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Más del 80% de los brasileños ven amenazas a la democracia

La encuesta de Datafolha revela que difundir noticias falsas contra políticos y miembros del STF, así como protestas callejeras por el cierre del Congreso y la Corte Suprema, son serias amenazas para la democracia.
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Los datos revelados por la encuesta Datafolha, realizada entre el 23 y el 24 de junio, revelan que el 81% de los encuestados considera que difundir noticias falsas contra políticos y ministros del Tribunal Supremo (Tribunal Supremo) constituye una amenaza para la democracia. El 68% tiene la misma evaluación de las manifestaciones callejeras que exigen el cierre del Supremo y el Congreso.

En el caso de noticias falsas, solo el 17% dice que no está en riesgo y el 3% no tiene una opinión. Sobre los actos que solicitan el cierre de las instituciones, el 29% piensa que no hay peligro para la democracia y el 3% no lo sabía.

En otras palabras, el uso de noticias falsas contra políticos y ministros de la Corte Suprema va más allá de las protestas callejeras y de las redes sociales como un peligro percibido para la democracia.

Las mismas solicitudes de intervención realizadas en las redes sociales atraen repudio similar, del 66% de los oídos por parte del instituto, mientras que el 31% no ve ningún problema en ellas y el 3% no expresa una opinión.

Crisis política

Según UOL, las críticas a estos poderes, hechas principalmente por los partidarios del gobierno de Jair Bolsonaro, son una de las notas clave de la crisis política que atraviesa Brasil. Desde principios de año, el presidente, que históricamente ha defendido el golpe de estado y la dictadura militar de 1964, ha intensificado el conflicto.

Primero, condujo a un choque con el Congreso sobre la gestión del presupuesto. Luego, una serie de decisiones que lo contradecían en el Supremo llevaron a Bolsonaro a apoyar actos que tenían entre sus banderas el cierre de la corte y el Legislativo.

Con cuidado de no decirlo en todas sus palabras, el presidente fraternizó con los manifestantes e hizo amenazas veladas.

Además, insinuó en discursos y en una nota que podía invocar a las fuerzas armadas para moderar lo que consideraba abuso del poder judicial.

El movimiento fluyó de regreso con el arresto del ex asesor de la familia presidencial Fabricio Queiroz, el 18, como parte de la investigación sobre «crack» en la oficina del senador de hoy Flávio Bolsonaro cuando era diputado de estado en Río. Desde entonces, Bolsonaro ha intentado aprobar una imagen de mayor moderación.

Con información de UOL

Fuente: Vermelho

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