Trans Boys Uruguay: varones trans

Paola Beltrán

En el mes de la diversidad continuamos compartiendo experiencias y organización, en esta oportunidad sobre los varones trans.

Rodrigo Falcon tiene 52 años y en 2014 comenzó su transición para ser un varón trans. A partir de su experiencia individual y de entender la necesidad de informar y acompañar otros procesos, transformó su vivencia en una experiencia de organización colectiva y fundó en 2016 “Trans Boys Uruguay” agregando a ese nombre, más adelante, “Niñez, adolescencia y familias”. 

EL POPULAR entrevistó a Rodrigo para conocer esta organización, sus objetivos y también la experiencia y la lucha que llevan adelante.

-Rodrigo ¿cómo y cuándo nace “Trans Boys Uruguay” (TBU)?

Yo soy un tipo grande y la formación del colectivo viene de la mano de mi propia transición. En 2014 comienzo mi transición, bastante tardía, por un tema de desinformación, porque no sabía cómo etiquetarme, cómo nombrar lo que me estaba pasando y un par de años antes descubro que lo que me pasa es esto, que soy una persona trans y cómo puedo empezar a transicionar. 

Había dos grandes razones, una era comenzar a informar a la población en general acerca de qué era esto de ser una persona trans porque cuando vos hablabas, incluso hasta hoy en día sigue pasando pero ya menos, eso de preguntarle a alguien qué es una persona trans y te nombran a las mujeres trans, como que nosotros los varones estamos totalmente invisibilizados y lograr, desde la sociedad, un poco de empatía acerca de nuestra propia vivencia y que no se nos viera como personas que estaban por fuera de la moral, se nos ha tratado incluso de degenerados, combatir esos mitos. 

Visibilizarnos para empatizar, para informar a la sociedad, pero también para que no hubiera más varones como yo que aun siendo adultos no podían saber qué era lo que les pasaba. 

Luego, una vez que nos empezamos a visibilizar se empezaron a arrimar de a poco algunas familias con adolescentes trans y ahí en 2018 empezó a militar con nosotros una mamá y su familia, mamá en ese entonces de un adolescente de unos quince años, y bueno abrimos nuestro colectivo por eso el nombre sigue siendo Trans Boys Uruguay pero se agregó «Niñez, adolescencia y familias». En esto de dar visibilidad de que las personas trans no nacemos de grande, no nos formamos de grandes, sino que ya nacemos con esta condición. 

– ¿Qué impacto tuvo la promulgación de la Ley trans en esto de “a esto que me pasa, vivo y siento” ponerle un nombre?

Para nosotros fue un gran logro militar para que la Ley trans se aprobara. Nosotros somos parte del Consejo Nacional de Diversidad desde los inicios. Comenzó en 2016 la formación de ese Consejo y lo integramos desde ese entonces. 

Fue un honor poder ponerle letra a esa Ley porque surgió de las vivencias del propio colectivo de personas trans, no solamente, había otros colectivos que lo integraban, y después defender lo que era en ese momento el Proyecto de Ley. 

Fuimos convocados al Parlamento y ahí tuvo un peso sumamente importante la voz de las familias. Sobre todo, por la desinformación que había en ese momento. 

Cuando se escuchó la voz de las madres, en particular la de Patricia Gambeta, una referente dentro de nuestro colectivo en las familias. Ella como madre no iba a poner en riesgo ni la vida, ni la salud, ni la integridad de su hijo. Y por eso fue de tanto peso en ese momento y gracias a esa militancia se aprobó la Ley y después hubo que defenderla de este pre-referéndum que hicieron, que dimos una batalla muy importante en ese momento, fue agotador, te lo puedo garantizar.

Hoy en día te podemos decir que la Ley está aprobada, con su reglamentación, todo hermoso, pero seguimos teniendo muchos debes, hay cosa que no se están cumpliendo de la Ley y esa es la inquietud que tenemos de seguir militando para que la Ley realmente se cumpla en su totalidad y en todo el país. Porque siempre Montevideo como que las cosas están más a la mano, pero en el interior del país se complica más. 

Por ejemplo, hace unos meses atrás estaban teniendo problema con las hormonas, es más, si vos vivís, te tiro cualquier departamento: Soriano, no hay en el hospital de Mercedes un lugar, con un médico habilitado. A ver, cualquier médico que tenga un poco de buena voluntad lo puede hacer, hay una guía que está escrita desde 2017 de hormonización a personas trans, no tenés que hacer un posgrado para la atención a nosotros, es tener ganas, nada más. No tenés un centro de referencia en cada departamento, que debería de haber. 

Ni que hablar en las cirugías, en ASSE solo se hacen en el Pereira Rossell, estamos hablando de un solo hospital para todo el Uruguay. Hay una lista de espera de más de dos años. Hay gurises que hace cuatro años que están esperando para que se los pase a esa lista de espera, ni siquiera han visto al cirujano plástico, entonces, evidentemente hay mucho por hacer todavía.

-Decías que ser una persona trans no es algo que ocurre en determinado momento, uno es lo que es. Siempre existieron las personas trans, pero en algún momento hubo un proceso de negación de esta diversidad que tenemos los seres humanos y que no es una cosa nueva, no es algo que ahora ocurre, sino que siempre estuvo presente

Hay algo que es la identidad que se forma en todas las personas, se reafirma en la primera infancia, a los dos, tres años; un niño se auto percibe como niña o viceversa y automáticamente es corregido, y el niño reprime eso, después en la adolescencia, cuando el cuerpo empieza a explotar hormonalmente, que ahí si se pone heavy, es donde puede expresar, otra vez, su identidad y sino después en la adultez, en personas grandes como yo, de mi edad, que por desinformación no sabían qué era lo que les pasaba, no se sentían normales. 

Vos tenés esos pensamientos de adolescente «por qué no puedo ser normal», «por qué no nací hombre, yo soy un hombre, me siento un hombre, por qué no nací con un cuerpo de hombre». 

Claramente que siempre existimos, es como la diversidad sexual, el tema es que claro, al no hablarse los temas… Porque algunos conservadores pueden decir «es una moda». No señor, no es una moda. Nadie quiere habitar un cuerpo que no le corresponde. Una identidad que no le corresponde. No es que sea moda, es que ahora se habilita. 

Nosotros tenemos padres de niños de cuatro años en adelante. Esos padres han tenido que aprender y han habilitado, han prestado oído a esos niños que les dicen soy fulano, soy mengana, que dicen su identidad, que no coincide con su sexo asignado al nacer. Dejar ser a ese niño, a esa niña, algo tan sencillo como eso. 

-Decías, en una entrevista sobre la diferencia de ser una mujer trans o un varón trans, que también allí se visualiza la cuestión de la sociedad patriarcal porque la mujer trans decide renunciar a su identidad de varón

Y a su lugar de privilegio, no te olvides que, si tuviéramos que dibujar cómo la sociedad es, digamos que en el primer escalón está el varón y debajo, en el escalón siguiente, está la mujer. Así se ve la sociedad machista, entonces que vos, habiendo nacido hombre, quieras ser mujer significa que vos bajás ese escalón, que es lo contrario a lo que nos pasa a nosotros, nosotros subimos ese escalón. Estamos hablando de personas trans que seguimos los estereotipos, porque yo soy un tipo que se hormoniza, tengo mis cirugías y ante el resto de la sociedad soy un varón más; no se me nota, entre comillas enormes, los trans. 

No tenés por qué entenderme, no tenés por qué sentir lo que yo siento porque mi sentimiento es propio, no te lo puedo pasar a vos, y a algunas personas se les dificulta empatizar, pero, aunque no lo entiendo te amo tanto, porque sos mi hijo, mi hija, voy a hacer lo que sea para que vos seas feliz. Hay una apertura de mente, de corazón, de dejarse sentir, sobre todos los papás que estaban muy reacios a este sentimiento por los hijos que era cosa de las madres. La sociedad va cambiando, a pasos muy lentos, pero va cambiando, yo tengo fe en la sociedad, en la población, de que vaya dando pasos cada vez más fuertes. Hay que tener paciencia. 

-Estamos en el mes de la diversidad, en 2023, ¿qué perspectiva tienen para este mes, para esta movilización, ¿dónde quieren poner el acento?

Y nosotros en el cumplimiento de la Ley, sin más, la atención en salud, el acceso a las cirugías, el respeto en los establecido en la Ley para el cambio de nombre en menores de 13 años que desde mitad del año pasado se ha intentado obstaculizar o enlentecer.

Setiembre tiene muchísimos colores, es un mes para festejar a lo grande todo lo ganado porque hace 30 años atrás cuando se hizo la primera marcha eran poquísimas personas y hoy son multitudes, entonces, tenemos que festejar mucho, tenemos que ser agradecidos de todo lo que se conquistó, pero queda muchísimo todavía por seguir avanzando. 

Foto de portada:

Colectivo Trans Boys Uruguay- Niñez, adolescencia y familias. Foto: gentileza de TBU.

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