Niños trabajando en un vertedero de basura. Foto: Javier Calvelo/ adhocFOTOS.

Es hora de terminar con la pobreza infantil. Vamos por el 1%

Por Bruno Giometti (*)

El pasado día lunes 24 de noviembre asistimos a un hecho de enorme significación e impacto político. El PIT-CNT, principal organización social del país, presentó públicamente la propuesta de creación de una sobretasa del Impuesto al Patrimonio de las Personas Físicas para financiar políticas para la reducción de la pobreza infantil y adolescente.

El diagnóstico del que se parte es inequívoco. En el Uruguay la pobreza se ubica en el 17,3% según las mediciones más recientes, pero entre los niños, niñas y adolescentes la incidencia de la pobreza es significativamente más alta. Casi 1 de cada 3 niños y niñas menores de 6 años viven en hogares bajo la línea de pobreza. Al mismo tiempo existe una alta concentración de ingresos y riqueza: el 1% más rico percibe el 15% de los ingresos totales, al tiempo que concentra entre el 37% y el 39% del patrimonio total.

De estos datos surge inmediatamente una reflexión. No podemos tolerar que tengamos 220.000 niños, niñas y adolescentes, casi 1 de cada 3, viviendo en la pobreza, en un país que produce y exporta alimentos para decenas de millones de personas. Habiendo un 1% más rico con patrimonios de más de un millón de dólares, algunos bastante superiores a ese umbral, parece algo de sensibilidad y sentido común, el planteo de que estas 25.000 personas aporten un poco más para financiar políticas que hagan posible avanzar más decididamente en la reducción de la pobreza infantil. 

La evidencia empírica más rigurosa permite constatar que el crecimiento económico (si bien es una variable importante) no resulta suficiente para reducir la pobreza de manera sostenida. 

Asimismo, existe mucha evidencia de que la inversión en primera infancia es la inversión más rentable socialmente, es decir, a mediano y largo plazo tiene impactos muy favorables. Podríamos decir que si bien el principal elemento de este debate es de justicia, hay también un aspecto instrumental. No es posible pensar en un proceso de desarrollo económico del país con los niveles actuales de pobreza en niños, niñas y adolescentes. 

Los aspectos técnicos concretos y de diseño de la propuesta, fueron elaborados por una Comisión Consultiva, convocada por el PIT-CNT a estos efectos. La Comisión está integrada por varios de los mayores expertos que hay en el país en los temas de desigualdad y pobreza, finanzas públicas, contabilidad tributaria y derecho financiero. Profesores Grado 5 de la UDELAR e investigadores con Doctorado. Las discusiones en última instancia siempre son políticas, pero la rigurosidad académica de la propuesta permite ya de inicio refutar “argumentos” como que esta iniciativa podría generar una suerte de descalabro económico o una huida masiva de capitales al exterior. Sin temor a exagerar, podemos afirmar que se trata de una de las propuestas de política pública con mayor respaldo técnico en la historia del país.

Algunos comentarios sobre la propuesta

La idea de gravar con una tasa de 1% al patrimonio del 1% más rico del país, de manera de obtener recursos para financiar políticas públicas para reducir la pobreza infantil, ya había sido planteada en términos generales el 1ro de mayo, generando un debate en la sociedad y sumando progresivamente apoyos.

Ahora se afinan y concretizan algunos aspectos de la propuesta. Por ejemplo, se proponen distintos esquemas de tasas progresivas a la interna del 1% de manera que pague proporcionalmente más una persona que tiene 50 millones de dólares de patrimonio, que una que tiene 2 o 3 millones. 

El documento cita varios estudios para distintos países de América Latina y Europa. No hay evidencia que respalde el planteo de que cualquier incremento tributario al patrimonio acumulado del 1% más rico, genera caída en la inversión o perjuicios para el crecimiento económico. Tenemos ejemplos donde un aumento tributario de 1% ha generado una recaudación del 80% del total proyectado, es decir que “se pierde” solo un 20% del aumento de recaudación. Otros estudios muestran que puede haber impacto sobre la emigración pero que el mismo es marginal. Finalmente, otro estudio académico releva un caso donde el incremento de un tributo al patrimonio fue compensado por los agentes a través de un mayor ahorro, lo que podría generar posteriormente una mayor inversión en la economía. 

Un elemento que se coloca y que es bien importante, es que el diseño de la medida tributaria debería recaer sobre los patrimonios que generan “rentas pasivas” de las personas físicas que componen el 1% más rico y en ningún caso sobre activos que están siendo parte de procesos de producción de valor. Esto es importante para evitar que se puedan generar consecuencias negativas desde el punto de vista de la inversión. 

Finalmente el documento establece que los recursos obtenidos tendrán que ir a un fondo específico para políticas de reducción de la pobreza infantil y adolescentes, a diseñar por el Consejo Nacional de Políticas Sociales. Pero en cualquier caso, garantizando que los recursos se utilicen única y exclusivamente para este fin, con políticas públicas integrales. 

El debate político que se abre

Estamos convencidos que la propuesta no pone en un brete ni al gobierno ni al Frente Amplio. Es una iniciativa concreta, con fuerte respaldo técnico, que el movimiento sindical pone a discusión de la sociedad para contribuir a cumplir con uno de los principales objetivos del gobierno: reducir de manera significativa la pobreza infantil. Hay apertura al intercambio.

En un momento donde el sistema político a veces se embarca en discusiones estériles y alejadas de las necesidades de la gente (por ejemplo, algunas de las interpelaciones ocurridas este año en el Parlamento) esta iniciativa coloca temas centrales: la igualdad como componente central de la salud de nuestra democracia, el imperativo de que en un país con la riqueza y la potencialidad de Uruguay nos podamos plantear seriamente que no haya niños y niñas que tengan que transitar su infancia en medio de privaciones.   

La Reforma Tributaria aprobada en 2006 e implementada en 2007 por el primer gobierno frenteamplista está por cumplir 20 años. En su momento se agitaron cucos, algunos parecidos a los que se plantean ahora desde los sectores conservadores y privilegiados. Pero fue un avance significativo en materia de igualdad y sin generar problemas en el crecimiento económico. En la actual ley de presupuesto, a punto de terminar de aprobarse, se establecen avances en materia de justicia tributaria: van a empezar a pagar las transnacionales que operan en el país y hoy tributan fuera del mismo, así como las ganancias que obtienen residentes uruguayos por inversiones en el exterior que hasta hoy no pagaban. Los recursos obtenidos por estas nuevas medidas, si bien son valiosos para políticas dirigidas a la infancia, no son suficientes en relación a la magnitud del problema. Teniendo en cuenta que la construcción de igualdad es un proceso, en ese marco, el planteo de gravar el patrimonio del 1% más rico es una propuesta moderada, sensata, que posibilita avanzar un escalón más en justicia tributaria y al mismo tiempo lo principal que es obtener más recursos para financiar políticas hacia la reducción significativa de la pobreza infantil. 

Las Bases Programáticas de nuestro Frente Amplio para el período 2025-2030 establecen con mucha claridad: Avanzar en la transformación del sistema tributario reduciendo impuestos al consumo y fortaleciendo la imposición a la renta, el gran capital y el patrimonio con el criterio de progresividad. Con el objetivo de avanzar en la reducción de la desigualdad, estudiar las formas para incrementar el aporte fiscal por concepto de dividendos y utilidades, así como los patrimonios y las transferencias patrimoniales de muy alto porte y los depósitos en el exterior.  También nos planteamos en el programa: Reducir de manera significativa la pobreza infantil en el quinquenio, con planes e inversiones sostenidas que permitan generar las condiciones para que ninguna niña, niño y adolescente viva en situación de pobreza.

Como dijo el Presidente Yamandú Orsi, hay que dar estos debates importantes y estratégicos sin ponerse el balde. El centro es la necesidad imperiosa de reducir significativamente la pobreza infantil y dar pasos firmes a una sociedad más igualitaria. El PIT-CNT y un conjunto de prestigiosos académicos han colocado una propuesta concreta para el debate. La discusión está servida.

(*) Economista. Diputado por el Espacio 1001-Frente Amplio.

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