España, informó el lunes, Europa Press, «cerró su espacio aéreo a todos los vuelos involucrados o vinculados con las operaciones militares en Irán, impulsadas por Estados Unidos (EE. UU.) e Israel».
La limitación, se señala, no se restringe «a que EE. UU. no puede emplear las bases militares españolas de Morón y Rota como áreas operativas en los bombardeos contra Irán», sino que incluye «un veto de sobrevuelo en el espacio aéreo español para aeronaves relacionadas con la ofensiva», provengan «del suelo nacional o de bases ubicadas en otros países, como Francia y Reino Unido».
Aunque la noticia circuló en medios de prensa este lunes, detalla la agencia de noticias TeleSur, «el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, ya había abordado el tema en una comparecencia ante el Pleno del Congreso de los Diputados el miércoles anterior».
En dicha ocasión el presidente Sánchez afirmó que su gobierno había «denegado a EE. UU. el uso de la base de Rota y Morón para esta guerra ilegal».
«Todos los planes de vuelo que contemplaban acciones relacionadas con la operación en Irán han sido rechazados; todos, incluidos los de los aviones de repostaje”, subrayó.
“No ha sido fácil», agregó, «pero creo que lo hemos hecho porque así lo permite, entre otras cosas, el acuerdo bilateral que gestiona estas bases y porque somos un país soberano que no quiere participar en guerras ilegales».























