Varias regiones mexicanas se vieron sacudidas este domingo por la violencia desatada tras la muerte de Nemesio Oseguera Cervantes, alias “El Mencho”, líder del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG).
La ola de violencia, que tuvo su epicentro en Jalisco, desató bloqueos carreteros, quema de vehículos e incidentes armados con las fuerzas armadas y de seguridad.
En ese sentido una comunicación del Ejército informó que durante un operativo realizado en Tapalpa, Jalisco, personal militar fue atacado, lo que provocó que repelieran la agresión.

Como consecuencia de ello, informó TeleSur, “cuatro presuntos integrantes del CJNG murieron en el lugar, mientras otros tres, incluido “El Mencho”, fallecieron durante su traslado aéreo a Ciudad de México”.
Los hechos de violencia que se sucedieron tras la muerte del narcotraficante, obligaron al gobierno de Jalisco a pedir a sus ciudadanos que permanecieran en sus hogares, al tiempo que “anunció la suspensión del transporte público, clases presenciales y eventos masivos”.
Cerca de una docena de Estados han reportado bloqueos e incendios de vehículos, de acuerdo al relevamiento realizado por N+ Univision.
En Jalisco, añade la agencia de prensa, el gobernador “recomendó evitar carreteras y dijo que los hechos violentos se habían extendido a cuando menos cinco entidades federativas”.
Aunque la tensión alcanzó instalaciones clave en Guadalajara y Puerto Vallarta, las autoridades señalaron que a pesar de que los aeropuertos no cerraron, varias aerolíneas cancelaron vuelos “hasta que se pueda garantizar la seguridad de los pasajeros”.
Por su parte, la Embajada de Estados Unidos emitió una alerta solicitando a sus ciudadanos “quedarse en casa (…) bloqueos y actividad criminal”.
Desde Washington, el subsecretario de Estado Christopher Landau escribió: “No es sorprendente que los malos estén respondiendo con terror”.
La operación que dio como resultado el abatimiento del peligroso narcotraficante, fue realizada, de acuerdo a la Secretaría de Defensa, con cooperación bilateral e “información complementaria de autoridades estadounidenses”.
La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, lanzó un llamado a la ciudadanía a mantener la calma y estar informada.
El pedido de la mandataria fue realizado a través de la red social X, donde “exhortó a seguir las orientaciones de la Presidencia, subrayando que las autoridades locales cuentan con planes de respuesta en coordinación directa con el Gabinete de Seguridad para enfrentar los bloqueos e incendios provocados por integrantes del cártel y resguardar la seguridad ciudadana”.
En ese mismo sentido se conoció un comunicado oficial, donde el gobierno pide a la población “permanecer en lugares seguros, evitar acercarse a puntos de bloqueo o vehículos incendiados y reportar emergencias al 911”.
La comunicación de la presidenta señala, además que “en la mayor parte del territorio nacional las actividades se desarrollan con plena normalidad”.
“El operativo”, detalla TeleSur, “que detonó la ola de violencia se desarrolló en Jalisco, donde fuerzas federales, con apoyo de autoridades estadounidenses, abatieron a Nemesio Oseguera Cervantes, alias El Mencho. Como líder del Cártel de Jalisco Nueva Generación (CJNG), era considerado uno de los criminales más peligrosos y perseguidos en la región”.
El mencionado delincuente, se añade, “figuraba en la lista de los más buscados tanto en México como en Estados Unidos, que ofrecía una recompensa de 15 millones de dólares por información que permitiera localizarlo”.
Se considera que su eliminación este domingo, constituye “un golpe significativo contra la estructura del CJNG”.
Debido a su amplia actividad criminal, Washington había catalogado a Oseguera como “terrorista, acusándolo de instaurar un “reinado de terror” mediante el tráfico de fentanilo”.
Tras conocerse el operativo que terminó con la vida de Oseguera, el gobierno de Estados Unidos agradeció públicamente la cooperación de México.
De acuerdo a la portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, el presidente Donald Trump elogió el trabajo del gobierno mexicano, destacando el éxito total de la operación realizada.
Al respecto las autoridades estadounidenses señalaron que se trató “de un plan conjunto que responde a la necesidad de contener la proliferación de drogas y reforzar la línea de combate contra el crimen organizado”.























