Se celebró en Caracas el 19° CLAE

Estudiantes de todo el continente definieron la unidad “como premisa indispensable para la construcción del movimiento estudiantil latinoamericano en el siglo XXI».

Entre el 20 y el 25 de noviembre se desarrolló el 19 Congreso Latinoamericano de Estudiantes (CLAE) en Caracas, Venezuela. Con la participación de 41 organizaciones pertenecientes a 34 países diferentes —dando el ingreso a tres nuevas federaciones, dos panameñas y una argentina, además de una invitada, proveniente de Estados Unidos—, estudiantes de todo el continente se dieron cita para intercambiar sobre problemas y desafíos comunes.
Este decimonoveno CLAE se desarrolla en medio de una crisis estructural del capitalismo y una disputa geopolítica por la hegemonía; una crisis que es económica, es política, es ética y civilizatoria, en tanto estamos atestiguando que este sistema destruye nuestras condiciones de vida no ya en el largo plazo como vaticinaba la ciencia hace pocos años, sino en unas pocas décadas la situación será completamente irreversible. En este contexto, cada encuentro e instancia de intercambio entre las organizaciones de masas de nuestros pueblos que se plantean la construcción de sociedades justas constituye un evento de importancia histórica para quienes defienden la felicidad de las grandes mayorías.
A lo largo de esos cinco días en conferencias magistrales, mesas de discusión y actividades culturales, se discutieron y proyectaron los desafíos hacia adelante respecto a los impactos del neoliberalismo en nuestro continente, la ofensiva por la mercantilización de la educación y la lucha por constituirla como un bien público social y un derecho humano fundamental, y retomando nuestra historia, homenajeando los 100 años de la histórica FEU cubana, a Martí, Bolívar, Chávez, el Che y Fidel, así como la interseccionalidad del género y la raza en las barreras para el acceso, permanencia y egreso en la educación. También, se ahondó sobre el rol de la cultura, el arte y el deporte en el movimiento, así como el lugar del movimiento estudiantil en las transformaciones sociales de nuestro continente.
Contrario a todos los pronósticos de los poderosos que defienden un mundo de pocos y para pocos, la juventud latinoamericana del siglo XXI continúa levantando las banderas del antiimperialismo, el anticapitalismo y en contra del patriarcado, convencida de que la juventud debe ser asumida como protagonista de la construcción del presente y no sólo del futuro. Pero como la discusión sin tarea no sirve demasiado –por lo menos para quienes pretendemos incidir sobre la realidad– cabe preguntarse: ¿Qué proyecciones se resumen del debate? ¿Qué dificultades se identifican para el cumplimiento de los objetivos? ¿Cuáles son los principales desafíos para el próximo período?
Este 19° CLAE se planteó no sólo la resistencia ante los intentos de transformar la educación en otra mercancía, sino que asumió iniciativa, colocando la necesidad de construir una educación “transformadora, emancipadora, inclusiva, pertinente y con perspectiva de género”, algo que necesariamente implica conocer y retomar nuestra historia de lucha y resistencia, saber de dónde venimos y caminar hacia adelante. Se declaró anti patriarcal, colocando la necesidad de luchar por un feminismo con perspectiva de clase, en tanto, así como la revolución debe ser feminista, no hay emancipación de la mujer posible si persiste el capitalismo. Asimismo, esta nueva sesión del CLAE rechazó toda intervención antiimperialista defendiendo la soberanía de Puerto Rico, las Malvinas argentinas y la no intervención en Haití, reivindicando su derecho a la elección de un gobierno legítimo y el respeto a su constitución. Denunció también toda amenaza a la paz en el continente, defendió los derechos de nuestro pueblos originarios así como el cuidado del medio ambiente como necesidad histórica para la supervivencia humana, denunció el bloqueo criminal a la hermana República de Cuba, ejemplo vivo de solidaridad y heroísmo que por saberse libre y soberana, sufre desde hace más de 60 años un bloqueo que viola flagrantemente los DDHH, así como también se condenó el bloqueo a las hermanas Repúblicas de Venezuela y Nicaragua.
La organización se colocó la necesidad de fortalecer sus mecanismos de integración, de intercambio y aprendizaje de las experiencias, logrando hacer carne del trabajo general de la OCLAE en cada uno de los rincones de nuestra América querida, con la clara necesidad de crecer cuantitativa y cualitativamente. Debemos ser cada vez más personas detrás de esta heroica lucha, que debe ser de masas y en conjunto con el resto de los actores y movimientos de los campos populares. Si hay algo que la historia nos ha enseñado, es que la unidad constituye la premisa indispensable para el triunfo de los pueblos, y este Congreso lo ha dejado claro colocando la unidad como la clave en la construcción del movimiento estudiantil latinoamericano para esta etapa. Debemos poder construir, aportar y conjugar nuestras experiencias y diferentes visiones, con la claridad de que el logro de una síntesis común que nos marque el camino de lucha conjunto, es quizá lo más indispensable para la emancipación.
Queda mucho por recorrer, y depende de nosotros y nosotras desarrollar con éxito las tareas que nos colocó este importantísimo evento, utilizando las herramientas que la integración de los pueblos y el debate fraterno desde el intercambio de experiencias, tomando como propios los procesos populares en cada rincón del mundo nos arroja todos los días.
Unidos, jamás seremos vencidos. Que viva el movimiento estudiantil latinoamericano.
Que viva la OCLAE.

Foto de portada:

Estudiantes de todo el continente debatieron en Caracas en el 19° CLAE. Foto de página del CLAE.

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