Poesía hecha de vida

Entrevista con la poeta Isabella Acerenza
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Por Santiago Manssino

 

Isabella Acerenza es poeta, cantautora y docente. Nació en 1999, en Buenos Aires, y desde los 5 años vive en Parque del Plata. En 2020 publicó el poemario “Cuando olvide la espina” editado por Yaugurú. Recientemente ganó el primer premio del concurso de la Casa de los Escritores en la categoría poesía, con su poemario “Bastón hecho de polvo”. Está grabando un disco que pronto estará culminado. EL POPULAR conversó con la autora sobre poesía, sobre sus libros y su faceta musical.  Al final reproducimos dos de sus poemas. 

 

EP- Primero vamos al origen, ¿cómo empezaste a escribir poesía, surge la escritura cómo una necesidad o fue algo consciente desde el principio? y ¿por qué poesía? 

IA- Sí, al comienzo fue como una necesidad de escribir lo que me pasaba, de expresarlo, no es que me decía “voy a escribir poesía” o “quiero ser poeta”, pero encontraba una forma de expresar lo que pensaba y sentía en la poesía, que es eso. Después tuve un profesor que nos daba autor como Cortázar, los clásicos latinoamericanos, y ahí entré un poco más en lo que era la literatura. Luego estudié literatura en el CERP, y una tiene cada vez más conocimiento, por más que no le dé mucha importancia a la teoría, una ya escribe con otra amplitud, conoce más autores y lo que lee se va metiendo en lo que escribe de manera natural, aunque no sea consciente. 

Leía a poetas como Alejandra Pizarnik o Idea Vilariño, que son como las autoras que estructuran un poco mi visión literaria, las fundamentales, como la base. Pero sí, la poesía surgió como una necesidad. 

EP- Nombraste a algunos autores importantes para vos, ¿qué otras intertextualidades están presentes en tu obra o que otros autores lees ? 

IA- Siempre fui mucho de la literatura latinoamericana. Además sabemos los problemas de leer poesía traducida. Últimamente Cristina Peri Rossi es lo que más leo, es una autora importante para mí. 

EP- También sos cantautora, ¿cómo se relacionan para vos la música y la poesía? 

IA- Yo no le había prestado mucha atención al lado musical de la poesía, lo descubrí cuando empecé a estudiar, aunque no se estudia mucho tampoco. 

La música ya está en la poesía, en el ritmo. Para mí es la misma cosa, una sola cosa. Surgieron así además, porque en la Grecia antigua los poetas se acompañaban con instrumentos. Tenés la canción, tenés el poema que lo podés cantar y los instrumentos, la música que lo acompaña y que lo potencia. Yo descubrí que podía cantar la poesía y me dije que eso era lo que quería hacer. Además de esa manera la difundís más, hacés que la conozca más gente, la poesía no es algo que se difunde mucho. Vemos la canción y la poesía como cosas separadas, porque además se estudian de forma separada y uno puede ser poeta o cantante, pero en realidad son una misma cosa. 

EP- Además en Uruguay hay una tradición en ese sentido, Darnauchans, Zitarrosa… 

IA- Sí, claro, el “príncipe” Peña, por ejemplo, que me encanta. 

EP- Tu poesía toca temáticas universales universales pero de una manera muy concreta, el amor, el deseo, la muerte, la fragilidad humana, con un estilo tajante, contundente, a veces sentencioso. ¿Me podrías contar un poco cómo es tu proceso creativo y cómo construís tu estilo poético? 

IA- En cuanto al proceso creativo yo escribo en mi tiempo libre básicamente. No es que tengo un momento de inspiración y escribo, y tampoco escribo cosas desperdigadas, poemas sueltos para después reunirlos, aunque también lo hice, sino que trato de pensar un concepto, el concepto de un poemario o una serie, y escribo siguiendo ese concepto.

Sobre el estilo yo pienso que esos temas que nombrabas no se pueden decir de otra manera, por eso de repente  el estilo es tajante. También veo que si bien tengo un estilo,  el estilo varía al cambiar de género,no es el mismo en narrativa que en poesía. Ahora por ejemplo estoy incursionando en la escritura epistolar, experimentando con eso, y no tengo esa manera contundente, sino que varío un poco el estilo. 

Pero en poesía tengo esa forma, escribo sobre lo que me pasa y los sentimientos y pensamientos que eso genera, y no puedo decirlo de otra forma, la muerte, por ejemplo, no se puede decir de otra manera, más allá que en poesía, a diferencia de la narrativa, todo adquiere muchos sentidos y es interpretable, tres versos pueden dar lugar a ocho páginas de análisis. 

En el libro que publiqué hace poco, sobre la muerte de mi madre, que es una experiencia de la muerte muy directa, se hablaba de algo que no se podía decir de otra manera, por eso ese estilo tajante. Por eso también voy a las autoras que te decía, me sorprende esa precisión que tienen. 

EP- Contame un poco más de “Cuando olvide la espina”,  el libro del que hablabas, cual es el concepto y como lo plasmaste. 

 IA- Como te decía todo lo que escribo es autobiográfico y este libro es sobre la muerte de mi madre, que es un tema sobre el que escribí mucho, desde mis 16 años. Tenía muchos textos desperdigados, muchos poemas, volvía sobre eso, y quería hacer algo para no seguir escribiendo sobre el tema, pero a la vez era algo que había que decir bien.

Estaba en una reunión con amigas y lo vi clarito, había que hacerlo. Me puse a revisar todo eso que escribí desde los 16 años y transformarlo para decirlo de la mejor manera. Porque además no es solo el dolor de la pérdida, también hay mucha bronca y frustración, a la vez que el mundo sigue andando, porque te dicen “muy sentido pésame”, pero la vida sigue, esa persona no está y una queda ahí sin saber que hacer ante esa pérdida. 

Por eso los poemas del libro no tienen título, porque es como un gran poema sobre la muerte, si bien tiene tres partes, que son tres momentos diferentes míos que atravesé ante eso, es un gran y único poema sobre la muerte. Y logré decirlo como quería, no sé desde el punto de vista técnico, digamos, pero si me han llegado muchos comentarios de que es algo escrito con mucha franqueza y eso tiene su valor. 

EP- Claro, aparte trata algo que es visceral. 

IA- Visceral es justo el nombre del disco que estoy haciendo (risas). 

EP- Justo te iba a preguntar por el disco, contame un poco de que se trata y  del proceso

IA- Es un trabajo autogestionado, hecho con amigos. Hace un año y medio que venimos trabajando, el tema de la pandemia también nos hizo parar e ir más lento, complicó un poco las cosas. Y al ser autogestionado las cosas te cuestan el doble, participa mucha gente y se le pone mucha energía a eso, es agotador, porque hay que estar en muchos detalles, y no es que una termina de grabar y se va para su casa, sino que lo escuchás una y otra vez y pensás “esto hay que hacerlo diferente en esta parte”, entonces mentalmente también es cansador.  

El proceso de construcción además fue lento, no es que teníamos la armonía preparada y después era solo hacerlo, sino que íbamos experimentando, improvisábamos con los instrumentos, veíamos como iba quedando y así construíamos las canciones. Entonces también fue lento por el método con que trabajamos. 

Ya grabamos las maquetas y ahora lo que estamos haciendo es grabar los instrumentos, y después va a venir la etapa final de mezcla. 

Lo de la autogestión es algo muy bueno, pero también es todo un tema, porque trabajas con gente no remunerada o precariamente remunerada, y ponés todo en el proyecto, pero como artista se aspira a otra cosa, el artista debería poder vivir de su trabajo, tendría que estar bien remunerado por su arte, se tendría que poder vivir del arte, pero en este país eso es muy difícil que pase, casi imposible. 

EP- Por último Isabella, ¿considerás que está presente la perspectiva de género en tu obra?, ¿la lucha por la igualdad de género, la lucha feminista es algo que está en tu vida y, de ser así, se refleja también en tu poesía? 

IA- Desde hace dos años tengo más conciencia política, en el sentido de ser una voz pública y de la importancia que tiene lo que una diga con esa voz, el lugar de responsabilidad política que se tiene como artista, como voz pública. 

Y sí, la lucha feminista es algo que atraviesa mi vida, que está siempre presente. No es que yo diga “ahora voy a hacer poesía feminista” o “voy a escribir un poema sobre la lucha feminista”, pero es algo que está ahí, sobre todo desde la mirada con que escribo y observo las cosas, pero es algo natural, que se meté naturalmente porque forma parte de mi vida. 

Recién gané el concurso de la Casa de los Escritores con un libro que es sobre eso… 

EP- “Bastón hecho de polvo”

IA- Sí, y es sobre eso, sobre cosas que amigas me contaron, cosas que le pasaron, sobre experiencias de mujeres, que antes ese tema no había aparecido de manera tan explícita en mi poesía, si bien en el libro sobre mi madre hay una parte que se refiere a eso, porque el mundo está hecho para ser gobernado por hombres y uno de esos gobernadores era mi padre, entonces hay una parte que habló sobre eso, pero no como en este poemario que todo sobre este tema. 

Porque además la desigualdad de género está en todos lados, en el mundo literario también, en los programas de secundaria por ejemplo es terrible, es abrumadora la mayoría de autores hombres que se dan, y no es que no hayan buenas escritoras mujeres, o que la mayor>a sean hombres, entonces también hay que luchar contra la invisibilización a ese nivel. 

EP- El premio que ganaste por ejemplo se llama “Amanda Berenguer”, poeta de la que se cumplen 100 años de su nacimiento, que es excelente poeta y muy poco difundida. 

IA- Sí, y así pasa con muchas autoras, hay que reivindicar a las artistas mujeres. 

EP- Muchas gracias Isabella. 

IA- Gracias a ustedes. 

XXIII

tal vez las almas no sean todavía los ríos

tal vez la muerte no sea todavía la mar

Esto es ahora

una cuestión de tierra seca. 

¿a dónde irán

antes de ser polvo

los huesos de mi madre? 

Jamás estaremos hechos de otro material

que no sea barro. 

Aquí revelo

uno de los tantos secretos del mar

hasta que las mujeres decidan hacer

la rebelión del agua. 

XVIII

Es mejor no hablar de ciertas cosas. Es cierto.

En las  comidas familiares

cuando ciertos temas vienen a la mesa

los tíos devienen en carne cruda arrojada

por las cabezas de sus esposas

y sus esposa muestran la lengua también roja

entre ellas

pero no se la en las cicatrices ni los clítoris

sino que se buscan entre ellas para tirarse carne cruda por la cabeza

como buenos hombres. 

Es cierto. No podíamos hablar de mi madre. 

Muchos animales morirían al instante

y a nosotras nos dolería demasiado decir

lo solas que estuvimos cuando el tiempo se desvanecía casa adentro. 

Isabella Acerenza. De “Cuando olvide la espina”.