Represión selectiva en Montevideo el fin de semana

Hubo detenidos, heridos y un despliegue violento y desmedido.
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Por Verónica Pellejero

El mes de noviembre comenzó con una intensa actividad represiva por parte del gobierno. Fueron denunciadas varias intervenciones policiales en espacios públicos en Montevideo y en el interior del país durante el fin de semana largo.

La excusa que motivó esas actuaciones fue disuadir las aglomeraciones en el marco de la pandemia de COVID19; sin embargo algunos representantes parlamentarios se mostraron contrarios a este operativo, el diputado de Colonia, Nicolás Viera, incluso ironizó: “parece ser que el virus se propaga de noche y entre jóvenes”, dijo en diálogo con la Diaria.

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Eran más o menos la una de la mañana cuando llegó un patrullero con megáfono a exigir que se dispersara la gente que estaba afuera en un bar de Montevideo, el lugar estaba lleno pero no explotaba, no había una fiesta, estaba tranquilo, adentro la gente estaba sentada y afuera había unos grupos de personas charlando, una escena que se repite todos los fines de semana en todo el departamento.
“El hombre del megáfono decía que nos dispersáramos, no se entendía bien lo que decía, era bastante ridícula la situación, al rato se bajaron del patrullero, me encararon a mí y me dijeron que teníamos que cerrar o iban a llamar a la Intendencia de Montevideo, le dije que si, que cerraba, fui mesa por mesa diciéndole a la gente que se tenía que ir porque nos estaban obligando a cerrar, fue un proceso, obviamente no cerramos enseguida, la gente se fue yendo de a poco, pagando las mesas, en esto un policía se puso a sacar fotos adentro, ahí hubo una discusión donde le dije: “me pediste que cierre y ya estoy cerrando ¿Por qué estas sacando fotos?”. Me contestó que era parte del procedimiento, entonces empezaron a caer patrulleros uno atrás del otro, llegaron a ser 5 y algunas motos, empezaron a bajar policías con escopetas y con escudos se pusieron en fila, la gente empezó a filmar lo que estaba sucediendo. Uno de los policías encaró a uno de los que estaba filmando y le dijo que no podía hacerlo, él le contestó que sí, que podía, hubo una discusión, yo me metí y les dije que estaban en cualquiera que estaban intimidado a la gente, me enojé y les dije “esta lleno de chorros la calle y nos vienen a meter la pesada a nosotros que estamos trabajando tranqui”. Este es el testimonio de una de las personas que vivió tan solo una de las instancias represivas del fin de semana.
También contó a EL POPULAR que una persona que estaba en el lugar protestó y se acercó a las fuerzas policiales y le cargaron un arma en la cara, “eso fue lo más violento”, señaló. “Estamos tratando de juntar el archivo a ver si hay elementos suficientes para radicar una denuncia”, comentó.
Por otra parte desde el “bloque antirracista”, personas que sufrieron la violencia policial en la Plaza Seregni, resolvieron no dar más notas a la prensa por ahora, pero harán una concentración mañana a las 18 horas frente a Presidencia y a las 19 horas leerán una proclama. El bloque antiracista se conformó de cara al 8M como un espacio de mujeres, disidencias, afro, mestizas, muchas de ellas fueron detenidas en el operativo de la Plaza.

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De los hechos denunciados, el que tuvo mayor difusión en redes sociales fue el de Plaza Seregni, donde se encontraban unos jóvenes tocando el tambor que pertenecen al “bloque antiracista” y son militantes afro. Además por el momento es el único caso que denunció la situación ante el Instituto Nacional de Derechos Humanos y Defensoría del Pueblo (INDDHH).
Varias Organizaciones sociales (OOSS) por su parte firmaron un comunicado donde denuncian la situación. La declaración titulada “Ninguna excusa para la represión policial” expone que el MI desarrolló “varios operativos represivos absolutamente desmedidos y de gravedad”; señala que en Plaza Seregni desalojaron con motos, escudos, balas de goma y palazos y dejaron como saldo “varias personas golpeadas” y “11 personas detenidas, entre ellas 9 afrodescendientes”. En la carta denunciaron además que el bar Tundra, ubicado en la esquina de Durazno y Convención fue desalojado en un operativo con un despliegue de 20 policías armados con escopetas. Por otra parte en “el Casino del Parque Rodó luego de que terminara una cuerda de tambores un grupo de choque de la republicana con escudos y escopetas avanzó por Salterain”.
Las OOSS indicaron que en la Plaza de los Bomberos, el cuadrado de la rambla y Plaza Varela, también hubo desalojos policiales, así como en San Carlos, Punta del Diablo y en Juan Lacaze; en esta última “mediante una fuerte represión”. Todo esto ocurrió la misma tarde / noche del domingo 1º de noviembre.
Los colectivos denuncian que “El MI está desplegando violentos operativos policiales para desarmar reuniones y demás actividades al aire libre, sin mediar palabra, desplegando y usando la fuerza desmedidamente”. “Ni las amenazas, ni los palos, ni las balas de goma, ni las detenciones, son una medida sanitaria. Nos declaramos en alerta y no vamos a pasar por alto ninguna acción violenta de las fuerzas de seguridad porque no hay excusas para la represión”, agregaron.
El comunicado fue firmado en estos días por más de 60 organizaciones políticas, deportivas, culturales y sociales de todo el país.

Respuesta del gobierno

El MI, lejos de reconocer los abusos que fueron perpetrados por las fuerzas represivas el pasado fin de semana, justificó los operativos y negó que haya habido abuso policial. El director de convivencia de la cartera, Santiago González, dijo en una conferencia de prensa llevada a cabo en la Jefatura de Montevideo, que no se registraron civiles heridos y que “no hubo ningún tipo de abuso policial”, “defendemos el trabajo de la Policía porque fue profesional”, subrayó. Dijo por otra parte que la policía actuó con” respeto y seriedad” y que “no entró a pegarle a nadie”.
“Este año hay cosas que no podemos y no debemos hacer. La Policía recorrió, recorre y va a seguir recorriendo el país entero, leyendo en cada lugar un exhorto para que la gente se vaya para la casa”, declaró el jerarca.
El Eco de Colonia señaló sin embargo que la disuasión puede ser selectiva, dado que en Juan Lacaze por ejemplo, se reprimió en varias localidades a gente joven por la noche, mientras a “gente grande” en el día no se la disuadió por estar generando “aglomeración”.

¿Protocolo?

Parte de la gravedad que reviste el problema tiene que ver con la ambigüedad con la que se ha manejado el gobierno con respecto a la pandemia. Por un lado se ha granjeado del mecanismo de “la libertad responsable”, incluso en entrevistas en medios argentinos, el presidente Lacalle Pou dijo estar en contra de mecanismos “autoritarios”. De hecho dijo en una entrevista que duró casi una hora en TN que no querían caer en “un estado policíaco” que obligara a la gente a recluirse.
Las intervenciones de las fuerzas represivas en ese sentido son, por un lado totalmente contrarias a la prédica del gobierno, y por otro se realizan en un marco normativo laxo e impreciso, ya que no se explicita en ninguna de las 2 normativas a las que apela el ministro Larrañaga, qué constituye una aglomeración, a qué distancia deben estar las personas al aire libre para respetar la distancia social, qué actividades pueden desarrollarse y cuáles no, ni tampoco cuál debe ser el proceder de las fuerzas policiales para “disuadir” una aglomeración.
Las contradicciones permanentes del gobierno de las que es presa la población invitan a realizar actividades al aire libre pero por otra parte las criminalizan por incumplir un protocolo impreciso. Reprimen juntadas en plazas y ciertos espacios particulares pero nada dicen de los miles de ómnibus que diariamente viajan atestados de personas sin ni el más mínimo asomo de distancia social.

Frente Amplio interpela

La bancada de senadores del Frente Amplio resolvió interpelar al ministro Larrañaga, el senador interpelante será Enrique Rubio de la Vertiente Artiguista. Motiva esta decisión la polémica destitución del jefe de policía de Montevideo y los últimos hechos de violencia denunciados. En una declaración la fuerza política repudió los hechos “producto de la errada política aplicada por las autoridades del MI”, además denunció que “estas políticas represivas por parte de las autoridades son selectivas y van dirigidas a jóvenes, minorías y colectivos culturales”. También plantearon en la misiva que se ejerció la autoridad “con impericia y marcos de actuación poco claros”.

Preocupación de la CIDH

La Corte Interamericana de Derechos HUMANOS (CIDH) llamó a Uruguay a adoptar un enfoque de Derechos Humanos en la contención a la pandemia, “garantizando el derecho de reunión pacífica, sin armas, la libertad de expresión y el diálogo”. La CIDH publicó en Twitter que “toma nota con preocupación” de las denuncias recibidas sobre los operativos policiales llevados a cabo el fin de semana “con el fin de disolver reuniones sociales y culturales, en el contexto de las medidas de contención de la pandemia de la COVID19”. Subraya asimismo que la policía no habría priorizado el diálogo antes de actuar en el caso de la Plaza Seregni.
El gobierno por su parte respondió que si existió diálogo previo, y que gracias a la “prudente actuación” de la policía nadie resultó herido mientras que la policía tuvo tres heridos. También crítica la “imparcialidad” de la CIDH. “Resulta lamentable constatar que un órgano autónomo del Sistema Interamericano dedicado a velar por los derechos humanos pretenda hacer uso de su misión institucional para llevar adelante acciones incompatibles con la misión que los Estados integrantes de la OEA le han encomendado”, respondió el Ministerio de Relaciones Exteriores uruguayo.

INDDHH

Mariana Motta explicó a EL POPULAR que la situación de la Plaza Seregni fue denunciada y que en todas las situaciones en la que haya denuncia se recibe la información de los denunciantes y todos los elementos de prueba que puedan aportar: filmaciones, testigos, y se le pide al organismo que informe cuáles fueron las actuaciones que se realizaron en el evento, si hubo irregularidades, y si se inició investigación al respecto.
“En otras ocasiones este MI no ha respondido a la solicitud de información de la INDDHH, no obstante se le pide igualmente, en cada caso, que la aporte.
Con la información reunida se analiza y se establece en una resolución que definirá si hubo o no vulneración de derechos en atención a la normativa que regula la actuación policial”, señaló.
Motta opinó que considera preocupante que para disuadir a las personas a mantener la distancia “se concurra con armas largas como se vio a los efectivos , con escudos, suponiendo un enfrentamiento que no debería pensarse si la idea es aconsejar el mantenimiento de las medidas sanitarias”, “no se va con ese equipamiento a una fiesta clandestina, y no veo que se haga lo mismo con la feria de Tristán Narvaja y otras, he ido a la feria de Tristán un par de veces en pandemia y verdaderamente es como siempre ha sido: aglomeración de personas”, indicó.
“Puedo coincidir con que se preocupen en que se mantengan las medidas sanitarias pero no en la forma en que se ha hecho en este fin de semana”, sentenció la directora de la INDDHH y agregó: “No hay hasta ahora evidencia que en esas aglomeraciones al aire libre, con gente circulando, se incremente el contagio, o siquiera haya sido un foco de contagio, la marcha de la diversidad, de unas 15 cuadras de extensión, fue duramente criticada, dos días después fueron las elecciones departamentales, pasaron de ambos hechos más de veinte días y no se reveló incremento de casos, los índices mayores de contagio que se han visto en la semana pasada tampoco se atribuyen a estas movilizaciones masivas, en consecuencia, parece que existe una actuación de mayor control, de represión incluso, hacia manifestaciones que no evidencian hasta ahora un riesgo incrementado de contagio, yo viajo en ómnibus todos los días, una hora y algo de viaje de ida y otro tanto de vuelta muchas veces el ómnibus está lleno, permanecemos en un recinto cerrado, si bien con tapabocas, utilizando un espacio común que puede estar altamente contaminado y no se ha informado que desde ese lugar se haya señalado como mayor exposición al coronavirus”, opinó Motta.

Otra normalidad

Juan Pablo Labat, ex director del Ministerio de Desarrollo Social cuestionó que se considere objeto de intervención de la policía medio centenar de personas tocando el tambor en un espacio abierto como la Plaza Líber Seregni, “nunca vimos entrar la policía a un ómnibus a bajar a la gente porque están mucho más juntos de lo que estaban en el espacio abierto”, señaló.
Labat cree que hay que reflexionar “si aquella fuerza pública que tiene por objeto apoyar el desarrollo de la convivencia entre los ciudadanos” termina generando “conmociones como las que genera”, a su forma de ver “hay un problema de conducción de las fuerzas públicas, que deberían traer tranquilidad a la convivencia y no generar miedo”. Señaló asimismo que la LUC parecería no ser precisamente “un aporte a la convivencia pacífica” .
Destacó que el cuerpo policial cumple órdenes, y que si fueron a intervenir en Plaza Seregni y no en la rambla de Pocitos con concentraciones de gente parecidas o incluso mayores, es porque existen asimetrías y desigualdades “que son pasibles de entender desde el punto de vista político”.
De todas formas sugirió ser cuidadosos con no meter a todos en la misma bolsa porque “dentro de las fuerzas públicas hay quienes están inconformes con la LUC porque hace su trabajo más incómodo, no creo que a la policía le venga bien que el resto de la población los mire desde el miedo y la bronca”, reflexionó.
La LUC viene a ser el asunto que se cita como justificación para un cambio en el proceder, pero para Labat se trata más bien de “una actitud, podría existir la LUC y no existir esta actitud hostil hacia ciertos colectivos”, precisó.
Labat señaló que es preciso mirar los acontecimientos de la Plaza Seregni en contexto: “Cuando esto se sucede con otras denuncias que van en el mismo sentido, uno se da cuenta de que hay algo de lo que las autoridades se tienen que hacer cargo y al parecer del lado de las autoridades esto es la construcción de la autoridad, una autoridad autoritaria”, precisó.
Para Labat hay un grave desplazamiento en esto, porque “una cosa es defender estos asuntos en aras de combatir la criminalidad y otra cosa es transformar en criminalidad un simple funcionamiento social”, dijo y agregó “estamos inventando otra criminalidad, porque con la verdadera criminalidad no han ido a ningún lado, se está preparando a la población para acostumbrarla a la “nueva normalidad” que es la parte no dicha, que es autoritaria y viene a perjudicar a la mayoría de la población”, advirtió.