Pero el teatro puede más…

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Por María José Pedraja

Álvaro Loureiro es crítico de teatro, director y periodista.

Su larga trayectoria de teatro le ha enseñado a pisar las tablas con pie firme, con alegrías y también con algunos tropezones.

Desafortunadamente, esta vez le tocó protagonizar “la retirada” ante la pandemia que azota a Uruguay. No es novedad que el teatro se ha visto tremendamente golpeado.

La parte fea de la trama acontece algunas semanas atrás, cuando we viralizó que ante el cierre de la sala donde realizaban sus funciones, el grupo de teatro “Aventura” tuvo que vender parte de su mobiliaria y equipos técnicos.

Álvaro es un director de larga trayectoria teatral que durante mucho tiempo estuvo representando sus obras en el Castillo Pitamiglio.

Con su elenco “Aventura” se trasladaron a Bartolomé Mitre y 25 de Mayo y, lamentablemente, al no poder pagar tuvieron que abandonar la sala. El director relató a EL POPULAR lo sucedido con una reflexión esperanzadora.

“Nosotros formamos parte de la F.U.T.I (Federación Uruguaya de Teatro Independiente), como casi todos los elencos que son independientes que siempre necesitan un respaldo económico. Es lógico que todos estamos en un momento bravo, pero esta situación impacta en en todas las áreas”, relató Loureiro.

En cuanto al público, “es sabido que con la de pandemia la gente no se está movilizando, y está bien, ya que tenemos que cuidarnos y cuidar a los demás, pero si haces algo, con los cuidados sanitarios correspondientes la gente no va, o no hay mucha difusión”, señaló.

“Lo más serio y lo que hay que combatir es mucha gente que no se cuida y andan sin tapabocas y en reuniones, hay gente que no solo no se cuida, sino que tampoco cuida a los demás”, sentenció.

“Hay que buscar la manera y ver otros recursos para igual hacer teatro, ya que es vital y no debe de parar, hacer espectáculos más chicos y atraer al público. Tampoco está bueno que la gente permanezca mucho tiempo encerrada, porque el encierro te cuida de la epidemia, pero te hace mal para la cabeza, es un círculo vicioso” analizó el director del grupo Aventura.

En cuanto al local de Bartolomé Mitre “tuvimos que entregarlo ya que no podíamos financiarlo, tuvimos que vender gradas, sillas y equipos, ya que no teníamos espacio para tenerlas en otro lugar, algunas cosas las tenemos en nuestras casas, pero lo mas grande tuvimos que venderlo, son las leyes del juego en estos tiempos”, comentó entre risas.

“Lo bravo acá son los actores que no tienen otra fuente para mantenerse, y buscar y conseguir trabajo en estos tiempos es difícil”, explicó Loureiro.

“Ahora hicimos un convenio con los amigos de Arteatro, con los compañeros de FUTI, para seguir haciendo el taller que tenemos con Carmen Tanco y Marisa Maltzman, ahí vamos a funcionar como taller y quizá más adelante hagamos alguna cosa, porque nos sentimos como en casa, es un espacio muy cómodo”, relató.

A su vez, el director destacó que “son momentos difíciles, pero a pesar de eso hay que hacer cosas, cuidarse uno y a los demás pero estar activos, no encerrarse, no en el ámbito de la casa, sino encerrarse uno mismo, porque se necesita la comunicación con los demás, y el teatro es una forma de comunicarnos y tiene que seguir porque no podemos estar cerrados viendo televisión todo el tiempo”.

“El teatro es nuestra razón de ser y nuestra vocación, tenemos que expresaron, expresarnos es comunicación”, finalizó.