Las ollas, la organización y la falta de trabajo

Inmensa movilización en solidaridad con el trabajo de miles de voluntarios en las ollas populares.

El martes 11 de octubre se movilizó la Coordinadora Popular y Solidaria: Ollas por vida digna (CPS), denunciando la situación crítica de miles de uruguayos y uruguayas que dependen de las ollas y merenderos populares para alimentarse.
En medio de una intensa campaña por parte del MIDES acusando a la CPS de irregularidades, utilizando datos relativos para quitar de la articulación de distribución de alimentos a la organización social y apelando a denuncias sobre referentes de ollas y merenderos, cientos de personas marcharon por 18 de julio desde la Plaza Cagancha hasta la Plaza Independencia.
La movilización en sí dio cuenta de mujeres y hombres, niños y niñas que no suelen ser quienes aparecen en las portadas de diarios y semanarios o en programas de televisión en horario central. Por el contrario, los rostros curtidos, las manos que sostenían las pancartas, que agitaban sus consignas a viva voz, fueron los llamados “vulnerables”, trabajadores y trabajadoras informales, mujeres desempleadas, madres y abuelas, personas que viven en situación de calle, los más excluidos por este modelo social y económico que descarta personas al mismo tiempo que favorece a los que acumulan millones en sus cuentas bancarias.

Marcha de ollas populares en respaldo a la Coordinadora Popular y Solidaria (CPS). Foto: Daniel Rodriguez /adhocFOTOS


En el intercambio que mantuvimos con varias referentes de las ollas y los merenderos destacó la alta participación de las personas que van “a la fila”, “usuarios” que se alimentan en las iniciativas populares.
EL POPULAR conversó con varios de ellos y ellas y al ser consultados de por qué estaban marchando manifestaron la defensa de la olla, la comprensión de que sin las iniciativas en sus barrios no habrían tenido alternativa a la hora de resolver su alimentación y el reconocimiento a la labor solidaria de quienes las llevan adelante.
Cuando se les consultó sobre qué habría que cambiar para que comer en una olla no sea la única alternativa no surgieron propuestas de aumento de las transferencias a la tarjeta del MIDES, canastas individuales o más insumos para las ollas; la respuesta fue clara y concreta: “trabajo”.
¡No pasarán!
Al llegar a Plaza Independencia se leyó la proclama de manera colectiva. Lita, referente de la Red de Ollas del Cerro inició la lectura con firmeza y expresó “pueblo solidario del Uruguay, somos la Coordinadora Popular y Solidaria: Ollas por vida digna; somos las ollas y los merenderos populares organizados y estamos hoy juntos y juntas para decir bien claro y fuerte: ¡la mentira, la injusticia y la prepotencia de un gobierno insensible y arrogante no pasarán!”.
“Pero desde el inicio supimos que no bastaba con tapar esos baches que dejaba un sistema de profundas desigualdades, de llevar adelante sin preguntarnos por qué nuestros vecinos y vecinas hacían fila para poder comer mientras los de siempre llenaban aún más sus bolsillos”, agregó.
“Durante estos años las preguntas que hicimos incomodaron y la respuesta que encontramos molestaron todavía más y hoy en día siguen generando la hostilidad de un Estado todavía ausente a la hora de hacerse cargo de las causas profundas por las que existen las ollas populares. Esa desigualdad social condensada en ese aumento de la pobreza con rostro de niñas niños y adolescentes, con la caída de salarios y el empleo precario, en las cuentapropistas endeudados, en los desocupados, en las madres jóvenes sin respaldo, en la falta de recursos humanos y medicamentos en salud pública, en la educación venida a menos, en la vivienda precaria por falta de respuesta del Estado, mientras la casta de intocables nos refriega en la cara el éxito de sus negocios”, apuntó.
Un bloque social

Si bien la movilización fue convocada por la CPS, tuvo el respaldo del PIT-CNT, que, además, inició una campaña de recolección de alimentos, y de la Intersocial en su conjunto. Desde la cultura, fueron muchos y muchas quienes llamaron a participar desde las redes sociales.
Uno de los sindicatos presentes en la movilización fue la Federación de Profesores de Secundaria (FENAPES). Emiliano Mandacen, integrante de la Dirección de FENAPES, comentó a EL POPULAR que “el trabajo que se ha hecho tanto en la juntada de firmas, como en el referéndum, el trabajo en territorio de miles de compañeros y compañeras anónimos empieza a recoger sus frutos. Porque son ellos los que construyen día a día conciencia con sus pares, en el barrio, en la plaza, en el almacén, en cualquier rincón y creo que esa es la metodología que nos tenemos de que dar de ahora en adelante, para seguir construyendo este tipo de movilizaciones que nos permitan enfrentar un modelo sumamente desigual”
Al consultarle cómo encuadra esta movilización en el marco de la Intersocial y el Congreso del Pueblo, Mandacen expresó que “significa mucho para el Congreso del Pueblo. Este tipo de movidas son fundamentales, esto se ata desde abajo, se zurce desde abajo y saludo a las compañeras y compañeros que lo hacen cotidianamente”.
El PIT-CNT participó de la oratoria a través del dirigente José Olivera, quien al cierre de su intervención expresó que “las mujeres y los hombres, que por convicción, que por acto de amor, son capaces de organizarse solidariamente, no merecen tal insulto (en referencia a los ataques a la CPS), si hay que buscar la corrupción que empiecen por la Torre Ejecutiva, no por nuestro pueblo organizado”
Y planteó que “habrá que resistir, habrá que redoblar el esfuerzo, habrá que multiplicar la solidaridad” y para lograrlo invitó a construir “entre todos y todas una perspectiva diferente para nuestro pueblo y por eso los estamos convocando desde el PIT CNT, desde la Intersocial a construir un gran Congreso del Pueblo que pueda construir una perspectiva distinta de justicia social, de profundización democrática, de derechos para la inmensa mayoría de nuestro pueblo”.
Otras organizaciones de la Intersocial como FUCVAM se expresaron, también el colectivo NITEP (NI Todo Está Perdido: colectivo que nuclea a las personas que viven en la calle), reconociendo la relevancia de la olla popular para poder subsistir y denunciando que también existe insuficiencia de vivienda y de otros derechos además de la comida.

Marcha de ollas populares en respaldo a la Coordinadora Popular y Solidaria (CPS). Foto: Daniel Rodriguez /adhocFOTOS


La academia y las ollas populares
La Universidad de la República acompaña el proceso de las ollas populares desde el inicio de la pandemia. La Escuela de Nutrición, la Facultad de Ingeniería (Solidaridad.uy) y la Facultad de Ciencias Sociales, han hecho un seguimiento continuo, abordando desde distintas perspectivas el aumento del hambre, la respuesta del Estado, la sistematización de la información y elaboración de informes, aportando, también, análisis, reflexión e ideas.
Recientemente, la Facultad de Ciencias Sociales, que ya había presentado un primer informe en 2020 como proyecto de Extensión Universitaria, retoma este informe en 2022 presentando datos comparados que nos permiten ver, con claridad, cómo las condiciones económicas, que en pandemia generaron la aparición espontánea de las iniciativas solidarias, se mantienen hasta hoy.
Según este informe, entre junio y julio de 2022 se identificaron 542 iniciativas activas, que sostienen una olla popular, un merendero, o que combinan una olla y un merendero, mientras que durante junio y julio de 2020 eran 645 las iniciativas activas. En cuanto a la distribución territorial, el 59,6% de las iniciativas se ubican en Montevideo y el 40,4% en los demás departamentos del país, siendo Canelones y Salto los que concentran mayor cantidad de iniciativas en el interior. Esta situación es inversa a la registrada en 2020, cuando el 57,6% se encontraba en el Interior.
El informe concluye que “se percibe una leve disminución de iniciativas totales, un aumento considerable de las iniciativas que funcionan como olla y merendero, una disminución de las que son solo olla, y un aumento de las que son solamente merendero”. Lo cual resulta coherente con los datos del aumento de la pobreza presentados por el Instituto Nacional de Estadística (INE), que da cuenta del crecimiento de la pobreza en particular entre niños y niñas de 0 a 12 años, que son quienes se alimentan en los merenderos.
“Se observa que el promedio de porciones servidas por Ollas y Merenderos Populares (OMPs) cada vez que se cocina crece respecto a lo relevado en 2020”, explica el informe, es decir que, si bien hay una leve disminución en la cantidad de iniciativas, las porciones que cocinan cada una de ellas aumentó.
“Analizando el período entre los meses de junio y julio de 2022, el promedio mensual de porciones servidas en ollas y merenderos ascendió a 1.806.853 porciones mensuales de alimento. Por su parte, en los meses de junio y julio de 2020 se servía un promedio mensual de 1.880.466 porciones mensuales de alimento”, informan. Es decir que no hubo prácticamente variación en la cantidad de porciones servidas en más de dos años.
Si bien la mayoría de las OMPs se encuentran en Montevideo, el estudio señala a Salto como otro departamento con una importante presencia de iniciativas.
“Salto duplica el promedio de ollas históricas identificadas en el relevamiento realizado por nuestro equipo en 2020 (interior 8.1%) – explica el informe – relacionado con la actividad zafral del departamento y la informalidad “mientras la informalidad alcanza en 2021 a nivel país en promedio al 20.8% de los y las trabajadoras, en el departamento es de 34.8%. También se detectan variaciones relevantes en pobreza (2019: 8.4%, 2020: 14.8) y en pobreza en niños, niñas y adolescentes (2019: 13.7%, 2020: 22.6%). (OPP 2021 en Palacios, A; Cardozo, A; Telli, E et al 2021)”.
Con respecto a quiénes sacan adelante las ollas, se informa que en 2022 “4.523 personas sostuvieron cada semana las ollas y merenderos. De éstas, 64,8% son mujeres. En términos comparativos con 2020, disminuye la cantidad de personas organizadoras (en 2020 se registraron 6.100) y aumenta la proporción de mujeres sosteniendo las iniciativas (en 2020 eran un 57%). Es decir que, son mayoritariamente las mujeres, no sólo las que llevan adelante las OMPs, sino las que permanecen sosteniendo las iniciativas a lo largo del tiempo”.
En tanto, el informe da cuenta que al consultar a las OMPs sobre sus fuentes de recursos y provisión “mencionan una gran diversidad de apoyos, los cuales en algunos casos son puntuales y dinámicos y en otros casos cuentan con mayor estabilidad”.
“En Montevideo, 42% de las iniciativas identifican al Plan ABC de la Intendencia como principal fuente de insumos, 20% a Uruguay Adelante, 12% a una Red o la Coordinadora y 11% no identifica una fuente principal, lo que implica varias fuentes de insumos combinados sin ninguna predominante”, señalaron.
En relación a la tercerizada “Uruguay Adelante” que tienen un convenio con el MIDES y que recientemente quedó como única responsable de la distribución de alimentos, se constató recientemente el cobro, por parte de su Presidente y hermana de un salario desde 2021, lo cual constituye una ilegalidad por el tipo de contrato con el Estado, además, es uno de los actores que, al igual que el MIDES, opta por estigmatizar y respaldar las acusaciones infundadas hacia la Coordinadora de Ollas Populares.
En ese sentido, el informe explica que “como estrategia para fortalecer la trama de empresas donantes provenientes del ámbito privado, en 2021 UA solicita al Senado ser incluido -mediante la Rendición de Cuentas-, en el listado de organizaciones amparadas a la Ley de donaciones especiales, las cuales pueden pedir exoneración impositiva para las empresas que le donen y den sostén”.
“El régimen de Donaciones Especiales, otorga a los contribuyentes del Impuesto a las Rentas de las Actividades Económicas (IRAE) y del Impuesto al Patrimonio (IP), un beneficio originado en las donaciones que realicen a las entidades estatales y privadas listadas taxativamente por la normativa, pudiendo el contribuyente deducir como gasto del ejercicio el 25% del monto donado, y obtener por el 75% restante, certificados de crédito para el pago del IRAE e IP. (https://www.dgi.gub.uy)”, aclaran.
“El foco de la acción social está así colocado no en las situaciones injustas que generan la desigualdad bajo la lógica del capital, sino en cómo garantizar un mínimo de asistencia para aquellas personas que no puedan acomodarse a los cambios y necesitan ayuda para alcanzar una vida digna”, expresa los y las investigadoras.
En contrapartida, la organización popular, en este caso la CPS manifestaron el martes en su proclama que “las ollas y merenderos somos un lugar de encuentro de nuestros vecinos y vecinas, de solidaridad barrial, donde además de solidaridad alimentaria, hacemos coordinaciones con las policlínicas zonales, impulsamos el apoyo escolar, las huertas, cursos de panadería, carpintería, también nos apoyamos para concretar colectivos productivos, organizar el día de las niñas y niños, y mucho más. Las ollas y merenderos también sumamos esfuerzos con vecinas y vecinos, otras organizaciones sociales, la Universidad de la República, los sindicatos, las instituciones solidarias”.
La diferencia se nota entre el asistencialismo y la solidaridad, entre atender el emergente y construir herramientas para trascender y, también, es evidente, al retirarse la red de políticas sociales territoriales de MIDES, que tenían como objetivo articular recursos, instituciones y colectivos para pensar y resolver los problemas de los barrios y sus habitantes más humildes.

Marcha de ollas populares en respaldo a la Coordinadora Popular y Solidaria (CPS), por el centro, Montevideo. Foto: Daniel Rodriguez /adhocFOTOS.


No solo el MIDES no se mudó a Casavalle, sino que además se retiró de todos los barrios que lo tenían como referente de un espacio del Estado, cercano, al que acudir para ejercer sus derechos, esos que hoy, sistemáticamente y sin ninguna propuesta, se ven vulnerados.
Por último, mencionamos la reflexión de la Intendenta Carolina Cosse con motivo de la discusión que pretende instalar el Ministro de Desarrollo Social, Martín Lema, en relación a las Ollas. Decía la Intendenta hace unos días “estamos concurriendo a una pseudodiscusión que no tendríamos que tener a nivel público” y que, “si hubiera trabajo, la gente no tendría que ir a las ollas porque podría comer en su casa. Lo que hay que discutir es por qué no hay trabajo; no si se apoya más o menos a las ollas”.

Paola Beltrán

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