Los primeros 600

Elbia Pereira (*)

Son los primeros 600 números, son los primeros 14 años, donde el esfuerzo de tantas y tantos trabajadores que con su dedicación, constancia y perseverancia pudieron organizarse y lograrar transmitir sus convicciones. Nada de esto hubiese sido posible sin el esfuerzo diario de tantas y tantos.
Hoy es un día de celebración, un día de renovar energía y juntar esfuerzos para continuar haciendo posible lo que hace 14 años era solo un sueño.
Por todo ello: ¡Salud!
En 14 años se vivieron diferentes coyunturas políticas, sindicales, sociales, tanto a nivel nacional como internacional y El Popular supo estar a la altura de las circunstancias, siempre con rigurosidad informativa, acompañando cada circunstancia.
Hoy, cuando la coyuntura nos exige nuevamente salir a la calle a defender la concepción de Estado en todos sus términos, para que su presencia sea la adecuada allí donde se necesita, donde están los más débiles y vulnerables de nuestra sociedad, allí también estamos las y los trabajadores, y allí también, seguramente, nos seguiremos encontrando con El Popular.
La coyuntura histórica nos interpela a exigir la presencia del Estado fiel a sus fines y cometidos primarios, pero remarcando especialmente su función social. Una función que intenta corregir las fallas del mercado, que hoy nos atraviesa y nos fragmenta. El desarrollo de una sociedad en todos sus términos es con un rol activo de los estados, con permanencia y fortaleza. Solo un Estado fuerte puede contribuir al desarrollo de las sociedades.
Nos encontramos con un debate que, en ocasiones se rehúye, y desearía no hacer lo mismo, es el rol que cumple la mujer en el desarrollo del país. Un Uruguay que avanza en términos de agenda de derechos y claramente, las mujeres asumimos roles preponderantes en clave política y de derechos. La sociedad y el Estado uruguayo acompañaron incipientemente estos avances y es así que logramos ser el primer país en ratificar el convenio 190 de la OIT.
Ahora, hoy, nos duele profundamente cuando leemos titulares de prensa referidos a femicidios, que podrían haber sido evitados si se hubiese profundizado en las políticas de protección a las víctimas, con respuestas inmediatas cuando se está ante el peligro.
Nos duele saber que ante mujeres que denunciaron repetidas veces ser victimas de violencia, el Estado Uruguayo no tenga “este tema como prioridad”. Como prioridad para resolver asignación presupuestal suficiente para la compra de las tobilleras necesarias para proteger a las victimas, pero tampoco asigne presupuesto suficiente para dotar a los organismos que deben actuar de funcionarios capacitados adecuadamente para dar respuesta a estas situaciones.
Nos debemos una profunda reflexión a la hora de ver a un Estado en ocasiones ausente, que no está allí donde debería estar cumpliendo con sus fines y cometidos. Tenemos que unirnos y exigir su presencia.
Debe haber una profunda transformación en relación al rol que cumplimos las mujeres y disidencias en una sociedad que se precie de ser igualitaria. Para ello, no solo debe haber discursos paritarios, que nos coloquen o pretenden colocarnos en un lugar solamente a efectos decorativos o para quedar bien.
Las transformaciones profundas en las sociedades llevan tiempo y los Estados tienen un rol fundamental que cumplir a la hora de pensar transversalmente sus acciones, incluyendo asignaciones presupuestales. De otro modo solamente serán discursos vacíos, que carecen de contenido y seguramente lejos de contribuir al desarrollo de una sociedad más igualitaria, su efecto será todo lo contrario.
Mucho tenemos por delante para hacer, seguramente mucho va a contribuir, como lo viene haciendo, El Popular. Porque los esfuerzos colectivos rinden frutos y son necesarios.
Por un largo camino que queda por recorrer juntos y juntas. Salud.

(*) Secretaria general del PIT-CNT

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