Presiones sobre Biden: decisiones tibias que complacen a los halcones de Miami

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De acuerdo a la portavoz de la Casa Blanca, Jen Psaki, el presidente norteamericano Joe Biden no tiene entre sus prioridades un nuevo acercamiento a Cuba.

El anuncio fue realizado este martes por la funcionaria gubernamental, quien señaló que lo que sí se producirá son revisiones a las decisiones con respecto a Cuba tomadas por el anterior mandatario Donald Trump.

A diferencia de Barak Obama, quien colocó a las relaciones de Estados Unidos con la isla en el centro de sus prioridades, la administración Biden no asumirá un relacionamiento similar al de Obama.

Dentro de las revisiones a la política norteamericana con Cuba, que realizará Biden, se encuentra la de la inclusión de Cuba en el listado estadounidense de países que “patrocinan el terrorismo”, una de las más de 200 medidas que impulsará la administración Trump contra el gobierno cubano.

Cuba había sido retirada de este listado en 2015, durante la administración Obama, una medida que integraba la agenda estratégica de política exterior del expresidente con la isla.

La inclusión de Cuba en el listado del gobierno norteamericano, fue adoptada por Trump, cuando apenas restaban 9 días para la finalización de su mandato, una medida que fue considerada por analistas políticos como un intento de obstaculizar las futuras acciones en política exterior del nuevo presidente de los Estados Unidos.

“Un cambio de política hacia Cuba no está actualmente entre las principales prioridades del presidente Biden (…) Estamos comprometidos a revisar cuidadosamente las decisiones políticas tomadas en la administración anterior, incluida la decisión de designar a Cuba como estado que patrocina el terrorismo”, dijo la portavoz presidencial, según consigna el Nuevo Herald.
Este proceso de revisiones ya había sido anunciado, desde enero, cuando el actual presidente asumió su mandato.

Desde la llegada de Biden a la Casa Blanca, se ha incrementado, por parte de políticos cubanoamericanos, organizaciones de exiliados y miembros de la oposición de la isla, los pedidos para que no se retiren algunas de las acciones que, históricamente Estados Unidos ha mantenido contra Cuba.

En este sentido, los pedidos realizados al presidente, por opositores al gobierno cubano, abarcan el no cese, o disminución de las trasmisiones televisivas y radiales, así como, el “condicionamiento” al gobierno cubano, para el levantamiento de medidas de tipo cultural y económicas y cualquier otro proceso de “negociación”.

Durante 62 años, el gobierno cubano ha rechazado cualquier tipo de condicionamiento que se le haya pretendido imponer, una decisión que, sin dudas, se mantendrá inalterable.

El pasado 8 de marzo, en el curso del XIV Congreso de Naciones Unidas sobre Prevención del Delito y Justicia Penal, el ministro de Justicia de Cuba, Oscar Manuel Silveira, al referirse a la inclusión de la isla en el listado estadounidense, expresó:

“Cuba rechaza y condena todos los actos, métodos y prácticas terroristas, en todas sus formas y manifestaciones. Expresamos nuestro enérgico rechazo a la injusta y arbitraria inclusión de Cuba en la lista de Estados patrocinadores del terrorismo de Estados Unidos, a pesar de que somos un Estado víctima de actos terroristas perpetrados durante años por el Gobierno norteamericano o por individuos y organizaciones que operan desde ese territorio con tolerancia de las autoridades”.

En innumerables ocasiones, a lo largo del pasado año, el gobierno de la isla ha denunciado en foros y reuniones internacionales que “la presencia injustificada de Cuba en la lista de Estados patrocinadores del terrorismo agrava el bloqueo contra nuestro país e impide las operaciones comerciales para adquirir insumos, equipos y medicamentos necesarios en el enfrentamiento a la COVID19”.

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