Nicolás Guillén: poeta, negro y comunista

De su biografía compartimos una muy breve reseña informativa; su obra extensa, intensa, apasionada y bellísima no hay más que conocerla y así acceder al corazón del pueblo cubano y su elaborada creación.
Nicolás Guillén Batista, nació en Camagüey, el 10 de julio de 1902 y murió en La Habana, el 16 de julio de 1989. Fue poeta, periodista y activista político cubano. Como persona afrodescendiente, Guillén enmarcó su obra dentro del negrismo y los procesos de mestizaje y transculturación, los mismos que él denominó como el «color cubano». Fue ganador del Premio Nacional de Literatura de Cuba. Era hijo de una familia de clase media («de la pequeña burguesía negra», según afirmaba), estuvo exiliado seis años durante la dictadura de Batista, militante comunista y uno de los fundadores de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC), Nicolás Guillén está considerado como el poeta nacional cubano.
A continuación, compartimos uno de sus poemas.

Tengo

Cuando me veo y toco yo, Juan sin Nada no más ayer, y hoy Juan con Todo, y hoy con todo, vuelvo los ojos, miro, me veo y toco y me pregunto cómo ha podido ser. Tengo, vamos a ver, tengo el gusto de andar por mi país, dueño de cuanto hay en él, mirando bien de cerca lo que antes no tuve ni podía tener. Zafra puedo decir, monte puedo decir, ciudad puedo decir, ejército decir, ya míos para siempre y tuyos, nuestros, y un ancho resplandor de rayo, estrella, flor. Tengo, vamos a ver, tengo el gusto de ir yo, campesino, obrero, gente simple, tengo el gusto de ir (es un ejemplo) a un banco y hablar con el administrador, no en inglés, no en señor, sino decirle compañero como se dice en español.
Tengo, vamos a ver, que siendo un negro nadie me puede detener a la puerta de un dancing o de un bar. O bien en la carpeta de un hotel gritarme que no hay pieza, una mínima pieza y no una pieza colosal, una pequeña pieza donde yo pueda descansar. Tengo, vamos a ver, que no hay guardia rural que me agarre y me encierre en un cuartel, ni me arranque y me arroje de mi tierra al medio del camino real. Tengo que como tengo la tierra tengo el mar, no country, no jailáif, no tennis y no yacht, sino de playa en playa y ola en ola, gigante azul abierto democrático: en fin, el mar. Tengo, vamos a ver, que ya aprendí a leer, a contar, tengo que ya aprendí a escribir y a pensar y a reír. Tengo que ya tengo donde trabajar y ganar lo que me tengo que comer. Tengo, vamos a ver, tengo lo que tenía que tener.

*Tomado de Obra poética 1920-1972, La Habana, Instituto Cubano del Libro, 1972, con autorización de la Fundación Nicolás Guillén.