Uruguay quedó liderando el grupo de trabajo para construir una hoja de ruta común entre la CELAC y la Unión Europea.
La Cumbre entre la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac) y la Unión Europea (UE) finalizó con un «diálogo muy franco y fluido» entre los 60 países, con Uruguay en un rol clave para la finalización de una hoja de ruta de cooperación conjunta, informó el canciller, Mario Lubetkin.
En diálogo con la prensa, el canciller valoró lo realizado durante las dos jornadas de la Cumbre de la Celac y la Unión Europea en Santa Marta, Colombia, debido al “buen clima a lo largo de los debates” y la “búsqueda de acuerdos centrados en la «unidad en la diversidad» entre ambos bloques.
La paz, la estabilidad y el comercio fueron los asuntos que Lubetkin consideró prioritarios, así como las inversiones, punto que definió como “absolutamente clave para la región”. Otros temas de relevancia para la agenda bilateral son la transición energética, rubro sobre el que destacó el liderazgo internacional del país en la materia, así como la experiencia en energías alternativas.
Lubetkin también hizo referencia a otras áreas vinculadas a la realidad local sobre las que se discutió, como la reducción del riesgo de desastres, la seguridad alimentaria y la producción agroalimentaria, la movilidad y migración, la salud y la transformación digital.
Durante su discurso en la sesión de apertura de la Celac-UE, afirmó que Europa y América Latina y el Caribe son “dos regiones unidas por la historia, por convicciones democráticas y por una visión humanista del desarrollo”, y aseguró que ambas deben enviar una señal clara de que “están dispuestas a profundizar su relación y cooperación”.
Celac, Unión Europea y Mercosur
Asimismo, destacó el papel de Uruguay en la cumbre, y lo calificó como notable, tanto por la próxima titularidad de la Celac, a partir de marzo de 2026, como por la inclusión del país en la conferencia de prensa de clausura junto al presidente de Colombia, Gustavo Petro; el presidente del Consejo Europeo, António Costa, y la alta comisionada para los Asuntos Internacionales de la Unión Europea, Kaja Kallas.
A raíz de este protagonismo, señaló que Uruguay fue encomendado a liderar el trabajo por una hoja de ruta de cooperación de Celac-UE, con el objetivo de contar con un plan definitivo listo para la conferencia de Naciones Unidas en setiembre de 2026 en Nueva York.
“La hoja de ruta impulsará nuestros compromisos compartidos y acelerará la cooperación en acción climática y protección del medio ambiente, transición energética e interconexiones regionales; fomentará el comercio y los flujos económicos y la resiliencia; y profundizará nuestros esfuerzos conjuntos para combatir el crimen organizado transnacional”, aseguró el punto 3 de la Declaración Conjunta de Santa Marta.
En ese sentido, resaltó que el país fue tratado con enorme respeto y que existe una gran expectativa sobre lo que Uruguay pueda realizar para sumar esfuerzos.
Además, el canciller se refirió a la importancia del acuerdo Mercosur-Unión Europea y aseguró que el tema fue una constante a lo largo de toda la cumbre, tanto en las intervenciones de los altos jerarcas como en las reuniones bilaterales, y que en todos los casos hubo una clara señal de tendencia positiva, a pesar de las dificultades internas que enfrenta Europa.
En ese sentido, el jerarca mostró optimismo respecto a la posibilidad de que el acuerdo esté en condiciones de ser firmado el 20 de diciembre en Río de Janeiro, un hecho que, según su análisis, marcará una nueva historia para el Mercosur, según publicó el portal web de Presidencia de la República.
Lubetkin: “es una señal histórica”
El canciller uruguayo Mario Lubetkin sostuvo en la reunión de la CELAC que la regularidad del diálogo, que se retomó en 2023, es esencial para construir confianza política, previsibilidad y resultados concretos. “Europa y América Latina y el Caribe son dos regiones unidas por la historia, por convicciones democráticas y por una visión humanista del desarrollo”, expuso.
También expresó que los une una visión muy similar de cómo el sistema internacional debe funcionar: un sistema multilateral basado en reglas que se cumplen, un mundo en el que el derecho internacional y los principios de la Carta de Naciones Unidas se respetan.
Advirtió que en momentos complejos se debe transmitir un mensaje claro: “Hoy precisamos que estas dos importantes regiones, que mantienen una fuerte reserva de apoyo a los valores y principios del derecho internacional, de la paz, la democracia y los derechos humanos, envíen una señal clara de que están dispuestas a profundizar su relación y cooperación”.
“Uruguay, como integrante de la Celac y miembro de la Troika, se encuentra profundamente comprometido con el éxito de esta cumbre, la consolidación de esta asociación birregional, para dar seguimiento a los acuerdos alcanzados y asegurar continuidad de este proceso”, finalizó Lubetkin.























