“Hasta la vista Baby”: se retira la Guardia Nacional del Congreso norteamericano

Instalada desde el pasado 6 de enero, el pasado domingo, se produjo la retirada del Capitolio de la Guardia Nacional de EE.UU.

“Ha sido un largo recorrido desde enero de 2021, pero la próxima medianoche no habrá ningún miembro de la Guardia Nacional en el Capitolio”, declaró a la prensa local el general de brigada John Driscoll, comandante del grupo de trabajo de ese cuerpo en la sede del Congreso norteamericano.

Instalada luego del asalto del 6 de enero, previo a la definición de la nueva administración, el cuerpo de reserva de las Fuerzas Armadas de Estados Unidos dio por concluido “su tiempo de despliegue en el Capitolio”.

Luego de la irrupción en el Capitolio de cientos de seguidores del exmandatario Donald Trump, en momentos en que se celebraba una sesión conjunta de las dos cámaras para ratificar la victoria del demócrata Joe Biden en los comicios presidenciales de noviembre, el cuerpo especializado fue desplegado para producir la estabilización y el control de la situación.

Además del rol jugado en esa instancia, correspondió a la Guardia Nacional asegurar la investidura de Biden como presidente, ese 20 de enero había más de 25.000 miembros de la Guardia Nacional procedentes de diferentes partes de EE.UU. protegiendo el Capitolio, un número que fue descendiendo paulatinamente hasta reducirse a 2.000 efectivos.

El asalto al Capitolio, por parte de cientos de partidarios de Donald Trump, tuvo como consecuencia la muerte de cinco personas, entre las que se encontraba un agente de policía.

La otrora reconocida seguridad de la sede del Congreso norteamericano, pasó a ser, desde entonces, una fuente de preocupaciones y discusiones en el escenario de la política doméstica norteamericana, luego de haber constatado la fragilidad de la misma y los peligros que ello supone para la estabilidad del país.

En atención a lo sucedido, la Cámara de Representantes de Estados Unidos, de mayoría demócrata, aprobó el pasado jueves un paquete de gasto de 1.900 millones de dólares, destinados a mejorar la seguridad del Capitolio, una medida que, se estima no prosperará debido a la oposición republicana.