Con profundo dolor informamos del fallecimiento de Sergio Barreiro. Sergio fue de los camaradas que hasta sus últimos días dio su vida por el Partido.
La historia atravesó su cuerpo, antes y después del exilio se siguió preguntando las formas de cómo construir y avanzar en democracia.
Sergio era y seguirá siendo en la vida de todas y todos, un militante de Partido: desde el 58 su vida se tiñó de rojo, presente en el primer congreso de nuestra juventud comunista, en el 74 cae en la clandestinidad y en el 76 se va a nuestro país hermano: Cuba. Vuelve a nosotros, su pueblo, con la recuperación de la democracia.
Era también un militante de base frenteamplista, en la esquina de su barrio, fue y es parte de la vida del Comité Parque Rodó.
Un camarada que levantaba su puño con el brazo derecho mientras con el otro sostenía su bastón, cada vez que se entonaba la Internacional. Sergio nos enseñó que el comunismo conmueve y le cambia la vida a la gente. Crítico y testarudo, decía y hacía como pensaba, así vivió, siempre. Un hombre brillante, pero por sobre todas las cosas un hombre bueno.
Un compañero que militaba por la pública felicidad, que se hacía preguntas y que nos hacía a quienes lo rodeábamos hacérnoslas también. En cada lucha, Sergio estaba, siempre del lado del pueblo trabajador. En cada victoria, Sergio estaba. En las tristezas e injusticias de la historia, Sergio también estaba. Era el abrazo compañero y nuestro lugar seguro.
Su militancia seguirá siendo motor de lucha y transformación, vivirá en la memoria de todas y todos nosotros. Hasta siempre camarada. Sus camaradas del Seccional Álvaro Balbi y del Círculo de la UJC La Pasionaria de Montevideo.






















