Nuevamente el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, comentó a la prensa en la Casa Blanca que buques de dicha nación estaban rumbo a Irán.
«En este momento tenemos barcos rumbo a Irán, barcos grandes» afirmó Trump que recalcó que se trataban de los barcos “más grandes y los mejores», de los que dispone el país.
Además de este anuncio, el mandatario estadounidense informó que “ahora mismo” se están llevando a cabo conversaciones y que si se lograba “un acuerdo, sería fantástico”.
Si ello no acontecía, aseguró, “probablemente ocurrirán cosas malas».
La escalada de tensiones entre Estados Unidos e Irán pasó, de acuerdo a la agencia Rusia Today (RT), de “la retórica” a la “acción”, cuando el republicano anunció “el envío de una «maravillosa armada a Irán”, con “el despliegue del portaaviones USS Abraham Lincoln en Oriente Medio”.
La acción estadounidense fue respondida claramente por Teherán que aseveró que “cualquier acción militar se considerará una declaración de guerra”, estando sus fuerzas listas para una respuesta inmediata.
La pasada jornada, reseña el medio de prensa, el jefe del Estado Mayor de las Fuerzas Armadas de Irán, Abdolrahim Mousavi, “advirtió que cualquier error de cálculo por parte de aquellos que intenten atacar a su país, desencadenará una respuesta contundente por parte de la nación persa”. «El mundo”, dijo el alto mando iraní, “verá una cara diferente de un Irán fuerte; entonces ningún estadounidense estará a salvo, y el fuego de la región quemará a Estados Unidos y sus aliados».
«El más mínimo error”, reiteró Mousavi, “nos dará vía libre para actuar. El mundo verá una cara diferente de un Irán fuerte; entonces ningún estadounidense estará a salvo, y el fuego de la región quemará a Estados Unidos y sus aliados».
En caso de concretarse una agresión, aseguró Mousavi este lunes, “tanto hombres como mujeres eliminarían la presencia extranjera de la región”.
«Solo pensamos en la victoria. No tememos el poderío superficial del enemigo y estamos totalmente preparados para la confrontación y para asestar un golpe de represalia».
Mousavi recordó que, “desde la victoria de la Revolución Islámica en 1979, los iraníes han demostrado que su país no puede ser erradicado”,
“Un adversario obstinado e imprudente que se niega a aprender será finalmente asfixiado», subrayó.
Por su parte el asesor del líder supremo de Irán, Alí Shamkhaní, manifestó que si Irán es blanco de un ataque estadounidense, “la respuesta a la agresión recaerá sobre Israel”.
«Israel y Estados Unidos son lo mismo. No hay lugar para la compartimentación. Si Estados Unidos ataca, Israel recibirá la respuesta correspondiente«, reiteró.
Junto a ello, el presidente de Irán, Masoud Pezeshkian, comunicó que «a la luz de las solicitudes de los gobiernos amigos de la región para responder a la propuesta del presidente de Estados Unidos de entablar negociaciones”, dió “instrucciones” al “ministro de Asuntos Exteriores para que, siempre que exista un entorno adecuado, libre de amenazas y expectativas irrazonables, celebre negociaciones justas y equitativas, guiadas por los principios de dignidad, prudencia y conveniencia».
“Estas negociaciones”, insistió el mandatario iraní, “se llevarán a cabo en el marco de nuestros intereses nacionales».























