Por Paola Beltrán
Este martes 1 de septiembre se realizó una reunión entre SUTIGA, FUECYS, PIT-CNT, MTSS, MIDES y MEF, con el objetivo de construir una salida sostenible en el tiempo. Mientras tanto, los y las trabajadoras levantaron una carpa frente al edificio de Presidencia hace ya dos semanas y están dispuestos a sostenerla hasta que se asegure el cobro de los salarios en tiempo y forma.
EL POPULAR asistió a la carpa y entrevistó a uno de los voceros designados por el sindicato, Rodrigo Solaro, quién señaló que más allá de la situación coyuntural, el problema es estructural y requiere soluciones de fondo.
“Medida extrema”
“Hace alrededor de dos semanas, a raíz de la persistencia de una problemática que entendemos que es estructural, que no es una cuestión circunstancial o coyuntural, nos vimos obligados a tomar una medida como último recurso, una medida muy extrema, que es la de poner una carpa permanente en frente a Presidencia”, explicó Rodrigo Solaro.
Si bien el militante sindical señaló que siempre existieron “atrasos” en el pago de salarios, lo que sucedió en esta etapa fue “una agudización en el último año y medio”. “Tenemos organizaciones que más o menos un mes por medio están teniendo retrasos, un mes a veces cobrás en fecha, el otro ya no, y así sucesivamente” lo que genera “una inestabilidad para todos los trabajadores y trabajadoras que es insostenible ya; por eso decidimos también tomar esta medida y aquí estamos”.
En busca de soluciones
Durante este proceso de conflicto, a fines del 2025, el MIDES propuso una medida
“para paliar la situación”, se trató de préstamos de Microfinanzas en conjunto con la Asociación Nacional para el Desarrollo. “Esto implicó que se le otorgara a las organizaciones que trabajan para el MIDES, préstamos para paliar las situaciones financieras a cada proyecto o convenio. Lo que pasó es que eso, si bien se proponía como una solución innovadora para resolver el conflicto, no lo solucionó; porque es tal el nivel de saturación que tiene el sistema con la cantidad de proyectos que son de compra directa, que tienen muchos controles para la rendición del gasto, que algunos préstamos se habilitaron pero aparecían otras organizaciones atrasadas, entonces la problemática persistía”, repasó.
Por su parte el sindicato también presentó una propuesta, un fideicomiso, “que supone otra forma de ordenar y organizar la política pública que es más eficiente en esta cuestión de los pagos en fecha” y le daría una Organizaciones de la Sociedad Civil (OSC) “que no tienen una capacidad financiera para sostenerse en situaciones de atraso”.
Esta propuesta fue rechazada por MIDES en el entendido de que la gran cantidad de trabajadores tercerizados hace difícil la implementación de un fideicomiso, ya que se trata de un fondo que está pensado como una unidad fiduciaria para cierta cantidad de trabajadores de tal forma que en el contexto del MIDES generaría una saturación que tampoco soluciona el problema de fondo.
El 21 de agosto el Poder Ejecutivo propuso un ámbito de negociación integrado por MEF, MTSS, MIDES, SUTIGA, FUECYS y PIT-CNT. En un comunicado emitido ese mismo día por SUTIGA, el sindicato valoró “muy positivamente la propuesta y la importancia política” de ese ámbito que estaba citado para el viernes 28 de agosto y finalmente se llevó adelante el martes 1 de septiembre.
En esta reunión se acordó establecer una mesa de negociación que durará 45 días con un cronograma de trabajo de tres etapas: diagnóstico, propuestas e implementación. SUTIGA informó a EL POPULAR que en la reunión se acordó un esquema de trabajo con reuniones en donde el objetivo es acordar una salida sostenible en el tiempo. Los trabajadores realizaron una asamblea posterior que resolvió mantener las medidas, incluida la carpa ya que en la primera instancia no hubo ninguna propuesta concreta en relación al cobro de salarios y se acordó también la propuesta del gobierno de no innovar en cuanto a las medidas sindicales.
Precariedad absoluta
Solaro reflexionó acerca de las dificultades que implica ser un trabajador tercerizado a la hora de exigir derechos, generar ámbitos de negociación o planificar la vida.
“Cada vez que nosotros queremos tener una instancia de negociación, el sentimiento es que es como chocar contra una pared. Cuando el empleador es un privado, con todos los problemas que supone, tiene algunas ventajas, porque hay responsabilidad civil de fondo; en última instancia se ocupa el lugar de trabajo y el empleador pierde plata. Pero cuando el que te vulnera los derechos es quien debería garantizarlo, entras como en una situación paradójica y la respuesta a veces que no es ni siquiera un retruco, una cuestión más conflictiva, sino que es la nada misma, que es lo que más decepción e impotencia genera. Esa sensación de chocar contra un leviatán gigante que gritás y no te oye o no te escucha. Esa es la sensación que nosotros tenemos muchas veces como sindicato al momento de ir a negociar, porque la voluntad puede que esté; mesas de trabajo hemos tenido este último año dos millones”, dijo.
“Si uno vive con contratos precarios, propios de la la tercerización, sabiendo que son anuales, que no sabés si van a renovar, que tal vez te afiliás a tu sindicato y te echan, porque tienen los instrumentos para hacerlo, porque la precariedad es muy grande, los contratos se renuevan anualmente, los laudos van cambiando, en un momento sos Educador, después te pasan a Cuidador y pasas a ganar menos; uno vive sumido a una precariedad”, lamentó.
Al mismo tiempo, se trata de trabajadores y trabajadoras adultos jóvenes, profesionales que ante la precarización ven truncadas las posibilidades de planificar su futuro. “No sé si voy a tener trabajo en seis meses, mucho menos voy a pensar, yo que sé, en comprarme una casa a préstamo. Para empezar, ningún banco te va a dar un préstamo porque trabajás tercerizado para el Estado. Tenemos problemas con las garantías de alquileres porque ellos contemplan el riesgo de atraso salarial en las garantías de alquiler y no te lo toman”, explicó.
“Los gobiernos entienden que las organizaciones de la sociedad civil dan un valor agregado a la política social. Nosotros entendemos que son administradoras de gastos, que el valor agregado lo dan los trabajadores y las trabajadoras. Entonces consideramos pertinente que se salte ese paso de las organizaciones y trabajar directo con el Estado, como debería ser”, aseguró.
Proceso de lucha
La carpa de lona blanca se pobló de colores, son las banderas de todos los sindicatos que se han “arrimado” para expresar su solidaridad. En cuanto al sindicato, triplicó su masa de afiliados y afiliadas, en su mayoría trabajadores y trabajadores que nunca habían participado en un sindicato. Para el sindicato es “un logro muy grande” que demuestra “el compromiso de los trabajadores que estamos, para ir construyendo y sentar base sólida para poder organizarse en contra de toda esta situación que estamos viviendo. Y eso realmente es algo que nos llena de orgullo a todos y todas. Y es algo que ya tendremos tiempo de celebrar cuando esto se solucione”, señaló Solaro.
Mientras tanto, aseguró, “ahora que tuvimos que implementar una carpa vamos a ir por todo”. Los trabajadores reclaman el cobro de sus salarios en tiempo y forma, un acuerdo de permanencia que asegure los puestos de trabajo y el pago de la antigüedad, conquista del último convenio colectivo.
En relación a la permanencia, el militante explicó que eso brindaría garantías de que “nuestro laburo se va a valorar” porque “una estrategia que se ha utilizado con organizaciones, que tienen una masa afiliada sindical alta, es no renovar el proyecto y no es que te están despidiendo, es que el proyecto se terminó y no se ha renovado”. En cuanto a la antigüedad, señaló que hay trabajadores tercerizados que tienen entre 10 y 16 años en esta modalidad de contrato anual, que llevan adelante políticas históricas de MIDES como Uruguay Crece Contigo, Atención a la Violencia de Género, etc. Para el sindicato, una manera de avanzar en la destercerización es comenzar a presupuestar a estos trabajadores y trabajadoras de políticas históricas que han trascendido gobiernos.





















