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Investigan agresión a un joven en El Pinar

Cuatro hombres lo golpearon en la calle, le gritaron “puto” y “comunista de mierda”
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GM

Según explicaron familiares del joven agredido en una carta difundida en redes y luego ampliaron en una conversación con este semanario, el hecho ocurrió en la madrugada del domingo 10 de mayo en la zona de El Pinar Norte. Joaquín, un joven de 21 años, parte de una familia trabajadora conocida en el barrio, regresaba de saludar a un amigo por su cumpleaños. Eran las 5 de la mañana.

Luego de separarse de un amigo, continuó solo los menos de 100 metros que lo separaban de su casa. Poco antes de llegar a su domicilio fue interceptado por cuatro hombres jóvenes que sin mediar palabra ni reclamo lo agredieron a puñetazos y patadas. En la refriega Joaquín cayó al piso, pudo levantarse y saltar el portón de su casa, escapando de los golpes. Los agresores le gritaron, mientras lo golpeaban y luego de que escapó: “Puto” y “comunista de mierda”. Joaquín llevaba una patineta y la riñonera con los documentos y el dinero, en ningún momento intentaron robárselas.

Los cuatro agresores huyeron corriendo al ver que Joaquín logró entrar al terreno de su casa.

El padre de Joaquín salió a recorrer el barrio para ver si algún vecino había visto o escuchado algo, si había algún registro de alguna cámara en alguna casa. No tuvo éxito en su búsqueda.

La familia se puso en comunicación con la Policía para denunciar los hechos. Joaquín concurrió el mismo día a una mutualista de la que es socio para que lo examinaran y le constataron lesiones en la nariz, la boca y las rodillas, algunas producto de los golpes y otras de la caída.

Posteriormente hizo la denuncia en la Seccional 27 de Canelones de la Policía.

Este miércoles 13 de mayo Joaquín concurrió al médico forense y posteriormente volvió a prestar declaración en la citada Seccional Policial, donde ratificó la denuncia.

En diálogo con EL POPULAR Joaquín y su familia explicaron que les llama profundamente la atención las características de la agresión.

Aclararon que el joven no tiene militancia política ni pertenece a ninguna organización.

También informaron que Joaquín había concurrido en la tarde del sábado a una charla abierta sobre la Ley de Urgente Consideración que se realizó en una plaza del barrio, ubicada a 300 metros de su casa y a 200 metros de donde, 12 horas después, fue agredido.

Joaquín y su familia desmintieron que los agresores hubieran arrojado un volante o alguna clase de impreso.

El mismo domingo familiares de Joaquín denunciaron el hecho en las redes sociales con el siguiente texto:

“Los familiares, amigos, vecinos de Joaquín, estamos preocupados por un hecho ocurrido en la zona de El Pinar, en la madrugada del domingo 10 de mayo a escasos metros de su casa, cuando Joaquín volvía de un cumpleaños. Luego de separarse de un amigo que vive a unas cuadras, fue atacado por 4 personas que lo interceptaron, lo agredieron físicamente y lo insultaron. Por suerte en un momento pudo correr, y zafar de la persecución entrado en su casa (dado que fue un hecho fugaz).

Lo más llamativo de la situación, que podría pasar por un hecho aislado (intento de robo, golpiza fortuita), es el tipo de agresión verbal que fue dirigida hacia él, tornando desde “puto” a “comunista de mierda”.

Más allá de no adjudicar en esto un carácter justificativo, Joaquín no milita en ningún grupo político, si es un joven que se preocupa por informarse o arrimar una mano a alguna actividad social. Tampoco tiene ningún problema personal con nadie que justifique esta violencia.

Es a partir de aquí que reflexionamos sobre qué hay detrás de un hecho violento con la presencia de patotas que salen a la calle con una finalidad de odio y desprecio, y utilizan una agresión verbal que contiene gran connotación política. Se encuentra en esto no sólo una estigmatización de lo que significa esa ideología, sino que también la agresión, el desprecio por el otro, la cobardía de un ataque en patota, son rasgos de un modelo que instala el miedo, la fragmentación y la reproducción de conductas de odio, que normalizan y retroalimentan accionares fascistas.

Por esto pensamos en difundirlo y que no se quede como un hecho particular. Esperamos que haya sido una situación que no tenga que ver con coartar el derecho de movimiento y de opinión, este texto tiene la intención de alertar a la gente en los barrios”.

Foto: Carta de la familia del joven agredido

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