“La hazaña es posible”

Fernando Pereira: “La tarea más importante es lograr que miles en estos días salgamos a buscar las firmas que faltan”.
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Por Gabriel Mazzarovich

En diálogo con EL POPULAR, Fernando Pereira, presidente del PIT-CNT analizó la marcha de la campaña de recolección de firmas contra 135 artículos de la Ley de Urgente Consideración. 

Pereira calificó de “magnífico” haber superado las 600 mil firmas y dijo que la “hazaña” de llegar a 700 mil es posible. El dirigente sindical afirmó que se “armó una rebelión, la rebelión de la lapicera y la almohadilla” y dijo que “está creciendo en estos últimos días”.

-¿Qué valoración hace de lo logrado hasta ahora en la campaña de recolección de firmas contra 135 artículos de la LUC?

Lo logrado hasta ahora es sencillamente magnífico, creo que no estamos viendo la dimensión de lo que significan 600 mil personas adhiriendo a cualquier causa. Una manera de hacerlo es imaginarse que implicaría en términos de una concentración y probablemente se haya visto algo sí solo una o dos veces en Uruguay. Además, haberlo hecho en pandemia, que nuestras y nuestros militantes hayan salido a golpear puerta por puerta. Que hayamos logrado apretar el acelerador, aún cuando los casos de COVID 19 eran muchos y muy graves, cuidando y cuidándonos, llevando alcohol en gel, toallitas. Mi valoración es que las y los militantes, cooperativistas, feministas, de los partidos políticos que apoyan el referéndum, sindicales, estudiantiles, me conmueven. El esfuerzo que están realizando es dar el tiempo libre a una causa colectiva, que entienden justa y democrática, y lo hacen con la actitud más pacífica del mundo: con una lapicera, una almohadilla y un montón de ganas. Se armó una rebelión. Estamos en la rebelión de las lapiceras y las almohadillas. Es rebelarse contra la intención de limitar la libertad sindical, de cambiar las reglas en seguridad a pesar de las críticas de todos los especialistas en el tema, a que no estén los maestros y los profesores en los Consejos de Primaria, Secundaria y UTU. Contra eso miles se rebelan con una lapicera y contagian a otros que también se rebelan. Hoy cada vez somos más, los miles, que, en todo el país, nos rebelamos con una lapicera. Es un gran acto de amor el que están haciendo nuestros militantes y los actos de amor se valoran con amor.

-¿Por qué es importante esta iniciativa de referéndum?

Hay varios aspectos, uno es por la forma. No es posible que en el Uruguay pueda votarse un proyecto de gobierno en una sola ley, en 90 días. No es posible que esto se haga escuchando a las organizaciones sociales apenas 15 o 30 minutos. No es posible que se maltraten temas tan importantes como una reforma educativa, de la seguridad pública, la inclusión financiera, las adopciones, la libertad sindical. No es posible que todo esto se haga a una velocidad de vértigo y en el medio de la pandemia. 

Otro, por supuesto, es por el contenido, por eso hemos elegido los 135 peores artículos de una muy mala ley, que, de quedar en el ordenamiento jurídico, va a genera daño a los más débiles. Nosotros entendemos que la LUC debilita a las empresas públicas, recorta las libertades y es muy negativa, por su forma y por su contenido.

Llegar a las 700 mil firmas, hacer un referéndum y ganarlo, implicaría un cambio en la correlación de fuerzas, entre una iniciativa que, desde nuestro punto de vista, no está defendiendo a los más débiles y quienes creemos que la legislación tiene que ir para la protección de los que menos tienen, de los que tienen sus derechos vulnerados prácticamente al nacer.

-¿Qué opinión le merecen actitudes como negar la postergación de la fecha de entrega de firmas por la pandemia o la cadena de radio y televisión?

La negativa a postergar la fecha a mi me resultó insólita, porque con la misma fundamentación jurídica, que presentó un constitucionalista muy prestigioso, Correa Freitas, se otorgó un aplazamiento de las elecciones municipales el año pasado, de mayo a setiembre. Eso se votó sin ninguna dificultad en el Parlamento. Sin embargo, no se hizo lugar al pedido de suspender la campaña por algunos meses, sobre todo los de abril y mayo, que ya se sabía que iban a ser de fuerte cantidad de casos de COVID 19 y de gran peligrosidad. La idea era que la campaña se pudiera dar en un marco de mayor normalidad, pero los militantes tuvimos que salir a buscar las firmas en una situación muy difícil desde el punto de vista sanitario. Nos parece que si lo pudieron hacer para los partidos políticos bien lo podrían haber hecho para una iniciativa ciudadana que precisa, ni más ni menos que, 670 mil firmas y huellas para ser habilitada. Me parece que no postergar la fecha fue una decisión desacertada, desajustada y desatinada. En cuanto a la cadena de radio y televisión, parto de la base que el presidente ha tomado una decisión, a la cual tiene derecho, pero no tiene razón. Yo pienso que cuando alguien toma una decisión, no lo hace para toda la vida, la mantiene hasta que entiende que esa decisión debe cambiar. Es evidente que nosotros no hemos logrado que prácticamente ningún programa periodístico tome el tema de la LUC, incluso sin invitarnos, para decir al menos cuáles son los artículos que pretendemos derogar, cuáles son nuestras iniciativas, por qué se eligieron estos artículos, cuáles son los grupos de temas que se han escogido. Esto se refleja en que, tanto la encuesta de Factum como la de Opción muestran que un tercio de la población uruguaya desconoce que es la LUC, no sabe nada. Esto hace a la calidad democrática. De tal manera que darnos el derecho a las organizaciones que promovemos el referéndum de llegar al conjunto de la sociedad en los últimos días, me parece que no debería estar siquiera en discusión. 

-¿Cuáles son, a su entender, las tareas centrales en estos días que quedan?

El dato más alentador es que en las últimas semanas se han sumado cientos y cientos de militantes a la campaña. Y esto que se está multiplicando, creo que hay que “bien venirlo”. Hay militantes que están desde el primer día, y hay que valorarlos mucho, pero también a los que se incorporaron en estos días y pueden hacer la diferencia. 

El que en las últimas semanas se sumen cientos de militantes, y ojalá miles, es lo que hará posible llegar a las 700 mil firmas. 

La tarea más importante que tiene la dirección hoy es convocar a miles para que salgan a buscar las firmas que faltan, en su barrio, en su trabajo, en un vacunatorio, en un parque, en el mano a mano. No hay tarea más importante que lograr que salgan miles y busquen 6, 8 o 10 firmas, porque con ese compromiso vamos a llegar a las 700 mil firmas. 

Eso hará posible un debate real y con tiempo sobre problemas claves para el Uruguay, van a poder opinar los expertos.

En estos pocos días que quedan la tarea más importante es que todos, sin excepción, salgamos a buscar las firmas que faltan. 

Obviamente, si llegamos a las firmas, vamos a precisar a esos miles para hacer una gran campaña que permita explicar a cada vecino y a cada vecina que dice la LUC, como lo hemos hecho hasta ahora, porque hoy se conoce más de la LUC que lo que se conocía hace seis meses por la acción concreta de las organizaciones sociales y políticas que lo han hecho posible.

La hazaña es posible. En estos días que quedan hay que ir en dirección a la hazaña. Las hazañas no responden a acciones individuales. En Uruguay las hazañas siempre han respondido a acciones de colectivos y de colectivos muy amplios. Y aquí hay un gran colectivo, de mucha amplitud, con los cooperativistas, ambientalistas, las feministas, el movimiento estudiantil, los militantes de las ollas populares, las y los militantes del movimiento sindical. 

Apostamos a ese compromiso y ese amor que le están poniendo miles. Con ese esfuerzo creo que el 8 de julio vamos a estar entregando 700 mil firmas a la Corte Electoral y habrá referéndum.