26 de Marzo: 50 años de un acto histórico

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Juan Castillo (*)

El 5 de febrero, cuando recordábamos la fundación del Frente Amplio, dijimos que era tributario de la unidad de las y los trabajadores en una central única la CNT; de la unidad programática expresada en el Congreso del Pueblo; de la ruptura de la principal herramienta política de las clases dominantes para ejercer su hegemonía: el bipartidismo.

El FA construye su unidad basada en un programa común, en la confluencia de la izquierda, los sectores progresistas de los partidos tradicionales, importantes personalidades independientes, intelectuales, artistas, académicos y militares democráticos. También en esa característica casi única en el mundo de ser a la vez: coalición de partidos y sectores y movimiento de pueblo organizado, que se expresaba en los Comité de Base.
Todo este año estaremos recordando y destacando las mil y una facetas de este medio siglo de vida y de lucha, que ha cambiado el Uruguay, para bien. Hay muchas fechas para destacar, pero el 26 de marzo ocupa un lugar privilegiado, porque fue el primer gran acto de masas del Frente Amplio y el primer discurso público del general Líber Seregni.
El 26 de marzo de 1971, el Frente Amplio recién nacido protagonizó el acto político más grande jamás realizado hasta ese momento y uno de los más grandes de la historia hasta hoy.
Ese día el FA conmovió al país, por la dimensión del acto y por la claridad y contundencia de los discursos allí planteados, en especial el de Seregni, una pieza oratoria formidable.
Queremos por eso rescatar algunos conceptos del discurso de Seregni, tomados de la edición de El Popular del 27 de marzo de 1971. Seregni explicó así el surgimiento del FA: “El Frente Amplio abre una etapa histórica en la vida de nuestra sociedad. Porque el Frente Amplio no es una ocurrencia de dirigentes políticos; el Frente Amplio es una necesidad popular y colectiva del Uruguay”. “Nunca se abrió un cauce tan ancho para la unidad popular como en estos momentos. Nunca, salvo con Artigas”, agregó. Seregni definió el nudo central de la situación política de esta manera: “La disyuntiva de hoy es muy clara: o la oligarquía liquida al pueblo oriental, o el pueblo oriental termina con la oligarquía”.
Explicó el programa del FA y señaló los nudos para la transformación del Uruguay: “Tenemos que desamarrar y cortar con el latifundio; tenemos que desamarrar y cortar con la banca privada; tenemos que desamarrar y cortar con el complejo de succión de la exportación”. Y también reivindicó al FA como la continuidad de la revolución artiguista y parte de la segunda independencia de los pueblos latinoamericanos, rechazando acusaciones de la derecha: “La revolución es lo único que no se puede exportar o importar, porque la revolución la hacen los pueblos, y un pueblo no se importa ni se exporta. Los pueblos son raíz permanente en cada uno de sus países. Cada uno tiene sus características y debe resolver sus problemas de acuerdo a ellas. Lo otro es invento y recurso de los contrarrevolucionarios, de la oligarquía, del imperialismo”.
El FA mostraba el 26 de marzo otra de sus características fundamentales: la apuesta al protagonismo popular organizado como elemento transformador. La acción política permanente, la movilización y la calle como ámbito de acción política. Tanto las definiciones expresadas por Seregni, como el método, la unidad y la movilización en la calle de cara a nuestro pueblo, mantienen absoluta vigencia 50 años después.
El primer acto del Frente Amplio fue convocado bajo la consigna “La Patria nos llama, orientales al Frente”. La naciente fuerza política proclamó su fórmula presidencial Seregni-Crottogini y el Dr. Hugo Villar a la Intendencia de Montevideo.
Al hacer uso de la palabra, nuestro camarada Rodney Arismendi, decía: “Aquí, el pueblo que saltando también las divisas, pero sintiendo las mejores tradiciones de los viejos partidos para unirse con nosotros comunistas, para reunirse con los compañeros cristianos, para reunirse con los hermanos socialistas, con los independientes y los sin partido, religiosos, civiles, militares, el pueblo todo en las horas del trance difícil del que hablara Machado, el pueblo unido dispuesto a defender y a comprar la patria incluso con su sangre”. En otro pasaje de su intervención, en referencia al prócer José Artigas, Rodney dice: “Frente a la bandera de Otorgues el guerrillero, nos permite hablar a nosotros de Artigas sin transformarlo en una vocación vana, sino el Artigas del No venderé el rico patrimonio de los Orientales…, Artigas del reglamento del año 15, de la entrega de tierras al criollo, al zambo, al criollo pobre, Artigas el que dijo, como decimos ahora, porque esta no es una hora de venganza sino una hora de justicia, “No tenemos más enemigos que los que se oponen a la pública felicidad”.
Hoy los desafíos siguen siendo los mismos, aunque adquieran nuevas formas. El adversario sigue estando enfrente, aunque renueve las caras y module el discurso. El enemigo sigue siendo el imperialismo y sus testaferros criollos, al decir del general Artigas, “los malos europeos y peores americanos”.
Por ello las y los comunistas, junto con todas y todos los compañeros del FA, estamos militando cada día juntando firmas contra la Ley de Urgente Consideración, apoyando las movilizaciones y las ollas populares, fortaleciendo al FA y defendiendo su unidad.
Se trata, como dijera Seregni al finalizar su dicurso aquel 26 de marzo hace 50 años: “Antes de irnos una invocación que nos brota de lo más profundo del alma. Padre Artigas: aquí está otra vez tu pueblo. Te invoca con emoción y con devoción, y bajo tu primer bandera, rodeando tu estatua, te dice: otra vez, como en la Patria Vieja, guíanos, Padre Artigas.”
Viva el Frente Amplio. Viva la Unidad de nuestro pueblo.

(*) Senador, Secretario General del PCU.