Carolina Spilman, integrante del secretariado del PIT-CNT participó, junto a otros integrantes de la dirección de la central de trabajadores, en la Comisión de Presupuesto integrada con Hacienda del Parlamento, en la que trasladaron sus consideraciones sobre el mensaje presupuestal.
En entrevista con EL POPULAR, analizó los énfasis de la propuesta presupuestal, pero dejó en claro que para el PIT-CNT es insuficiente, aunque aclara que reconocen que no es más de lo mismo, en referencia al presupuesto del gobierno de Lacalle Pou.
-¿Cuáles fueron los principales planteos del PIT-CNT al ser recibidos por la comisión de presupuesto integrada con hacienda en el parlamento?
Primero lo que se trató de hacer fue traer a tierra la importancia del presupuesto para la vida de los uruguayos y de las uruguayas. Cada vez que hablamos de este presupuesto nacional de lo que estamos hablando es de la escuela de nuestros gurises, del hospital donde nos atendemos, de la jubilación de nuestros viejos y en ese sentido el planteo que se hizo allí fue integral.
Para nosotros el presupuesto es insuficiente, hacemos el ejercicio de compararlo con el presupuesto anterior, el de Arbeleche (Ministra de Economía del gobierno de Lacalle Pou), que tenía un fuerte énfasis en los recortes de los gastos, de lo que ellos entendían gasto que para nosotros son otra cosa, y que beneficiaba mucho a sectores de altos ingresos de la sociedad.
Este presupuesto, el del gobierno del FA, de Oddone (ministro de Economía), es distinto. Eso también lo queremos decir, no es igual. No es que digamos que es más de lo mismo porque tiene énfasis en otras cosas; en la infancia, en la adolescencia y va a recaudar algunos impuestos para atender algunas de estas necesidades. Pero sí decimos que es insuficiente para hacer los cambios estructurales que debemos hacer en nuestro país.
Nosotros entendemos que el país viene creciendo lento, pero va creciendo, pero eso no lo vemos traducido en la vida cotidiana de la gente. Entendemos sí que hay que hacer cambios estructurales en esto de que hay que cambiar, por ejemplo, la matriz productiva del país, hay que reindustrializar, que fue algo que se apuntó mucho en la intervención que hizo nuestro compañero Marcelo Abdala (Presidente del PIT-CNT) en el parlamento para atender este problema que tiene Uruguay que es depender solamente de la exportación de la materia prima.
La estrategia nacional de desarrollo es algo que tenemos que abordar de forma urgente y que no vemos reflejado en el presupuesto nacional. Entendemos que estas políticas son de largo plazo, pero en algún momento las tenés que empezar y no podemos seguir esperando porque el mundo del trabajo está cambiando y hay que ponerle el cascabel al gato. Para eso es necesario que se empiece a planificar, que el Estado planifique a largo plazo y como PIT-CNT lo estamos planteando hace tiempo.
Tenemos otras preocupaciones en este Presupuesto Nacional que es, por ejemplo, la educación y su participación en el presupuesto que cae será menor en este presupuesto. Cada cien pesos que se producía en este país el 4.80 iba a la educación, ahora va a ser el 4.20.
El otro tema es la emergencia social en cuanto a la cantidad de gente en situación de calle, tenemos un problema en las cárceles, un número altísimo de pobreza infantil, para cualquier sociedad los números de pobreza infantil que tenemos son un tiro en el pie.
Y hablando de los énfasis del presupuesto, una cosa que rompe los ojos es lo poco que va a ir destinado a lo que es la Ley de Violencia Basada en Género y eso es sumamente importante. El otro día nos comentaba un compañero del sindicato judicial que se había pedido para atender la problemática que tiene Uruguay hoy, 24 juzgados especializados y en este presupuesto se van a atender dos y van a quedar en la misma región del país.
-El gobierno plantea esta línea de trabajo promoviendo los ingresos con algunos impuestos al capital. El PIT-CNT también tiene propuestas al respecto. ¿Se trató el tema en la Comisión? ¿Cuándo se presentaría la propuesta concreta?
La comisión de expertos del PIT-CNT sigue trabajando y seguramente se presentará entre finales de septiembre y principios de octubre. Y si bien entendemos que los impuestos que se implementarían con este presupuesto están bien direccionados, entendemos que es poco lo que van a poder recaudar para solucionar los temas que conversábamos. En algún momento hay que sentarse en este país para hablar de una reforma tributaria amplia. Un dato es que hoy exoneramos lo que equivale a siete puntos del PBI, habría que revisar cuáles son las que generan desarrollo real y ver qué es lo que hay que exonerar realmente. Es más, o menos lo que se pide para la educación, es un montón lo que se exonera a estos grandes capitales.
Después sí, entendemos que el impuesto mínimo global está bien direccionado, está bien que se trate de recaudar desde ahí pero el número de lo que se piensa recaudar es insuficiente.
-El FA no tiene mayoría en la cámara de Diputados, hay una discusión allí sobre el tema «tributos». La derecha representa los intereses de estos capitales que se impulsa que comiencen a tributar en Uruguay y a pesar de esto hay una gran resistencia. ¿Cómo se podría lograr, eventualmente, que se apruebe un impuesto como el que está planteando el PIT-CNT con estas dificultades de correlaciones de fuerza dentro del parlamento?
La derecha lo que tiene mucho es conciencia de clase. Eso lo tenemos que reconocer. Lo que no nos puede pasar es que la izquierda no la tenga.
Yo empecé a militar muy chica y uno de los pilares fundamentales del FA en su momento era este, que paguen más los que tienen más. Es algo que desde siempre fue no solo una consigna sino una reivindicación justa. Con este impuesto del 1% al 1% más rico lo que está haciendo la central de trabajadores es sentarse en una mesa con expertos a ver cómo se puede aplicar, buscando la evidencia empírica, pero hay otra pata que es la de la justicia. ¿Esto es justo o no es justo? El PIT-CNT hoy se para del lado de lo que es justo. Porque es injusto tener el número de pobreza infantil que tenemos y una vez la solución tiene que venir de los que tienen más.
Ya sabemos que la teoría del derrame no funcionó, no funciona y no va a funcionar nunca en ninguna parte del mundo. Lo que hacemos en este sentido y lo que hace la central de trabajadores es ir por lo que es justo. Si esto se puede o no llevar a cabo, cómo se va a gestionar, bueno, veremos una vez que esté presentado el proyecto que está elaborando el PIT-CNT.
Por otra parte, no solo hicimos un diagnóstico de la situación, sino que tenemos la intención de exigir un mensaje complementario para aumentar las partidas de educación, cuidados, innovación y de violencia basada en género. En este sentido estamos preparando para octubre una movilización que se llevará adelante entre el 20 y 30 de octubre por el presupuesto y los consejos de salarios. Esto fue aprobado en la última Mesa Representativa y resta que el Secretariado defina la fecha exacta.
-Tuvieron una primera movilización que fue la del 12 de agosto y ahora plantean un nuevo paro y movilización a fines de octubre. Seguramente surjan cuestionamientos, nuevamente, de que a la derecha no le hacían tanto paro…
Le hicimos muchísimos paros a la derecha y aparte hubo en el medio dos plebiscitos. Estuvimos todo el tiempo en pie de lucha durante el gobierno de coalición de derechas. Al FA le exigimos más porque de la derecha sabemos lo que tenemos que esperar y sabemos que gobiernan en base a recortes, a privilegios para los de su clase. Cuando llega un gobierno del FA, que pretende ser de izquierda, sí tenemos que exigirles más. Me parece que hay que exigir y no tiene que estar mal visto. Los compañeros del FA a veces se enojan, algunos, otros entienden que es nuestro rol también.
Este gobierno tiene un desafío enorme por delante. Pero creo que puede salir bien parado si hay planificación, si hay justicia tributaria, si hay participación social, esto del Diálogo Social que es tan importante. Nos parece que puede salir bien parado el FA si toma las decisiones que van en consonancia con su historia, con su programa, porque también hay que leer el programa. No alcanza con decir que el país está creciendo un punto; el país crece un punto y el país mejora si eso se nota después en la vida de la gente, en esto que decimos siempre de la «economía de la heladera». Si la gente llega a fin de mes, si no tiene problemas para comer todos los días, ahí es cuando uno nota el crecimiento de un país. Porque si miramos los números fríos y esos números, a los trabajadores y trabajadoras no nos representan nada, es difícil.






















