Mujeres sindicalistas de todo el país acudieron al encuentro que transcurre durante este sábado y culmina mañana domingo con la participación en la movilización del 8 de marzo.
Carolina Spilman, vicepresidenta de la central sindical con especial atención a género, abrió el encuentro dando la bienvenida a las mujeres y diversidades de distintos sindicatos, sectores de la economía y territorios del país. “Están las compañeras de la educación, de la salud, de las telecomunicaciones, del comercio, del sector público, de la industria, del trabajo doméstico y de tantos otros sectores que sostienen la vida cotidiana de nuestro país”, dijo.
Saludó especialmente la presencia de las mujeres sindicalistas del interior del país destacando el valor político de la presencia.“Dejaron sus casas, sus trabajo, sus responsabilidades de cuidado para poder participar de este encuentro, sabemos que para nosotras militar implica organizar nuestra vida entera, implica organizar el trabajo, los horarios, los cuidados, los traslados, por eso la presencia de ustedes hoy acá tiene un enorme valor político, porque demuestra que el feminismo sindical crece en todo el país”, resaltó.
El encuentro inicia en la antesala de un nuevo 8 de marzo, al respecto dijo: “es un día que nos recuerda que los derechos que hoy tenemos no nos fueron regalados, fueron conquistas, conquistas que fueron arrancadas con organización, con movilización y con lucha colectiva, pero también sabemos que nuestros derechos no están garantizados para siempre, basta con una crisis económica, política o social para que vuelvan a ponerse en discusión” señalando que bien lo saben “las compañeras argentinas que están acá acompañándonos”.
“Por eso mañana también marchamos; porque cuando retrocede una mujer en cualquier parte del mundo retrocedemos todas. Marchamos porque el silencio frente a la injusticia también es una postura política, marchamos porque no estamos dispuestas a naturalizar la desigualdad que atravesamos todas”.
“Nuestro feminismo es un feminismo de clase, que entiende que las desigualdades de género no se pueden separar de las desigualdades económicas, porque las mujeres seguimos teniendo los salarios más bajos, porque seguimos cargando con la mayor parte del trabajo de cuidados, porque el trabajo doméstico y reproductivo, que sostiene la vida, sigue siendo invisibilizado y no remunerado, por todo eso marchamos”, continuó diciendo.
Discutirlo todo
Citando a la filósofa e historiadora Silvia Federici, Spilman afirmó que “el capitalismo se sostiene también sobre el trabajo reproductivo que realizan las mujeres y que durante siglos ha sido invisibilizado y naturalizado. Hablar de feminismo desde el sindicalismo implica también discutir eso, implica discutirlo todo”.
“Implica discutir quién trabaja, quién cuida y quién se queda con la riqueza que se produce colectivamente, porque cuando la riqueza se concentra en pocas manos, las primeras en sufrir las consecuencias, somos las mujeres de la clase trabajadora. Por eso, nuestro feminismo sindical también pone sobre la mesa el debate sobre la distribución de la riqueza, que es uno de los ejes que vamos a estar trabajando hoy – señaló – el debate sobre el sistema tributario, sobre cuidados, sobre nuestro tiempo, sobre las condiciones de vida de nuestro pueblo”.
También hizo referencia a un “momento del mundo” que “no es cualquiera”. Al respecto explicó que “en muchos países crecen discursos autoritarios y anti feministas que buscan retroceder en derechos conquistados. Se cuestionan la igualdad, se cuestiona la autonomía de las mujeres, se intenta disciplinar nuevamente nuestros cuerpos y nuestras vidas al mismo tiempo que vivimos en un mundo atravesado por guerras, conflictos geopolíticos y disputas por recursos naturales, muchas veces, incluso, los derechos de las mujeres son utilizados para justificar intervenciones o guerras que en realidad responden a intereses económicos” advirtió.
“Por eso decimos, con claridad, que nuestro feminismo es internacionalista y es antiimperialista; porque la lucha de las mujeres está profundamente ligada a la lucha de los pueblos por la soberanía; porque no hay emancipación de las mujeres en un mundo atravesado por la guerra, el saqueo y la desigualdad global”, afirmó.
Transformarlo todo
Spilman señaló que el movimiento sindical no está por fuera de las “tensiones de la sociedad” y que siendo esta una sociedad patriarcal, los sindicatos también reproducen esas desigualdades, por eso, señaló “nuestra tarea también es transformarlos”.
“Transformar las prácticas, las estructuras, las agendas; hacer que la agenda de género no sea un tema secundario sino una parte central de la agenda sindical, porque cuando hablamos de violencia de género – explicó – hablamos también de condiciones laborales. Cuando hablamos de cuidados hablamos también de organización del trabajo y cuando hablamos de igualdad, hablamos también de democracia sindical”.
Y en este sentido resaltó el encuentro como un espacio “para pensar juntas como fortalecernos y también para reafirmar algo que sabemos profundamente; la fuerza de las mujeres organizadas es una fuerza transformadora”.
Destacó la tarea y la militancia de las mujeres sindicalistas que a lo largo de la historia de la luchas populares “dejan huellas profundas”, reconociendo muchas de ellas presentes en el encuentro.
“Mujeres que no siempre aparecieron en los titulares pero sin las cuales los procesos colectivos simplemente no existirían. Mujeres que organizan, que empujan,que sostienen, que crean (…) porque también las luchas se construyen así, reconociendo a nuestras compañeras, abrazando nuestras historias y sosteniendo colectivamente los momentos difíciles”, destacó la dirigente sindical.
“Vamos a abrir este encuentro con la convicción de que la fuerza de las mujeres organizadas transforma la historia, que la democracia se defiende en la calle y que cuando las mujeres nos organizamos, el mundo empieza a cambiar” aseguró Spilman.
Posteriormente se sumó a la mesa María Julia Alcoba, fundadora de la CNT y autora del libro “Las mujeres dónde estaban”. En un ida y vuelta memorable, acompañado por un absoluto silencio, María Julia repasó la historia del movimiento sindical y en particular el papel de las mujeres sindicalistas.
Tanto el discurso de apertura de Carolina Spilman como la charla con María Julia Alcoba están disponibles en el canal de youtube de PIT-CNT a través del siguiente enlace:























