Con un Palacio Peñarol repleto el presidente del Frente Amplio, Fernando Pereira abrió el VIII Congreso del Frente Amplio, José Mujica el pasado viernes. El evento que moviliza a la fuerza política más importante de Uruguay con más de 2000 delegados titulares finaliza el día de hoy, trabajando en varias comisiones en simultáneo. EL POPULAR reproduce una parte del discurso de Pereira y comparte varias imágenes de la inauguración:
Frenteamplistas:
Hay momentos en la historia de un país que conmueven a un pueblo entero, que se ve movilizado, siente dolor, siente controversias internas, acomoda el alma como puede, un día como esos despedimos a Rubén Rada. Gracias Rada por todo lo que nos dejaste, gracias por ser tan humano, tan amigo, tan compañero, gracias por los jingles y por las canciones.
Gracias por invitarnos a pensar quién va a cantar… Permítanme comenzar la oratoria agradeciéndoles a ustedes, militantes del Frente Amplio. Todos los que estamos acá, muchos de los que están en camino, muchos de los que van a llegar mañana, somos, primero que nada, uruguayos o uruguayas, pero después, frenteamplistas.
12000 uruguayos y uruguayas se juntaron en asambleas para discutir un documento que no fue una ocurrencia del equipo de la Presidencia, ni de juntarnos entre tres o cuatro a escribirlo. Lo escribieron cientos de compañeros en cuatro comisiones del Frente Amplio, en las que no participamos.
En ninguna de ellas participamos, porque confiamos, plenamente en el frenteamplismo, en el sentido de la unidad, en los valores y principios, pero, sobre todo, porque sabemos que ustedes son la garantía de nuestra unidad. Porque ustedes en cada lugar, todos son frenteamplistas, como nuestros ministros y ministras, nuestros legisladores, porque no nos podemos olvidar de dónde venimos.
Hacemos falta…
¿Qué somos? ¿Por qué nos juntamos? Porque cuando nos juntamos pasan cosas buenas, porque somos capaces de convocar a Larbanois Carrero, porque fuimos capaces de tener en nuestras filas ni más ni menos que a Zitarrosa.
Muchas veces me viene a la cabeza esa parte de Guitarra Negra que dice: yo siento que hay un sitio para mí en la fila y cuántas veces estamos cansados y vamos a la marcha. Cuántas veces nos pasa que estamos con pocas ganas y viene un compañero y nos dice hacemos falta, que se ve ese vacío que hay una respiración que falta, que defrauda una espera.
Ese es el Frente, ese es el amor, la ternura de los militantes que lo dejan todo, que abren sus casas, cómo no agradecer a los cientos de hogares del interior del país que abrieron sus casas para que nos quedáramos, para que almorzáramos, para que desayunáramos, pero sobre todo para que nos abrazaran cuando hacía frío, cuando estábamos mal, cuando habíamos perdido.
Y, naturalmente, ese agradecimiento se refleja, ni más ni menos, que más en 2140 delegados titulares al congreso. Solo lo puede hacer el Frente Amplio, porque cree en su gente, porque cree en la democracia interna, porque construye futuro.
Naturalmente que tenemos una historia muy rica: 60 años de la unidad sindical no puede pasar desapercibida para alguien que fue dirigente obrero. No puede pasar desapercibida para alguien que viene del movimiento sindical. Y qué orgullo da tener esa central sindical en el Uruguay.
Uno puede acordar o discrepar, pero qué orgullo. Y 55 años de aquel 5 de febrero, cuentan que antes del 5 de febrero en el comité de San Luis, en Canelones, para que sesionara tenía que ir el presidente del comité y pedir una autorización al comisario, que se la daba para funcionar solo una vez por semana.
Si habremos resistido la tentación del autoritarismo, si habremos resistido la noche cerrada, que tantas vidas nos costaron, que todavía estamos buscando a nuestros desaparecidos. Que no los hemos dejado de buscar nunca. A 46 de ellos los hemos encontrado en Uruguay o en Argentina.
Como hemos encontrado a todos nuestros niños y niñas desaparecidas. Pero sigue la búsqueda y es una búsqueda ética, comprometida. La Verdad, la Memoria y la Justicia no son exclusivos de la izquierda. Pero nosotros no vamos a abandonar esa bandera, cuenten con eso, pueblo uruguayo, porque no vamos a abandonarla.
Nuestros referentes importan porque esta gente nos enseñó a mirar el futuro. Seregni hablaba de las luces largas, de la mañana siguiente, la mañana siguiente era pensar en Uruguay a 30 años. Cuando se formó el Frente Amplio era para pensarlo a 30 años. Y nos tocaron militantes increíbles en nuestras filas, gente que todavía seguimos extrañando.
Los que ya no están
Han sido 6 años muy difíciles para la historia del Frente Amplio, en tan solo 6 años se nos fue el querido compañero Tabaré Vázquez, primer intendente de Montevideo y presidente dos veces. El querido compañero Mariano Arana. El querido compañero Danilo Astori, el querido compañero José Díaz. Y nuestro compañero, por el cual hoy lleva el nombre del Congreso, nuestro querido compañero Pepe Mujica.
¿Cuánto le debemos a esa generación? Cuánto tiempo de su vida dedicaron para que nuestra fuerza política pasara de tener 20% en el año 71 a tener más del 50% y mayoría parlamentaria en el año 2004 y asumir ese gobierno del cambio.
Ese gobierno que tuvo la sensibilidad de construir un Sistema Nacional Integrado de Salud, porque todos podremos discutir si tenemos que mejorarlo o no, pero tenemos el mejor sistema de salud de toda América Latina, medida por cualquier línea.
Usted podrá discutir o no, pero a cada niño le dimos una computadora, colocamos internet en cada escuela, en cada liceo, en cada plaza.Y naturalmente que era un plan, porque luego pudimos transformar la matriz energética, y hoy un 80% de nuestra matriz es energía limpia. Cuando se burlaban de eso, no sabían que estábamos construyendo un nuevo Uruguay, porque Tabaré asumió el Gobierno el 1° de marzo y el 1° de mayo convocó ni más ni menos que a la negociación colectiva en todas las ramas de actividad, cuando yo mismo pensaba que era prácticamente imposible.
No había ni locales y así sucedió, le cambiamos la vida a los trabajadores. El salario real cambió, el salario de las maestras se duplicó. El salario de las trabajadoras domésticas se triplicó. Uruguay fue el primer país en ratificar el Convenio Internacional del Trabajo 189. Pero eso no fue lo que más nos emocionó. Lo que más nos emocionó es que se nos decía en la OIT por parte de su director,
que la ley uruguaya era mucho más potente que el convenio que acabábamos de ratificar.
Cómo no llenarnos de emoción si pasamos de algunas miles de trabajadoras domésticas afiliadas al BPS a decenas de miles. Y claro, uno tiene la tentación, y por eso no lo coloqué al principio, porque tengo que poder seguir, de homenajear al Pepe, porque por algo lleva este nombre del Congreso.
Y uno podría pensar en Pepe, el presidente, el que convocaba al movimiento sindical cada vez que requería una opinión. El que fue capaz de gobernar para la gente y con la gente. El que fue capaz de transformarse en un líder que superó las barreras nacionales. Hay que ver lo que opinan, de Pepe en China, o en Colombia, o en Chile, o en España. Hay que ver lo que producía cuando llegaba a cada uno de esos lugares.
Uno podría pensar en Pepe el militante, en el que salía a golpear puerta a puerta. Lucía y Pepe me contaban que cuando llegaron al barrio habían pocos votos frenteamplistas y hoy donde vive Pepe y Lucía gana el Frente Amplio por mucho. Como los militantes cambian la realidad.
A mí siempre me sorprendía porque ya había sido presidente, ya había sido senador, ya había sido diputado, y él me hablaba con orgullo de cuando vendía flores en la feria y se ganaba buena plata y una parte la donaba. Y el orgullo del trabajador es parte de la esencia de Pepe. Se podrá creer o no, pero Pepe hablaba mucho de cocina. No sé qué tan bien cocinaba, pero hablaba mucho.
No sabría si hablar de sus discursos en Río o en la conferencia de la ONU. Sí sé que puedo hablar de un compañero, que dio la vida por el Frente Amplio. Si puedo hablar de un tramo de la vida que compartimos ya en su último tiempo donde me decía que todo lo que precise para el Frente Amplio pedímelo. El Pepe ensamblaba esa sensibilidad que la gente común tiene, porque era un hombre común, hablándole a gente común.
Sé que hemos hecho muy bien en llamar a este congreso José Pepe Mujica, porque también hubo un pueblo conmovido, movilizado, un pueblo que lo despidió con flores, con fotos, con gritos.
Antimperialistas siempre
Creo que nunca, ni él ni nosotros, nos imaginábamos que luego de asumir el gobierno el imperio iba a cambiar tanto de fase y no los iba a hacer tan difícil. Creo que nunca imaginamos cuando asumimos el gobierno que el 3 de enero se iba a secuestrar un presidente y se iba a imponer otra presidenta electa en la misma elección. Cambió el mundo y a veces nos cuesta entenderlo, no entendíamos o tal vez no entendimos como un presidente norteamericano puede estar metiéndose hoy en la elección de Brasil.
Y aún así, estamos confiados de que Lula sea presidente de Brasil, por América Latina, por la democracia, por los valores que representa. Hoy más que nunca somos antimperialistas, tenemos la coherencia ética y un posicionamiento firme, discutido y analizado durante meses, porque no nos gusta cobrar al grito. Nos gusta estudiar los temas y nuestro posicionamiento es firme de solidaridad con el pueblo palestino ante un genocidio imperdonable.
La izquierda nunca fue antisemita ni lo tendría que ser, sí nos transforma en generadores de una solidaridad que demostramos movilizándonos por 18 de Julio en más de una oportunidad, porque el dolor ajeno nos sigue moviendo por un genocidio no esperábamos ver en esta época.
Y también sentimos solidaridad expresa por el pueblo cubano, sometido a sanciones crueles, a una situación intolerable, a que le falte combustible, medicamentos. Donde tienen que optar a quién van a operar, a quién le van a dar quimioterapia. Imaginemos eso, que estén operando y tengan que alumbrar con una linterna.
Todo esto nos invita a repensar nuestra política internacional, a cómo nos vamos a posicionar, el documento del Congreso es un gran instrumento para entender en qué momento estamos y qué hacer. Así que gracias a todos quienes participaron en la elaboración de ese documento.
Dos proyectos de país
Estamos, más claro que nunca, ante dos proyectos de país. Yo diría, como una virtud nacional, que las decisiones de dos proyectos de país en Uruguay están entre la izquierda, el progresismo, la justicia social, los derechos y la derecha institucional. En Brasil se está disputando entre la izquierda, el progresismo y la ultraderecha irracional, cargada de odios, de fastidios, de intolerancia, como fue en Chile o en Colombia.
Pero estos dos proyectos de país tienen claras diferencias entre ellos. Cuando llegó el proyecto conservador con Lacalle Pou de presidente de la República, gobernó a través de la LUC, proyecto antidemocrático que combatimos desde el día uno porque no se pueden poner 15 proyectos en la misma ley para cambiar aspectos centrales de la vida del Uruguay.
Empezaron el gobierno con un jefe de presidencia que tenía, entre otras tareas no adecuadas, perseguir a dos senadores del Frente Amplio, a Mario Bergara y a Charles Carreras, imperdonable. Nos hicieron de espionaje durante todo el proceso democrático también en la primera etapa y aprovecho el momento para solidarizarme con el compañero Charles Carreras personalmente y colectivamente porque he visto pocas persecuciones tan duras como las que se han ejercido sobre Carreras.
También sufrimos un gobierno que durante los primeros 40 meses tuvo rebaja salarial, nos olvidamos, pero, hubo 40 meses de rebaja salarial, media década perdida. Y de repente te dicen que vivimos en un país bárbaro, perdimos salarios y jubilaciones, pero, sin embargo, el cuento que hacen es que nos fue bárbaro. Compraron patrulleras oceánicas de las que mejor ni hablar porque se ofenden todos, parece que en la compra de una patrullera oceánica de 92 millones de dólares se pueden ofender porque decimos que la responsabilidad política principal la tiene el ex presidente Lacalle Pou y es así, no es nada personal, tomó una decisión equivocada, no es nada contra la persona de Lacalle Pou.
Mucha desidia y poco apego con la plata de los uruguayos, pero no lo vamos a juzgar al grito, vamos a dejar que actúe la justicia uruguaya como deberían hacer todos, no presionar a la Fiscalía, dejar que actúe en libertad, dejar que la justicia funcione con autonomía.
Del otro lado nuestro proyecto progresista. Entiendo que podrá gustar más o menos a la derecha, pero las estadísticas no mienten, generamos 33.000 puestos de trabajo en el primer año de gobierno, la mayoría para las mujeres jefas de hogar.
Esto es política económica, es política laboral, es para sentirse orgullosos de lo que estamos haciendo, gustará más o menos, pero en el primer año hicimos crecer los salarios 2.3% y este año todo el mundo sabe que van a volver a crecer los salarios y el Frente Amplio habrá gobernado 18 años y en todos hubo crecimiento salarial, en todos.
Nos propusimos colocar como prioridad la pobreza, particularmente la pobreza en la infancia y en la protección social. Peleamos en la Rendición de Cuentas para que se volcaran 31 millones de dólares para nuestras niñas y niños. Cuánta satisfacción ya nos dio que este año hayamos sacado de la pobreza a 92.000, que sumado al otro semestre son más de 120.000 uruguayos. En el mundo que les conté, Uruguay está sacando gente de la pobreza. En ese mundo que les conté tan duro, tan agresivo, Uruguay está aumentando los salarios y las jubilaciones. Aumentamos el bono crianza, le dimos a nuestras niñas y niños el bono escolar. Estamos camino a universalizar 3 años, camino a que 1/3 de nuestros niños vayan a escuelas de tiempo completo o tiempo extendido.
Políticas públicas vinculadas a la Seguridad, un plan nacional de seguridad a 10 años. ¿Va a dar resultado en el primer semestre? No, está pensado a 10 años. No es pensable para una sociedad democrática ningún proyecto Bukele.
Es pensable para la sociedad uruguaya un proceso democrático, garantista de los derechos humanos. Y naturalmente, en un congreso de este tipo, no podemos dejar de reconocer que todos estos avances todavía no fueron suficientes para que nuestro pueblo, para que nuestros compañeros comprendan que este es un proyecto popular progresista de izquierda.
No basta con decir que gravamos a las multinacionales con 300 millones de dólares y a las transacciones en el exterior, que hoy paga alguien que vende una casa en el Cerro o en La Teja, lo mismo que el que la tiene en Nueva York, cosa que no sucedía hasta ahora. No basta con aumentar el presupuesto para el gasto en pobreza, tenemos que ir a más y estamos yendo a más. Naturalmente, va a haber muchos debates en este Congreso, pero un gobierno de izquierda no tiene por qué estar de acuerdo con una propuesta del movimiento sindical de gravar al 1% más rico. Lo que no se puede negar es a discutirlo, analizarlo, procesarlo, porque no nos pueden obligar a no poder discutir los impuestos a los más poderosos. No puede ser un problema o un pecado discutir que el que más pague más para que los niños pobres salgan de la pobreza. ¿Será con esta fórmula?
será con esta fórmula, analizando el IVA personalizado, será analizando el gasto tributario, será analizando un conjunto de posibilidades fiscales, pero no renunciamos a una sociedad donde esté el desarrollo en el centro, donde esté la justicia social y la profundidad democrática. No renunciamos a un país con más derechos, sabemos lo que hemos conquistado, y lo que hemos conquistado es mucho, pero todavía falta.
Autocrítica
En ese avance, en esta circunstancia de dos proyectos de país, nos tenemos que preguntar por qué llegamos hasta acá. ¿Por cómo nos reconstruimos después de una derrota del 2019?
¿Cuáles fueron los procesos de autocrítica que generamos también con este palacio lleno? En el congreso 50 años de unidad y no barrimos para abajo de la alfombra. Creo que ese fue un gran asiento, nos dimos cuenta que estábamos lejos de la gente y tomamos medidas. Una de ellas es que no podíamos dejar al movimiento popular solo, porque nosotros también compartíamos que había que derogar la LUC.
Y ahí las encuestas nos decían que con mucha suerte, podíamos llegar a 400.000 firmes. Pero como bien decía mi querido compañero y amigo Danilo Astori, para cambiar la realidad hay que hacer política. Y salimos a hacer política golpeando puerta a puerta, plaza a plaza, con mascarilla, con alcohol en gel, con papeletas. Entregamos 797.000 firmas compañeros. Ustedes imagínense lo que significa para un pueblo organizado haber entregado 797.000 firmas. Con dolor decimos que llegaron casi 20.000 después de finalizado el proceso, porque nos hubiera gustado entregarlas. Y también salimos a fortalecer el bloque político y social de los cambios.
Los trabajadores, los cooperativistas, los estudiantes, los pequeños y medianos productores, los pequeños y medianos comerciantes, pero sobre todo representamos a todos aquellos que creen en la justicia social, a todos esos hijos del Padre Cacho que creen que hay un proyecto político, el mejor proyecto político para construir en el Uruguay.
Construimos con mucha generosidad, Carolina y Yamandú, la fórmula que nos llevó a ganar. Porque antes de que hubiera elección ya teníamos fórmula, la derecha lo dudaba, pero esa misma noche pudimos anunciar la fórmula Yamandú y Carolina. Esa misma noche tuvimos 420.000 votos y pasamos a ser el partido más votado del Uruguay en la elección interna. Una cosa que se decía que era imposible.
Fuimos a la elección nacional y conquistamos la mayoría en el Senado y 48 diputados. Cuántos quisieran tener esta bancada en el mundo. Cuando estábamos hablando de la elección en Brasil, ¿cuánto les gustaría a los brasileros tener esta bancada del Frente? Se ponía en dicho si éramos capaces de construir mayorías y ahí votamos salvar al Casmu y a la Caja de Profesionales. Votamos la Ley de Presupuesto que se decían que era inviable. Ahora votamos la Rendición de Cuentas, o sea que sí teníamos herramientas.
Llegamos al balotaje y había una moneda girando en el aire, pero la moneda era de 93.000 votos de diferencia de Yamandú sobre Delgado. Y hay que saber ganar y hay que saber perder, nos tocó ganar. Y cuando ganamos, ganamos para transformar.
Nosotros hemos hecho muchas cosas. Hicimos el Frente te escucha. 200 mil kilómetros hemos girado recorriendo el país, visitando organizaciones, hablando con gente organizada por distintos tipos de problemáticas. Hemos aprendido muchísimo de quienes son frenteamplistas y de quienes no son, pero tienen la generosidad de hablar con nosotros. Y a esa gente siempre hay que tener las puertas y las ventanas abiertas, pero sobre todo el corazón abierto.
Fuimos capaces, como me dijeron los compañeros de la Comisión de Antirracismo, que ya no es suficiente con no ser racista, hay que ser antirracista, hay que tener posiciones políticas para compensar las circunstancias desventajosas, que tiene la condición de ser afrodescendiente. Eso lo podemos ver en la pobreza, lo podemos ver en el trabajo.
Y claro agradecemos profundamente a quienes nos acompañaron en el tema. Fuimos capaces de aprobar un protocolo de violencia basada en género, porque fuimos capaces de darnos cuenta que queremos una fuerza política sin violencia política, sin violencia basada en género. Fuimos capaces de hacer un encuentro de feminismo.
Iba a ser en el local de la calle Río Branco, de la departamental de Canelones, y se terminó llenando La Huella del Frente Amplio. Vaya si, habrá mujeres que quieren trabajar por más y mejor Frente Amplio. Fuimos capaces de construir una Comisión de Cultura, porque los cambios son culturales o no son. No estamos hablando solo de lo artístico, es la cultura del barrio, es la cultura de la localidad, es la cultura de la ciudad, pero también es el arte. Somos mucho mejores con arte.
Fuimos capaces de fortalecer la política derechos humanos y el Frente Amplio no puede abandonar esta causa, no sólo la del pasado reciente, todos los derechos humanos que son vulnerados.
Impulsamos, la ley de financiamiento de los partidos políticos, queremos rediscutir si es posible mejorarlos. Queremos fortalecer el financiamiento de la Corte Electoral, del Tribunal de Cuentas y de la JUTEP, para que nos controlen a quienes hacemos política. No estamos para esconder, estamos para mostrar. Ojalá los partidos de la oposición logren asistir a un diálogo que nos permita ver esto.
Más unidad y compromiso
Para finalizar, nosotros definimos cumplir nuestros planes políticos. En parte el relato de este primer discurso tiene que ver con un incumplimiento de lo que hicimos como fuerza política, pero también de lo que hicimos como gobierno. Más que nos gustaría que Yamandú estuviera acá, pero yo quiero reconocer el trabajo y el compromiso del gobierno uruguayo, encabezado por Yamandú Orsi, para cambiar la vida de los uruguayos y de las uruguayas.
Quiero reivindicar la unidad, pero no puede ser solo una palabra. Y la unidad no se trata de generar unidad en las ideas. Venimos de lugares distintos, muchos acá somos seregnistas, otros son marxistas leninistas, otros son anarcosindicalistas, otros son socialistas, otros son demócratas cristianos, otros son socialdemócratas, otros provienen del Batllismo y tenemos blancos independientes.
¿Qué nos une? Nuestros valores, nuestros principios, que cuando hay una olla popular seguro hay un frenteamplista, que cuando hay que rellenar una planchada seguro hay un frenteamplista, que cuando las cosas vienen mal seguro hay un frenteamplista. Pero lo bueno es que no estamos solos. Están con nosotros los trabajadores organizados, los cooperativistas, no para votarnos, para estar en las mismas ollas, en las mismas planchadas. Y de eso se trata el afecto por el compañero de al lado. No se puede estar 30 años con un compañero en el mismo lugar y no sentir afecto. Si nos transformamos en eso, perdemos nuestra esencia frenteamplista que es defender nuestras ideas, pero también el amor por nuestra gente.
No hay ninguna cuestión más importante para nosotros que cambiar la realidad, que los trabajadores no pierdan derechos, que la gente pueda acceder a una vivienda, que nuestros queridos compañeros uruguayos puedan salir de la pobreza. No hay herramienta más importante para nosotros que cambiar la vida de los uruguayos.
Hay cosas que nuestro pueblo las va a tener que hacer por ideas, por valores y por principios. Y hay otras que las va a tener que hacer en defensa propia. Y la forma de defender los derechos de lo que hemos conquistado es con más y mejor Frente Amplio. Con un Frente Amplio que se piense a 20 años, pero también que se vea ganando la elección de 2029 para seguir cambiando el destino de los uruguayos y las uruguayas.
Naturalmente hay que vencer al miedo y al odio, al agravio, hay que vencer la necedad. No conozco otra manera que no sea militando por la esperanza. No conozco otra manera que no sea cambiándole la vida a la gente. En el ojo por ojo todos nos quedaríamos ciegos. En construir una política alternativa a esta política tan agresiva, me parece que se va nuestro futuro. Y de eso se trata este Congreso: construir el futuro del Uruguay.
De eso se trata nuestro Congreso, que muy lejos de las elecciones estemos pensando que Frente Amplio precisamos. Cómo fortalecer la política del Frente Amplio para apoyar a nuestro gobierno, cómo hacer mejor nuestra actividad política para cambiar la realidad. Cómo seguir cambiando la vida de los uruguayos.
De eso se trata: más unidad, más compromiso, más Frente Amplio, más unidad real en el comité, en la coordinadora. En la departamental, los días que hace frío y los que no, eso es lo que nos hace distintos.
¡Viva la Unidad, viva el Frente Amplio!
Las fotos son de Diego Correa Bayarres







































