"No a los Reyes" en Saint Paul, Minnesota, el 28 de marzo de 2026. Foto: Portal Democracy Now

Millones se movilizaron en EEUU contra la guerra y por la paz

Se estima que 8 millones de personas salieron a las calles de ciudades en los 50 estados de EE. UU. y en más de una docena de países alrededor del mundo el sábado, en más de 3.300 protestas contra el presidente Donald Trump bajo el lema «No a los reyes». Los organizadores afirman que fue la mayor jornada de protestas en la historia de EE. UU. En St. Paul, Minnesota, cerca de 200.000 manifestantes se congregaron en el Capitolio estatal, a pocos kilómetros de donde agentes federales de inmigración (ICE) asesinaron a tiros a Renee Good y Alex Pretti en enero.

Las movilizaciones son muy importantes por su dimensión, pero también por la amplitud de la convocatoria, desde el movimiento “No kings”, hasta sindicatos, organizaciones de estudiantes, de migrantes, académicos y figuras de la cultura.

Las movilizaciones tienen un carácter transversal y ampliamente masivo con participación de ciudadanos y ciudadanas estadounidenses que no suelen participar de este tipo de manifestaciones. Así lo demuestran los testimonios recogidos por CNN en español el día de las protestas: “Es absolutamente trágico lo que está sucediendo en este país y en todo el mundo” declaró un manifestante que comenzó a movilizarse a partir del asesinato de Good y Pretti. “Veo las injusticias que se están cometiendo, en mi opinión, lo que le está sucediendo a la gente de nuestra nación, y quería estar aquí para expresar mi descontento”, dijo un veterano de guerra que participaba por primera vez de una movilización de este tipo. “Cuando ves que las cosas van mal en la comunidad, cuando ves que tus conciudadanos son atacados, te sientes bien alzando la voz y manifestándote”, agregó su hijo. “No queremos que Trump ni Israel bombardeen Irán, destruyan nuestra infraestructura, destruyan todo”, declaró a Reuters un jubilado de 70 años en una de las manifestaciones en Los Ángeles, “por eso estoy aquí, estoy en contra de la guerra”.

También asistieron reconocidas figuras de la cultura estadounidense: Jane Fonda, Robert de Niro, Bon Jovi, Bruce Springsteen interpretó “Streets of Minneapolis”, una canción que escribió en respuesta a las muertes de Renee Good y Alex Pretti en St. Paul, Minnesota. Los organizadores consideran que en esa ciudad fue la movilización más grande en la historia del estado, estimando más de 200.000 asistentes.

La jornada de protestas del sábado fue la tercera de este tipo, tras manifestaciones similares en todo el país el año pasado en junio y octubre, en ellas se estimó en 3 millones y 5 millones los participantes. Miles de manifestantes marcharon en las principales ciudades, incluidas Nueva York, Los Ángeles, Atlanta y Minneapolis, mientras que también se replicaron pequeñas manifestaciones en los suburbios y las comunidades rurales, incluso en estados gobernados por republicanos como Texas, Georgia y Florida. En total fueron más de 400 organizaciones y colectivos las que participaron y colaboraron en la organización de la movilización.

La diversidad y amplitud de las manifestaciones reflejan un esfuerzo “muy intencional” por organizarse más allá de los bastiones tradicionales del Partido Demócrata, afirmó Ezra Levin, cofundador del Proyecto Indivisible, una de las organizaciones que ayudó a organizar las protestas.

El lema oficial de las protestas fue “¡No al ICE! ¡No a la guerra! ¡No a los reyes!”. La indignación contra el ICE se convirtió en un catalizador fundamental de las movilizaciones No Kings -“No queremos reyes”-, pero la guerra contra Irán a punto de cumplir un mes, el crecimiento abrupto de los precios de los productos de la canasta básica por el aumento del combustible vinculado a la guerra, añadió una nueva dimensión a las manifestaciones. Los corresponsales de Left Voice en Nueva York, Minneapolis, Detroit y Los Ángeles informaron de un sentimiento generalizado contra la guerra.

Los sindicatos, conocidos en EEUU como “Unions», jugaron un rol fundamental en la organización y movilización; en Nueva York, PSC-CUNY (Sindicato de trabajadores de la universidad de la ciudad de NY) contó con una nutrida delegación de docentes que han luchado por la defensa de las comunidades inmigrantes. En Los Ángeles, el Sindicato de Internacional de Empleados de Servicios (SEIU) tuvo una fuerte presencia, así como UNITE HERE, sindicato que representa más de 270 mil trabajadoras afrodescendientes y latinas en EEUU y UTLA, sindicato que nuclea docentes y educadores, entre otros. En Minneapolis ya se anunció una nueva jornada de movilización masiva el próximo 1 de mayo lo cual sería más que significativo teniendo en cuenta que EEUU, oficialmente, no conmemora esta fecha. 

Las movilizaciones del pueblo estadounidense son producto de un largo proceso de acumulación de fuerzas y una respuesta a la situación extrema de represión, deterioro acelerado de condiciones de vida y un accionar de violencia, por parte del gobierno de Trump, hacia el mundo entero. Las consecuencias, también en el corazón del imperialismo, las paga el pueblo con la pérdida de derechos y debilitamiento de la democracia. Al mismo tiempo dan cuenta de una larga tradición y cultura de lucha de los y las estadounidenses, con gran capacidad de organización territorial y comunitaria, fuertes lazos entre comunidades de migrantes y de estos con las comunidades afrodescendientes del país. La unidad, una vez más, de amplios sectores populares y sus herramientas organizativas dan un paso al frente y se suman a las voces del resto de los pueblos del mundo que luchan por el derecho de vivir en paz. 

*Nota elaborada con información de Democracy Now, La izquierda Diario y CNN en español

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