Donald Trump afirma que «su Junta de Paz» podría supervisar a la ONU

Por primera vez tuvo lugar una reunión de la llamada Junta de Paz creada por el presidente estadounidense, Donald Trump.

El evento que sesionó este jueves en Washington, contó con la participación, como miembros fundadores o como observadores, de más de 40 países.

El encuentro fue considerado por el mandatario estadounidense como “la junta directiva más importante (…) en términos de poder y prestigio”.

“Nunca ha habido nada parecido, porque estos son los líderes mundiales más importantes”, se vanaglorió el mandatario.

Durante el desarrollo de esta primera sesión de la Junta, Trump afirmó que la misma podría llegar a supervisar a la Organización de las Naciones Unidas (ONU).

“Algún día no estaré aquí”, dijo el republicano, que agregó, “las Naciones Unidas serán, creo, mucho más fuertes. La Junta de Paz prácticamente supervisará a las Naciones Unidas y se asegurará de que funcionen bien”.

De acuerdo al presidente estadounidense, la junta podría fortalecer a la ONU y para ello, subrayó, “nos aseguraremos de que sus instalaciones sean buenas. Necesitan ayuda, y necesitan ayuda financiera. Vamos a ayudarlos financieramente y nos aseguraremos de que las Naciones Unidas sean viables”.

Al referirse a los aportes a la Junta por parte de los miembros de la misma, Trump anunció que Estados Unidos aportará 10.000 millones de dólares, en tanto informó que otros países aportaron en total 7.000 millones de dólares, que serían utilizados para atender la situación de la Franja de Gaza.

La FIFA, por su parte, añadió, ayudará a recaudar 75 millones de dólares para proyectos en Gaza, probablemente relacionados con el fútbol.

“La Junta de Paz”, acentúo, “está demostrando cómo se puede construir un futuro mejor, empezando aquí mismo, en esta sala”, al ofrecer al mundo “un modelo de cómo las naciones soberanas y responsables pueden cooperar para asumir la responsabilidad de afrontar los problemas en sus propias regiones”.

Lejos de estas afirmaciones del presidente de Estados Unidos, muchos países europeos, consideran que la Junta de Paz debilita a la ONU.

Entre los mayores críticos del proyecto trumpista, se encuentra Francia, cuyo canciller, Jean-Noël Barrot, declaró que “la Comisión Europea nunca debería haber asistido a la reunión de la Junta de Paz en Washington”, ya que no contaba con el mandato expreso del Consejo Europeo para ello.

De esta forma el canciller galo criticaba además, la decisión de la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, quien envió como representante al encuentro en Washington, a la comisaria europea para el Mediterráneo, Dubravka Suica.

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