En conferencia de prensa la antropóloga Alicia Lusiardo anunció que se trata de los restos óseos de un varón entre 43 y 57 años, y con una estatura entre 1,75 y 1.85.
Victoria Alfaro
En la sede de la Fiscalía General de la Nación se realizó una conferencia de prensa para informar sobre el perfil biológico de los restos humanos encontrados en el Batallón 14 de Infantería hace dos semanas. El 20 de agosto se van a tomar las muestras de ADN para enviar a Argentina y saber definitivamente la identidad de los huesos encontrados, a un año del hallazgo de Amelia Sanjurjo en el mismo predio.
La jefa del equipo de antropólogos, Alicia Lusiardo, informó detalles de la tumba encontrada. “La extracción de este cuerpo y la estructura que lo envolvía insumió tres jornadas laborales. Lo que podemos compartirles en relación a la caracterización de la fosa tiene que ver con que esta fue excavada de manera regular configurando un rectángulo con bordes redondeados. las medidas de esta fosa excavada son de 2,15 de longitud por 0,5 de ancho y 1 metro de profundidad. Adentro de esta fosa es que se ubica esta estructura con este cuerpo que tenía una orientación con el cráneo al sureste y los pies al noroeste. Las medidas de la estructura son de 2 metros por 0,5 de ancho y 0,5 de profundidad y en relación a cómo estaba compuesta esta estructura al fondo, o lo primero que se colocó en la fosa fue una capa de cal. Es decir, no se trata de una estructura homogénea que envuelve al cuerpo, sino que está compuesta por distintas capas de distintos materiales. Una primera capa más profunda de cal por encima del cuerpo, por encima una capa de cal y pedregullo y por encima de esta una cal de arena cemento y pedregullo y por encima otra capa de cal y arena. Por supuesto esto tapado por 50 centímetros de tierra”.
Luego agregó que “para poder confeccionar una estructura de estas características se necesitan más de siete carretillas de 70 litros de material. Esto es un cálculo que no es exacto ya que cada capa de las que estamos informando puede tener un peso mayor al peso de otra capa, es decir, la capa que tiene el cemento pesa mucho más que la capa que tiene la cal, pero para tener una idea aproximada de la magnitud de la estructura que contenía el cuerpo y de lo que puede haber sido conseguir los materiales y trasladarlos es importante dar algún tipo de dimensión”.
Sobre los restos óseos indicó que “hecha la radiografía y acondicionado los mismos estamos en condiciones de compartirles que se trata de un individuo masculino, cuya estatura se encontraba en el entorno del 1,75 y 1,85 y con rango etario que va de los 43 años a los 57 años”.
“Es importante destacar que los métodos que nos llevan a poder hacer estas estimaciones no son métricos. Se ha aplicado una cantidad de ciencia para poder dar esta aproximación sobre la persona. Esto no es determinante, esto es información sobre quien puede estar representado con mayor probabilidad en este enterramiento. Pero acá lo que va a marcar la identidad va a ser la prueba genética, de manera que esto es dar un poco de información, pero no determinar ya de antemano de quien se trata”, afirmó.
Para el ADN
“Estamos a pocos días de tomar la muestra para análisis genético, el día 20 de agosto con presencia de Fiscalía se va a hacer la toma de muestra y posteriormente en lo inmediato se va a trasladar al laboratorio en Córdoba para obtener los resultados de la comparación. La determinación del sexo normalmente no es problemática, repito, cuando es un caso bien preservado y completo (como este). Lo que puede ser más difícil es una determinación de edad porque al establecer un rango de 43 años y 57 años, lo que estamos diciendo es que lo más probable es que esté en ese entorno, pero no estamos diciendo que es imposible que alguien menor o mayor sea la persona que estaba enterrada en el batallón”, agregó Lusiardo.
Por su parte el fiscal de Delitos de Lesa Humanidad, Perciballe dijo que todavía no está la causa de la muerte y “se sigue trabajando, es parte del trabajo que continua y además la extracción de ADN para mandarse a Argentina. Se ha ampliado la base genética, esperemos que no tengamos el mismo problema que con Amelia Sanjurjo, pero eso todavía no lo podemos determinar”, informó.
Lusiardo fue consultada por los otros elementos encontrados junto al cuerpo, “son varios los fragmentos textiles que configuran esta prenda de vestir que es una camisa no hay ninguna duda, hay ojales, botones y un cuello bien conservado y tenemos también un par de medias porque los pies se recuperaron incluso dentro de las medias. No hay más vestimenta que acompañe el enterramiento y lo otro que si se pudo ubicar es una tapa de botella, y ningún otro elemento está acompañando. Quedan todavía muchas bolsas para terminar de revisar y puede haber alguna cosa pequeña que se haya escapado inicialmente en la recuperación, pero no hay nada muy grande o muy evidente hasta ahora”, informó.
La antropóloga también se refirió a la zona de excavación, concretamente relacionado a las cuatro fosas clandestinas ubicadas en el Batallón 14, tenemos dos de esas fosas ubicadas al norte del arroyo Meireles y dos al sur. Esta está al sur al igual que la fosa de Amelia, e igualmente está ubicada con una estructura que recubre el cuerpo que tiene esta cantidad de materiales que les describí además de la presencia de cal. Las dos fosas que están al norte del arroyo Meireles presentan cal, pero ningún otro material. O sea, tenemos un patrón de ocultamiento que es distinto en un margen y en otro del arroyo Meireles. Cuando sepamos la identidad de estos restos podremos juntar más información. Al saber quién es podremos saber en qué fecha desapareció y más información que nos ayude a elaborar patrones en relación a estos cuerpos. Hay una diferencia notoria en relación al tratamiento que se le dio al cuerpo para ocultarlo en el terreno”, indicó.
El director del INDDHH, Tyler, informó que inmediatamente se van a reiniciar las excavaciones a dos máquinas en una zona relativamente chica dentro de la cautela que hay. “Desde ese punto de vista hay una expectativa muy alta para un área pequeña y nuestro trabajo se adecúa a esa expectativa. En segundo lugar, hay un cambio metodológico que desde mi punto de vista ha sido muy importante, que significa que una vez que han hecho un lugar ya no hay necesidad de volver a él, o sea, le dan vuelta enteramente. En los dos previos hallazgos se estuvo muy cerca, tanto en el hallazgo de Amelia como de este último, donde se estuvo a un metro del borde de la fosa hace quince años. O sea, un cambio de metodología que está dando resultados y vamos a seguir aplicando. Lo que implica trabajar en condiciones complejas todo el año como los antropólogos lo están haciendo y evidentemente está dando resultados. No hay que olvidarse que hay que hacerlo así porque quienes saben dónde están no lo dicen. O sea, no trabajamos con un plano o con una flecha o con una cruz, cuando lo hemos hecho así no ha resultado”.
“Estamos hablando de un cementerio clandestino, esta zona del monte de robles toma una importancia mucho mayor dentro de las hectáreas que tenemos que intervenir y eso no quiere decir que no vayamos a intervenir la totalidad de la cautela. La única razón por la cual no intervendríamos la totalidad de la cautela seria que lográramos encontrar todos los cuerpos que faltan”, explicó la especialista.
Sin nombres
Graciela Montes de Oca de Madres y Familiares, presente en la conferencia de prensa junto a otros integrantes de la organización, fue consultada sobre la identidad de los restos ante lo cual contestó que “Madres y Familiares realmente no va a manejar nombres, vamos a esperar el ADN que es la única confirmación que nos va a dar la identidad y en parte por respeto a nosotros mismos. No podemos especular ni hacernos ilusiones, bastantes años estamos esperando como para dar un nombre y que después no corresponda. Hasta que no esté la muerta de ADN y la confirmación de su identidad no vamos a emitir ningún nombre”, reafirmó.
























