Mentira y demagogia en el Este

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Por Agustina Disiot Cal y Jairo Caballero

Durante la última campaña electoral por la Intendencia Departamental de Rocha (IDR), el Dr. Alejo Umpiérrez, candidato multicolor, realizó propaganda masiva sosteniendo que la IDR estaba fundida y que si él ganaba llegarían a Rocha el trabajo y la inversión.

Cuando Artigas Barrios asumió en el 2005 como primer intendente frenteamplista de Rocha, la caja de la IDR contaba con un saldo de $37 y una deuda de 40 millones de dólares. La gestión de 15 años del FA pagó la mencionada deuda y transformó el departamento, realizando todo tipo de obras y entregando una intendencia con solidez financiera.

Días atrás ingresó a la Junta Departamental de Rocha un proyecto de fideicomiso por 20 millones de dólares, donde el fiduciario sería CONAFIN AFISA, una empresa 100% privada (que opera bajo el derecho privado, valga la redundancia), propiedad de la Corporación Nacional para el Desarrollo, con el cual se realizarían obras a nivel de todo el Departamento de Rocha, sin haberse aún presentado ningún proyecto de presupuesto quinquenal. Se nos plantean varias interrogantes a partir de este hecho: ¿Por qué estas obras no se contemplan dentro del presupuesto quinquenal? ¿Cómo el Frente Amplio logró realizar obras de esta categoría sin necesidad de solicitar un fideicomiso de estas características? El mencionado fideicomiso está planteado con una cuota de repago a 15 años, por lo que generaría un gasto fijo a la IDR durante tres períodos de gobierno.
Luego de las reiteradas discusiones sobre la situación económico-financiera de la IDR y de su campaña plagada de críticas a la gestión del FA, el intendente Dr. Alejo Umpiérrez salió a los medios días atrás realizando declaraciones elogiosas sobre los 15 años de gobierno departamental del FA. Desmintiendo sus propias palabras, declaró que hay que continuar con “el camino virtuoso” (sic) que trazó el FA, que logró bajar el endeudamiento heredado por gestiones anteriores (de su Partido Nacional). Al mismo tiempo, insistió en realizar obras mediante el recurso del fideicomiso.

Con estas declaraciones podemos sacar algunas conclusiones, la primera de las cuales es confirmar la falsedad del discurso manejado durante la campaña.

Pero, además, el intendente necesita una mayoría especial en la Junta para lograr la aprobación del fideicomiso (21 sobre 31), ya que el endeudamiento afectaría más de un período de gobierno. Esto quiere decir que con los 16 ediles multicolores electos bajo el lema Partido Nacional, más el edil electo bajo el lema Partido Colorado votando a favor, aún necesita 4 votos de ediles frenteamplistas para aprobar el fideicomiso propuesto. Es claro que sus declaraciones pretenden endulzar los oídos de los ediles del FA y del pueblo rochense, insistiendo en que el fideicomiso solucionaría el grave problema de la falta de trabajo y generaría desarrollo, presentándose incluso como continuador de las anteriores gestiones.

Es evidente que, si la aprobación llegara a concretarse, el intendente volverá al discurso de la IDR supuestamente fundida y cortará el diálogo con el FA.

Un detalle final es harto revelador: la Mesa Política del FA el 7 de enero le solicitó al intendente una entrevista formal para establecer un diálogo político a la altura de las necesidades de la población.

Se debió esperar tres meses para dicha reunión, en la que se le presentó al FA el proyecto de fideicomiso. Un gesto muy sugestivo y que se comenta por sí mismo.