Tal y como había adelantado, el presidente de México, Andrés Manuel López Obrador (AMLO), confirmó que no asistirá a la Cumbre de las Américas.
Al confirmar su no participación en el evento, el mandatario mexicano volvió a defender a Cuba, al mismo tiempo que criticó el bloqueo al que la tiene sometida Estados Unidos.
De acuerdo a la agencia Prensa latina (PL) López Obrador insistió en que la cumbre organizada por Joe Biden “puede ser un fracaso” y responsabilizó por ello a los propios estadounidenses “por su política de cerrazón”.
Para el presidente mexicano, esta política de “cerrazón” se exhibe en forma especial, por parte del senador demócrata Bob Menéndez, jefe de la Comisión de Relaciones Exteriores de la Cámara Alta, quien tiene una postura de oposición “a todo y usa la política del odio contra su país de origen”.
AMLO informó que el próximo mes visitaría al presidente Biden, ocasión en que abordarían “todos los temas de trascendencia sobre una integración real de todo el continente americano”, similar a la realizada por las naciones de Europa.
En sus declaraciones, agrega PL, el líder mexicano ratificó que México estará representado en la Cumbrepor el canciller Marcelo Ebrard y enfatizó que “la razón principal de su inasistencia es que no invitaron a todos los países del continente, por lo cual dejará de ser una cumbre de las Américas”.
Tal y como ha señalado antes, AMLO insistió en que se desarrolle un cambio en la política de relacionamiento regional, sin lugar para las exclusiones y sin pretensiones de hegemonía e irrespeto a la soberanía e independencia de los países.
Sin estas bases, apuntó, no habría Cumbre y si la hay “no es de las Américas (…) porque se seguiría con la vieja política de intervencionismo y falta de respeto a las naciones y a sus pueblos”.
“Todo tiene que ver con la parte poderosa de comunidad cubana en la Florida, que desde mi punto de vista actúa con odio, no quiere la hermandad de los pueblos ni del de ellos mismos, y hace sufrir mucho a un pueblo admirable y digno como el de Cuba”, subrayó el presidente mexicano, quien rechazó el modo en que el gobierno de Biden depende, para estos temas, de “una sola persona como Bob Menéndez, quien por su cargo en el Senado, puede romper el empate de 50-50 en el equilibrio de representación de esa cámara”.
“Si dependemos de un señor de los rencores y los odios y olvidamos a nuestros pueblos, pues entonces estamos actuando de manera sectaria, traficando con el dolor de los pueblos, sacando provecho”, enfatizó.
Para el presidente de México, la política estadounidense hacia Cuba está siendo manejada de una “forma que no le conviene a nadie, ni siquiera al mismo Estados Unidos y desde luego estadounidenses y cubanos residentes, que son de buen corazón, están en contra de mantener un bloqueo que impide llegue alimentos, medicinas al pueblo cubano y eso es un genocidio, una tremenda violación de los derechos humanos”, reafirmó.
“Hay una situación injusta que debe acabarse ya, y tienen que empezar los cambios, y eso es lo que deseo tratar con Biden en julio”, recalcó.























