La ONU manifestó su preocupación por cuestionamientos a la INDDHH

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El presidente de la Institución Nacional de Derechos Humanos y Defensoría del Pueblo (INDDHH), Wilder Tayler, mantuvo ayer una reunión virtual con el Representante para América del Sur de la Oficina de la Alta Comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (ACNUDH), Jan Jarab, en la que se analizaron los cuestionamientos que está recibiendo la Institución uruguaya respecto a su función como órgano de contralor del Estado para la defensa, promoción y protección de los derechos humanos en toda su extensión.

Durante la reunión, Jarab subrayó que las instituciones autónomas de derechos humanos del mundo tienen un rol indispensable de la institucionalidad del Estado de derecho del siglo XXI.

También se refirió al protagonismo de este tipo de instituciones en la promoción de los derechos humanos, buscando que se aseguren mejores niveles de protección a los titulares de derechos y velando porque no existan retrocesos para garantizarlos.

El Representante de ACNUDH felicitó a Tayler por su nuevo rol como presidente de la INDDHH y destacó la estrecha relación existente entre ambas instituciones, así como el compromiso por parte del ACNUDH de continuar cooperando en asuntos de interés mutuo tal como lo hace la Oficina en los diversos continentes.

Según Jarab, Uruguay se distingue por su larga tradición garantista y un elevado prestigio internacional. Estos atributos son fruto de la incorporación temprana de tratados y convenciones internacionales y una destacada actuación en los ámbitos intergubernamentales. No obstante, el respeto a estos instrumentos podría estar en riesgo si se debilitara la autonomía e independencia de la INDDHH.

Tayler, por su parte, compartió su preocupación por dar a conocer al sistema político el rol de la Institución como órgano de control del Estado y la importancia de su accionar autónomo e independiente. Como contrapartida, el flamante presidente de la INDDHH destacó el apoyo del gobierno nacional, las autoridades militares y el ministro de Defensa a las tareas de búsqueda de detenidos desaparecidos.

La creación, mandato y potestades de la INDDHH están definidos por la ley 18.446 que fuera aprobada en 2008 con el respaldo de todos los partidos políticos con representación parlamentaria. En particular en el Senado la aprobación contó con la unanimidad de los legisladores presentes.

Según el artículo 2º de la ley de creación la INDDHH no está sometida a jerarquía y tiene un funcionamiento autónomo, no pudiendo recibir instrucciones ni órdenes de ninguna autoridad. Esta autonomía resulta imprescindible para cumplir con su rol de defender, promover y proteger los derechos humanos en toda su extensión y controlar a todos los Poderes y organismos públicos.

Entre las competencias, que están detalladas en el artículo 4º, se incluyen funciones vinculadas a la supervisión en materia legislativa y de institucionalidad; la asesoría y apoyo a los órganos del Estado; la realización de buenos oficios, la mediación y la investigación en materia de consultas o denuncias sobre eventuales violaciones a los derechos humanos y la difusión y educación en materia de derechos humanos.

En el mundo existen aproximadamente 123 instituciones de este tipo. Desde 2016 la INDDHH está entre las 80 instituciones que lograron la categoría A por parte la Alianza Global de Instituciones Nacionales de Derechos Humanos (GANHRI, por sus siglas en inglés) por su cumplimiento pleno con los Principios de París.

El cometido institucional de la INDDHH es monitorear y controlar al Estado, lo que incluye “a todos los poderes y organismos públicos cualesquiera sea su naturaleza jurídica y función, sea que actúen en el territorio nacional o en el extranjero”.

La reunión tuvo lugar el 2 de setiembre y participó también Graciela Dede, asesora en derechos humanos de la Oficina de la Coordinadora Residente de las Naciones Unidas en Uruguay.

Fuente: INDDHH

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