Por iniciativa del gobierno de Javier Milei, Argentina realizó lo que se evalúa como “un cambio de fondo” en el desarrollo de su organismo de inteligencia militar.
De acuerdo al portal especializado El Estratégico, la disposición del Ejecutivo “plantea la disolución de la Dirección Nacional de Inteligencia Estratégica Militar (DNIEM), que funcionaba bajo la órbita del Ministerio de Defensa”, al tiempo que “concentra la producción de inteligencia estratégica militar en la Dirección General de Inteligencia del Estado Mayor Conjunto (DGIEMCO), una estructura propia del Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas”.
La medida intenta evitar la “superposición de funciones” y el mantenimiento de una “estructura sobredimensionada”.
Dicha argumentación, señala el medio especializado, “no se presenta como una ampliación de facultades sino como una racionalización que, en los hechos, cambia el centro de gravedad del área”.
El cambio, se añade, “supone una mayor centralización de la inteligencia en el ámbito estrictamente militar, alineando la producción de información estratégica con las necesidades del planeamiento conjunto y la conducción de operaciones”.
Junto a ello se “redefine el vínculo civil-militar en el área de inteligencia, al trasladar una función que hasta ahora residía en una estructura civil hacia una dependencia orgánica del EMCO”.






















