Instituto de Profesores Artigas ocupado en Montevideo. Foto: Javier Calvelo / adhocFOTOS

Estudiantes y docentes ocupan centros de formación

La baja de 8.000 horas docentes y el cierre de cursos tensa la formación en Educación que tiene un déficit heredado del gobierno anterior de casi 500 millones de pesos.

“¿A dónde van a ir esos profesores que se quedan sin horas en Formación Docente?”, se preguntó el dirigente del Sindicato de Docentes de Formación en Educación (Sidfe), Líber Romero en entrevista con EL POPULAR. “Van a ir a otro lugar, yo soy efectivo de Secundaria y UTU, si no tengo horas lo que voy a hacer es volver hacia otro lado y ¿a quién voy a desplazar? A los docentes más jóvenes” se respondió.

“El gobierno lo que está haciendo con esto es una cascada que va a terminar afectando a esos docentes más jóvenes. Esto se sabe porque cuando se eligen horas, los docentes en Educación somos los primeros en elegir para no afectar a los demás. Hoy esto es un problema para todo el sistema, el conjunto de los sindicatos de la Educación está viendo que pasa con este conflicto porque sabe que afecta al conjunto de los estudiantes porque les va a caer”, remató Romero.

Medidas erróneas
Kryzia Capotte, estudiante de Educación Social en el IFD de Canelones, por su parte explicó a EL POPULAR que los centros están ocupados porque se entiende que “el Instituto de Formación Docente (CFE) está tomando medidas erróneas y definiciones que no aportan a la formación de los estudiantes. Los docentes también lo entienden así y por eso se han declarado en conflicto”.

Y agregó que “lo que está pasando es que el CFE tiene un déficit de 460 millones de pesos, que viene del gobierno anterior, siendo el resultado de la transformación educativa y de las definiciones que se tomaron en el gobierno anterior y ahora con el Presupuesto que se definió por parte del Poder Ejecutivo para ANEP y el CFE no alcanza. Apenas da para pagar el déficit y apenas queda para pagar todas las necesidades que se tienen”, explicó Capotte.

“El CFE lo que está haciendo es recortar cursos en distintas carreras, cursos presenciales para pasarlos a la semipresencialidad. Básicamente vaciando las aulas y poniendo cursos semipresenciales con muy pocos encuentros presenciales. Una crítica que ha hecho el estudiantado es que la semipresencialidad no está funcionando de la mejor forma, los docentes a veces no responden, el trabajo a través de las plataformas no es el mejor para la formación. Eso es un atentado a la formación porque se están vaciando las aulas aún más”, denunció la estudiante canaria.

“Esto sobre todo está golpeando a los centros del interior del país, porque la presencialidad se centra en los institutos de Montevideo y se vacían las aulas en el interior, aumentando la semipresencialidad ahí. Se habla que hay un recorte de 222 cursos o sea en el interior está peligrando que sigan varias carreras. Esto hace que los centros de estudiantes decidan ocupar porque es la medida con la que se puede llamar la atención. Se intenta arreglar un déficit que tiene el CFE que viene de la transformación educativa y del gobierno anterior a costa de la formación de los estudiantes y de las horas docentes, con un recorte de 8000 horas docentes”, explicó Capotte.

Más adelante relató que hace un mes tuvieron un Congreso de Estudiantes de Formación en educación con tres días de discusión con estudiantes de todo el país. “Ahí definimos temas como el sistema de becas y como hacer para fortalecerlo para que sea una herramienta que acompañe y ayude a los estudiantes. Después rechazamos el Plan 2023 en todo su conjunto, el que salió de la Transformación Educativa y poder trabajar hacia futuros planes, 2026 y 2027 y que ese trabajo sea en conjunto con los estudiantes y los docentes. Esto que está pasando ahora no acompaña a estas definiciones que como estudiantes tomamos. Estas decisiones de recortes de carreras, de cierres de cursos, de la semipresencialidad son cosas que se dieron como definición de los consejeros políticos del CFE y no en intercambio real en instancias tripartitas, sino que fueron definiciones que tomó el CFE sin ningún intercambio”, denunció la estudiante.

Sobre la proyectada Universidad de la Educación, Capotte indicó que es necesario ir hacia una Universidad de la Educación autónoma y cogobernada, para que la formación en Educación se eleve y tenga un carácter universitario. Pero, “lo que se ve con este presupuesto es que nos deja cada vez más lejos de eso y por eso nos estamos movilizando: por los recortes, el cierre de cursos, la semipresencialidad que busca descentralizar, pero no es real, porque solo se ponen cursos por pantalla y se vacían las aulas”, reafirmó. “Esto es la formación de las y los educadores de nuestro país: las maestras, los profesores y profesoras, los educadores sociales. Es la educación que recibimos y no es de calidad. Todo esto enmarcado en una situación económica y fiscal del país que es compleja y viene del gobierno anterior”, finalizó.

Déficit heredado
Gimena Brusciano, militante estudiantil de Formación en Educación (IPA Montevideo), también habló con EL POPULAR sobre el caso del CFE que “tiene que ver con que la última administración dejo un déficit de 400 millones de pesos y esto no termina siendo cubierto por el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF), pese a que se hicieron reiterados pedidos en el marco de la ley presupuestal. La negativa del ministerio impide sostener necesidades básicas y termina condicionando a todos porque hay un déficit”.

“Esta visión de cara al 2026 implica muchos recortes. En términos básicos se recortaría un total de grupos que equivale a dos IPAs, que son 222 grupos que terminarían sin existir el año que viene. Se cierran varios primeros de carreras de diferentes instituciones del interior del país sobre todo. Y se va a reducir la oferta presencial del profesorado”, explicó la estudiante.

“Este reclamo también tiene que ver con una lucha histórica que se da en Formación en Educación que es la lucha por la Universidad de la Educación. Básicamente con este déficit no se va a crear y lo que se está pidiendo es que se solvente esa deuda para poder después ver lo de la universidad”, apuntó Brusciano.

La estudiante también enmarcó esta lucha de los estudiantes de la educación en la lucha general de más presupuesto para la educación pública. “Tiene que ver con el tema del presupuesto y el histórico pedido del 6+1 que no se estaría cumpliendo. En particular en cuanto a la Udelar, los centros de los estudiantes de la Udelar, la FEUU se declaró en conflicto”, recordó.

“Se comunicó desde el gobierno que no va a haber un mensaje complementario del Ejecutivo para el presupuesto quinquenal de la Udelar, además no se va a contemplar un incremento presupuestal para la Udelar dentro de la ley vigente y sumado a eso se rechazó el retiro de los artículos que proponen cambios unilaterales en la gobernanza de Ciencia y Tecnología, lo cual termina centralizando las decisiones bajo el MEF”, apuntó la estudiante.

Magisterio ocupado en el centro de Montevideo. Foto: Mauricio Zina / adhocFOTOS
Compartí este artículo
Temas