.
El accionar del mandatario argentino ha sido considerado como una clara alineación a la política estadounidense y al apoyo del gobierno a Israel.
En la resolución impulsada por Cuba se defendía “la igualdad soberana de los Estados, la no intervención y no injerencia en sus asuntos internos y la libertad de comercio y navegación internacionales, consagradas en numerosos instrumentos jurídicos internacionales”, instándose “a todos los Estados a abstenerse de promulgar y aplicar leyes y medidas que las contravengan, exhortando a quienes aún las impongan a derogar tales medidas.”
La posición genuflexa de Milei no condice con la histórica posición del gobierno de La Habana de apoyar siempre el histórico reclamo de soberanía de Argentina sobre las Islas Malvinas.
Como sustituto de la cesada Mondino, Javier Milei nombró a Gerardo Werthein, hombre de confianza de Milei y Mauricio Macri quien se desempañaba hasta su nombramiento como embajador en Estado Unidos.
El nuevo Canciller es un empresario con inversiones en agricultura, energía, sector inmobiliario, telecomunicaciones, industria alimentaria y sanidad y se desempeñó como presidente del Comité Olímpico Argentino (COA), actualmente es accionista del diario El Cronista y del multimedios uruguayo El Observador.






















