Médicos sin Frontera denuncia que Israel usa el agua como arma contra los palestinos

Un nuevo informe de la organización humanitaria Médicos sin Frontera (MSF) denunció el uso, por parte de Israel, del acceso al agua como arma contra los palestinos.

Este accionar, afirma la organización, priva “sistemáticamente del líquido a la población de la Franja de Gaza, en una campaña de castigo colectivo”.

Al comentar la situación, Claire San Filippo, responsable de emergencia de MSF, declaró que “las autoridades israelíes saben que sin agua la vida se acaba, y sin embargo han destruido de forma deliberada y sistemática las infraestructuras hidráulicas de Gaza, al tiempo que bloquean constantemente el acceso de los suministros relacionados con el agua”.

Tras la destrucción de la estructura de Gaza, debido a los ataques sionistas, su población “depende de la ayuda exterior para obtener agua, alimentos, artículos de higiene, insumos de salud y combustible”, consignó la agencia IPS.

Para MSF, “la privación deliberada de agua a los palestinos es parte integrante del genocidio de Israell”.

Este uso del agua, agrega el documento, “no constituye un acto aislado”, sino que es “parte de un patrón recurrente, sistemático y acumulativo”.

El empleo del agua como arma, se agrega, “ocurre junto con el asesinato directo de civiles, la devastación de centros de salud y la destrucción de viviendas, lo que obliga a desplazamientos masivos. En conjunto, constituyen una imposición deliberada de condiciones destructivas e inhumanas a la población palestina de Gaza”.

De acuerdo a San Filippo, los equipos de la organización han podido documentar “cómo el Ejército israelí ha disparado contra camiones cisterna claramente identificados y ha destruido pozos que constituían un salvavidas para decenas de miles de personas”.

Con frecuencia, añadió, “se han producido incidentes violentos durante la distribución de agua a la población, que han causado heridas a palestinos y trabajadores humanitarios, además de daños al equipamiento”.

Esta privación de agua, “unida a las pésimas condiciones de vida, el hacinamiento extremo y un sistema sanitario colapsado, crea una tormenta perfecta para la propagación de enfermedades”, subrayó San Filippo.

De acuerdo al reporte, que cita como fuentes a Naciones Unidas, la Unión Europea y el Banco Mundial, Israel “ha destruido o dañado casi 90 % de las infraestructuras de agua y saneamiento de Gaza, incluidas plantas desalinizadoras, pozos, tuberías y alcantarillado”.

Aunque MSF es uno de los principales distribuidores de agua potable en Gaza; “entre mayo y noviembre de 2025, una de cada cinco de las distribuciones de agua que realizamos se quedó sin agua”, debido a que “los camiones no podían transportar agua suficiente para todas las personas que la requerían. Las órdenes de desalojo del Ejército israelí han impedido a nuestros equipos acceder a zonas donde habían suministrado agua a cientos de miles de personas”, denuncia el informe en el que se sostiene “que las autoridades israelíes han obstaculizado la entrada de materiales esenciales de agua y saneamiento en Gaza, al punto de que una de cada tres de nuestras solicitudes para introducir suministros críticos de agua y saneamiento han sido rechazadas o han quedado sin respuesta”.

En sus conclusiones el informe insta “a las autoridades israelíes a restablecer de inmediato el suministro de agua a la población de Gaza en los niveles necesarios”, y hace un llamamiento a “los aliados de Israel” para que influyan para presionar a Tel Aviv con el “fin de que deje de obstaculizar el acceso humanitario”.

Compartí este artículo
Temas