La esperada reunión entre los presidentes Gustavo Petro de Colombia y Donald Trump, de Estados Unidos fue calificada por el mandatario colombiano como “mejor de lo esperado”.
La positiva calificación del encuentro indica, de acuerdo a Rusia Today (RT), el avance hacia “un deshielo provisional tras meses de insultos públicos y enfrentamientos políticos que habían empujado la relación bilateral hacia una confrontación abierta”.
Durante cerca de dos horas y sin presencia de la prensa, ambos mandatarios intercambiaron, al decir de Petro, en forma cordial, evitándose “que las diferencias ideológicas no dominaron el debate”.
Trump, por su parte consideró el cónclave como “muy bueno” y aseveró “que ambas partes habían llegado a un entendimiento sobre las medidas de lucha contra el narcotráfico”, trabajando además “en otras cuestiones, incluidas las sanciones”.
En sus consideraciones Petro reiteró “que el narcotráfico dominó la agenda” y que su gobierno solicitó a Washington “que ayudara a perseguir a los principales narcotraficantes que operan fuera de Colombia, incluso en Estados Unidos”, solicitando, también, “la mediación de Estados Unidos en su disputa diplomática con el ecuatoriano Daniel Noboa”.
Aunque no hubo anuncios conjuntos ni se informaron de acuerdos concretos, el presidente colombiano subrayó que, en lo que respecta al combate al narcotráfico ha sido “su gobierno el que más cocaína ha logrado incautar”.
«Mi gobierno es el que más miles de toneladas de cocaína ha incautado en toda la historia de la humanidad», expresó el mandatario en conferencia de prensa, tras su reunión con Trump.
En ese mismo sentido Petro recordó que ha sido su administración la que «más ha extraditado a personas colombianas por estar metidos en ese tipo de negocios».
Petro defendió la estrategia colombiana de lucha contra el narcotráfico y aseguró que en dicha lucha “ha sido el gobierno que menos mata».
Colombia, aseguró el mandatario, es el gobierno que puede decir que puede enseñar y puede aprender rápidamente; el que puede decir que tiene su mano ofrecida a Venezuela misma, a Ecuador, a México, a Inglaterra, a Emiratos Árabes Unidos, a Albania y al Gobierno de los EE.UU., entre otros, para lograr derrotar una gran multinacional transnacional del crimen, cuyos grandes capitales no están en Bogotá y cuyos capos, algunos colombianos, la mayoría no colombianos, podrían llenar de fentanilo el mundo».
Petro fue enfático al insistir “en que hay que ir sobre los capos» e informó que pasó los «nombres de esos criminales, y sus lazos, al presidente Trump”.
«Son los capos de capos” y “sus capitales están fuera de Colombia y hay que perseguirlos conjuntamente a través de una articulación de inteligencias de muchos sectores del mundo», subrayó.























