70 años eligiendo revolución.
UJC
El pasado 24, 25 y 26 de octubre se desarrolló la V Convención Departamental de Montevideo de la UJC, instancia final de un proceso de meses de elaboración, discusión y construcción colectiva del programa y las líneas de acción que guiarán nuestra militancia estos próximos dos años en el departamento.
Estamos también en proceso de nuestro XVII Congreso, por eso en esta oportunidad las jóvenes comunistas de Montevideo, nos propusimos centrar nuestra discusión en el departamento, pensar los desafíos presentes, en el marco de un gobierno nacional y departamental con nuestro Frente Amplio, conquistado con organización popular en estos últimos 5 años de lucha contra el modelo de la desigualdad.
Emprendimos este proceso convencional, en medio de los festejos por nuestro 70 aniversario, y elegimos hacerlo planteando una serie de actividades con el conjunto de la juventud montevideana: campeonato de futbol 5 en Capurro, Batalla de Freestyle en la Plaza Huelga General, Candombe solidario en Barrio Sur y una Varieté cultural en Malvín.
Nos propusimos pensar cómo potenciar nuestra militancia, no de manera aislada ni sectaria, sino con el conjunto de nuestra sociedad, el Frente Amplio, las organizaciones sociales, estudiantiles y sindicales, para construir e impulsar las transformaciones plasmadas en nuestro programa para Montevideo, y cómo eso se combina y coordina con las acciones de nuestro gobierno nacional.
Teniendo presente que nuestro departamento alberga a la inmensa mayoría de la población nacional y constituye el centro político y económico del país, atravesada por las lógicas capitalistas de un país dependiente, caracterizada por la desigualdad y la exclusión, resulta indispensable pensarla desde la diversidad que representa en sí misma. Montevideo no es un todo homogéneo, por el contrario, a la interna del departamento existe una inmensa diversidad en la que los procesos actuales se manifiestan de distintas maneras en los distintos barrios.
Los procesos de gentrificación que expulsan los trabajadores a las periferias, a la vivienda irregular y precaria, un mercado inmobiliario que imposibilita el acceso a la vivienda digna, son problemáticas que hacen a nuestra ciudad. La gestión de los residuos, la movilidad y el tiempo que ello conlleva es de carácter social. También lo son las miles de personas que viven en la calle, la falta de accesos a bienes y servicios esenciales, el crimen organizado que campea en nuestros barrios. Todo esto compone un estrecho y complejo tejido que es Montevideo, y que atraviesa de diferentes formas a la clase trabajadora y a los sectores populares. Así también las jóvenes vivimos diferentes caras de esa misma moneda.
La realidad de las juventudes montevideanas está atravesada por condiciones estructurales que moldean profundamente su relación con el trabajo, el estudio, el cuidado y la política. Se vive una etapa de reconfiguración de las formas de vida, marcada por la precariedad económica, la sobrecarga cotidiana y el desencanto con las instituciones. Una parte significativa de la generación joven combina estudio, trabajo y tareas de cuidado en contextos de agotamiento y estrés. Muchas veces, las dinámicas de participación política no contemplan estas realidades ni se adaptan a sus tiempos y posibilidades.
En este escenario, la inserción juvenil en los distintos espacios de la izquierda —incluyendo el Frente Amplio y el movimiento social organizado— enfrenta desafíos profundos que sólo pueden abordarse desde una estrategia común, con anclaje territorial, perspectiva de género, trabajo colectivo y herramientas políticas útiles para la vida concreta de las juventudes.
Superar las dificultades de inserción juvenil y reconstruir una política con protagonismo real dentro del Frente Amplio requiere avanzar con decisión en varias líneas estratégicas que nos proponemos en nuestro boletín programático y forman parte de nuestro programa, a la vez que fortalecer las herramientas territoriales y la organización para que las iniciativas hagan carne en las necesidades de cada barrio.
Algunos de nuestros desafíos son: impulsar el empleo juvenil digno con mejores salarios, reducción de la jornada laboral y primeras experiencias laborales con derechos; garantizar acceso a la vivienda mediante cooperativas juveniles, financiamiento accesible y regulación del mercado de alquiler; defender y ampliar la educación pública con mayor cobertura, becas, presupuesto y participación; proteger el ambiente con ordenamiento territorial, control productivo y fomento a la agroecología; promover la igualdad de género con recursos para combatir la violencia, acceso a cuidados y salud sexual integral; y fortalecer la solidaridad y participación comunitaria apoyando iniciativas en los territorios y la economía social.
Para las y los jóvenes del Frente, y especialmente para la UJC, esta es una tarea central en la construcción del proyecto político y para que se vea en la fuerza política una alternativa real para resolver todos los problemas que enfrentamos los y las jóvenes.
Estamos dispuestas y reafirmamos nuestro compromiso por un proyecto que no sólo se pare a defender lo que hemos conquistado ni luche por simplemente sobrevivir, sino que construya protagonismo popular y tome la iniciativa, con ideas y acción concreta, definiendo y reforzando las herramientas que ha creado nuestra fuerza política para la construcción de poder popular en los barrios, conectándolo con todas las fuerzas sociales a lo largo y ancho de Montevideo, con cada joven organizada en los liceos, los centros de educación terciaria, la Universidad, los lugares de trabajo, los espacios culturales y la solidaridad.























