Morir con dignidad

«Elegir es dignidad», bajo esa consigna la organización «Empatía Uruguay» nuclea diversas personas que se organizan para impulsar la despenalización de la eutanasia en el Uruguay.

En el Parlamento se encuentra un proyecto de Ley que cuenta, hace más de un año, con media sanción en Diputados pero que actualmente está paralizado. ¿Por qué despenalizar la eutanasia? ¿Por qué no avanza el proyecto? ¿Cómo vienen trabajando desde “Empatía Uruguay»? Son algunas de las preguntas que le hicimos a Florencia Salgueiro, vocera de la organización. 

– ¿Por qué «Empatía Uruguay» se organiza para impulsar este proyecto de ley?

En el caso de muchos de los que formamos parte tiene que ver con historias personales, de pasar de cerca por el proceso. En mi caso fue mi padre que tenía una enfermedad terminal que no tenía solución y que en cierto momento dice «no doy más, por favor ayudenme a morir con dignidad”. En Uruguay eso es ilegal. 

Pero otras personas, desde un punto de vista más filosófico, creen que cada uno debe tener la libertad y autonomía para decidir sobre su cuerpo y hoy en día eso no se puede hacer. Porque incluso sabiendo que nos vamos a morir, que estás sufriendo, que no hay tratamiento que te resulte aceptable y te alivie, incluso si vos y toda tu familia y tu médico están de acuerdo con que tal vez lo más empático que hay para hacer es ayudarte a irte en tus propios términos, eso en Uruguay, hoy, es ilegal, porque las leyes dicen que un médico no te puede ayudar y que si lo hace está cometiendo un delito y una falta ética. Cuando se presenta el proyecto, primero fue Ope Pasquet, Diputado del Partido Colorado, en 2020, empezó a existir una campaña en contra y vimos que no había ninguna voz a favor, desde fuera de lo político partidario. Nos preguntamos qué faltaba en ese debate público. Primero faltaban las voces de las familias, faltaban testimonios, faltaba, realmente, que se escuche a las personas reales que están pasando por esto o que pasaron. No es una teoría para ellos, sino una historia de vida.  Por otro lado, veíamos mucho mito y uso malintencionado de noticias y cosas por el estilo y dijimos que también faltaba la evidencia. No es el primer país en discutir esto, bueno, discutir la experiencia de otros países y demás sin falsearla. Básicamente dijimos vamos a compartir nuestros testimonios, nuestros argumentos y a compartir evidencia para que el debate se dé de una manera razonable y no de cualquier manera. Cuando empezamos a contar y a difundir testimonios como el de Beatriz Gelos, docente con esclerosis lateral amiotrófica (ELA), que lo encuentran en nuestra página de Instagram (@empatiauruguay) o X (@EmpatiaUruguay), comenzaron a aparecer otras historias, porque mucha gente pasó por algo así. Y habiendo tantas historias por qué no ponerlo sobre la mesa y decir «esto es un asunto público, no es algo que tiene que pasar en la clandestinidad, escondido, con miedo, haciendo cosas ilegales, sino que es algo que tenemos que brindar con igualdad para todos y no solo para los que tienen contacto o plata y con respaldo del Estado para garantizar este derecho humano”.

-¿Por qué se frenó la aprobación del proyecto de Ley sobre eutanasia?

Se fueron dando varias discusiones en este proceso porque primero había presentado el proyecto Ope (Pasquet), después el Frente Amplio (FA) presentó un proyecto alternativo, su bancada de Diputados, que iba más allá porque el de Ope era solo despenalización, o sea, no castigar a los médicos. El del FA tenía algo más que era decir que, al ser un derecho, si el médico es objetor de conciencia el servicio de salud te tiene que guiar a otro médico. En 2022 estos proyectos se unieron, en una muestra de gran madurez política y pasó por Diputados y tuvo votos del FA, del Partido Colorado (PC), del Partido Independiente (PI), del Partido Nacional (PN) y del Partido de la Gente. Cincuenta y siete votos, un montón.  Luego pasó a la Comisión de Salud del Senado y allí se trancó. Esta Comisión está compuesta por siete miembros, tres de ellos frenteamplistas, Pepo Nunes, Charles Carrera y Sandra Lazo pero la mayoría de la Comisión es de la coalición multicolor y es muy contraria a la eutanasia: Manini (CA), Carmen Asiaín (PN), Carmen Sanguinetti (PC) y Amin Niffour (PN). Esta composición dificulta marcar la agenda a los que están a favor de este proyecto, que se trate de una manera razonable. Porque si bien la Comisión no puede, formalmente, trancarlo y plantear que no se trata, si puede demorarlo infinitamente y si se estira más allá de este año hay que arrancar todo de cero.  Porque los proyectos vencen cuando se termina la legislatura, así que aunque tenga media sanción, termina la legislatura y el proceso vuelve al principio. En sí ya tuvieron una victoria simbólica porque este año, meter un tema como este, en medio de la campaña electoral, es bastante difícil. A pesar de que estimamos que en el Senado este proyecto tendría la mayoría, con votos del FA, otros del PC y algún otro del PN también, la Comisión puede estirarlo hasta el punto de que no pase nunca al Plenario donde están los votos y podrían hacer que una Ley que ayude a que las personas dejen de sufrir, de atravesar sufrimientos increíbles solas, no se apruebe porque cuatro senadores del oficialismo lo trancan. Incluso si, por ejemplo, tu religión no te lo permite o tu moral personal no te permite pedir la eutanasia en tu caso personal, ¿por qué esa moral se tiene que imponer a todo el resto del Uruguay? Hubo encuestas de opinión de consultoras grandes que dan que el 82% de la población está de acuerdo con esto y cuatro senadores te lo están trancando y lo están haciendo imposible. Cuatro senadores están trancando para las historias particulares de personas como Beatriz Geloz, como Alejandro Gomez en Rivera que están sufriendo hoy, no están sufriendo en el pasado o teóricamente, están esperando hoy una Ley y por cuatro senadores les estamos dando la espalda. 

La semana pasada tuvimos la gran noticia de que Ecuador se convirtió en el segundo país en Latinoamérica en despenalizar de alguna manera la eutanasia, es a través de otro mecanismo, a través de la Corte Constitucional y es también un caso de ELA que es la misma enfermedad que tuvo mi padre, que tiene Beatriz Geloz. Es una enfermedad muy clara porque es neurodegenerativa que te va dejando sin movilidad, que no tiene cura y que no hay tratamiento más que aliviar algunos síntomas pero no te curás y Paola Roldan (ecuatoriana cuyo caso logró una sentencia positiva por la Corte Constitucional de Ecuador) tiene cuarenta y dos años y se explica por sí misma. Invito a que puedan escuchar y leerla, seguirla en X por ejemplo que explica su caso. ¿Quién tiene el derecho de explicarle a ella lo que está pasando? ¿Quién tiene el derecho de decirle “vos no estás capacitada para decidir sobre tu propia vida”? Eso es lo que más me importa desde una perspectiva de Derechos Humanos, que la otra persona es efectivamente una persona y si es adulta, está consciente, no tiene un problema de salud mental que le impida decidir por sí misma, capaz la tengo que escuchar y respetar en vez de imponer lo que yo pienso es mejor para ella. 

-¿Qué lugar ocupan los dogmas religiosos en este debate y en esta dificultad para avanzar en la aprobación del proyecto de Ley?

A nivel personal el parlamentario que haga lo que quiera, pero el parlamentario no está ahí por sí mismo, está ahí porque lo puso la gente y a esa gente es a la que tiene que respetar. Y esto, si estamos hablando de un 82% de aceptación de la opinión pública, obviamente cruza todas las fronteras político partidarias, porque 82% no se hace con un partido solo. El 82% de los uruguayos ¿en qué estamos de acuerdo? en que queremos que la Selección gane las eliminatorias… Esto cruza la religión. En esta encuesta que hizo Equipos hace ya unos años, le preguntaron a las personas cuál era su religión y eso lo cruzaron con la posición sobre la eutanasia: el 83% de los católicos, de las personas que se autodeterminan como católicas, entienden que la eutanasia tendría que ser legal. 

Ni siquiera es algo monolítico de «es la religión», creo que tiene que ver con cuestiones conservadoras, que no entienden de la misma manera que entendemos nosotros la empatía, el respeto al otro y entender al otro como persona que es, con su derecho a elegir y tener su propia dignidad.  Aún queda tiempo este año para que se apruebe en el Senado y no me doy por vencida. 

Foto de portada

La muerte digna en debate. Foto genérica: Ricardo Antúnez / adhocFOTOS.

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