El viceministro de Energía y Minas de Cuba, Argelio Abad, durante la entrevsita con EL POPULAR

Viceministro de Energía de Cuba: “Nosotros no nos vamos rendir”

“Cuba está por la paz. Todo lo que hoy el mundo pueda hacer en función de apoyar a Cuba, de impedir una agresión militar, es de enorme valor”.

El viceministro de Energía y Minas de Cuba, Argelio Abad, que se encuentra en nuestro país, en diálogo con EL POPULAR analizó los desafíos de la transformación energética en su país, los impactos del bloqueo económico y el cerco energético del imperialismo yanqui en la vida cotidiana del pueblo cubano, su impacto en la economía de la isla y las medidas económicas de emergencia, recientemente definidas, “urgentes y necesarias”, como señaló el presidente de Cuba, Miguel Díaz Canel, para afrontar la crisis. 

Abad se encuentra en Uruguay participando de la reunión anual ministerial sobre energía de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC). Uruguay es anfitrión de la reunión porque está ejerciendo la presidencia pro tempore de la CELAC. 

La energía y la integración

El viceministro Abad señaló que la reunión anual de la CELAC busca “lograr la unidad de los latinoamericanos en función de la transición energética, de cómo podemos enfrentar los desafíos energéticos que tienen los diferentes estados que conforman la CELAC. Buscando integración, este es un espacio de diálogo político, de integración, y sobre todo de compartir tecnologías y compartir formas de hacer en cuanto al tema de la energía”.

Abad dijo que Cuba está comprometida con avanzar hacia una matriz con energías renovables y que pese a las dificultades, eso están haciendo.

Destacó también que, en el marco de la CELAC, América Latina y el Caribe se proponen la integración y conexión energética.

Destacó que Cuba pudo mostrar que “a pesar del bloqueo genocida y criminal y el cerco energético al que estamos sometidos en este momento”, apuesta a las energías renovables con una transición que no se detiene y que busca alcanzar para 2030 el 24% de penetración. 

Explicó que esto también se vincula con una cuestión de soberanía. “A partir del bloqueo y del cerco energético al que estamos sometidos, tenemos que buscar alternativas, el sol no nos lo pueden bloquear”, indicó. 

Explicó que, desde fines del año pasado, “no ha llegado un barco de combustible”, salvo el buque ruso a fines de marzo de este año con 100 mil toneladas que “nos alcanzó para apenas 10 días”. 

“Hoy solamente estamos generando con las viejas termoeléctricas que consumen el crudo que perforamos y extraemos nosotros, que es un crudo con alto contenido de azufre, es un crudo muy denso, que no es fácil de refinar y no permite obtener volúmenes elevados de los productos refinados”, explicó. 

“Eso nos provoca que tenemos instalaciones para generar 1100 MW, más 300 MW que tenemos de motores en tierra, en tres regiones del país, lo que nos permite tener más de 1400 MW disponibles, pero no se pueden utilizar porque no tienen combustible. Esa situación hace que tengamos hoy niveles de apagón de más de 30 horas en el país”, señaló.

A eso se agrega lo generado por las instalaciones de generación fotovoltaica, cuya presencia se va incrementando en Cuba, pero también está limitada por el impacto del bloqueo.

“No tenemos grandes lagos, grandes depósitos de agua que nos permitan utilizar, como ustedes, la energía hidroeléctrica, aunque tenemos pequeñas y medianas hidroeléctricas, sobre todo en las zonas de montaña, que le dan abasto a lugares recónditos de la geografía cubana, pero no tenemos esa suerte”, lamentó.

El impacto humano del bloqueo

“Prácticamente desde que triunfó la revolución se estableció el bloqueo con el objetivo de provocar el máximo malestar posible en la población; que el pueblo sienta al gobierno y al sistema político como el culpable de las dificultades y no a sus verdadero verdugo, que es el gobierno norteamericano. Y provocar, entonces, lo que ellos denominan un cambio de régimen, un estallido social. En este caso, en el gobierno de Trump, desde su primer mandato se establecieron más de 143 medidas que recrudecieron aún más ese bloqueo genocida, y ahora otras medidas y el cerco energético, impidiendo al país adquirir financiamiento, afectando más aún la economía”, explicó el viceministro sobre las condiciones en que desarrollan la resistencia.

“Esto ha provocado, realmente, una asfixia total en el país. Nosotros mismos, antes de venir para acá, estuvimos en nuestros hogares más de 20 horas de apagón, dos noches prácticamente sin poder dormir por el calor, los mosquitos, la asfixia. Y cuando no hay electricidad, eso provoca que no haya agua porque las estaciones de bombeo que son eléctricas se detienen”, explicó.

“Se afectan las comunicaciones, que están preparadas para un término de apagón de cuatro horas con su batería, porque a partir de ahí se desconectan los celulares, hasta la propia telefonía fija en algunos lugares no funciona. La cocción de alimentos, para lo cual la matriz que tenía Cuba, a partir de la revolución energética que se hizo con la generación distribuida, era la cocción de alimentos con electricidad. Bueno, pues se impide en los hogares poder tener con qué cocinar, hay que pasar a otras formas, con leña, con carbón, formas muy rudimentarias que van en detrimento del nivel de vida del pueblo”, agregó.

“Cuando usted dice sin electricidad es que no tienes con qué preservar los alimentos, se te echan a perder los alimentos que tienes, los que puedes adquirir se te echan a perder. No tienes con qué cocinar, no tienes para evitar el calor intenso, ahora mismo aquí hay frío, pero en Cuba hay temperaturas muy altas, son meses de más de treinta y tantos grados de temperatura, casi cercano a los cuarenta grados, que hace realmente muy incómoda la vida. Las propias plagas, porque somos países caribeños, tenemos mosquitos”, describió.

“Todo eso conduce a un estado de irritabilidad, de malestar, de asfixia. No tiene otro nombre que asfixiar. Realmente es muy duro lo que está viviendo hoy el pueblo de Cuba por ese criminal y genocida bloqueo recrudecido y el cerco energético que hay contra nuestro país”, denunció.

Plan contra plan

La Asamblea del Poder Popular de Cuba adoptó este jueves una serie de medidas económicas y financieras, previamente discutidas por el Comité Central del Partido Comunista de Cuba que el presidente cubano Miguel Díaz Canel las definió como “medidas económicas de emergencia”. (ver nota https://elpopular.uy/la-realidad-nos-impone-cambios-urgentes-y-necesarios/)

Consultado al respecto, Abad expresó: “Martí nos enseñó, y después Fidel, que contra todo plan del enemigo hay que establecer otro plan. O sea, plan contra plan”.

“Las medidas de asfixia económica, las últimas que ha recrudecido este bloqueo, nos han llevado a tener que hacer transformaciones. Sobre todo en la economía, que hoy está inmovilizada a partir de que energéticamente no tiene ni electricidad, ni combustible. No tenemos bancos en los cuales depositar dinero, no tenemos navieras para vender nuestras mercancías e importar las mercancías al país. Ante esas circunstancias lo importante es salvar el país, salvar al pueblo. Y para eso hemos tenido que adoptar estas medidas, que no son medidas estratégicas para un desarrollo ulterior del país; son medidas obligatorias para poder enfrentar esta situación”, explicó.

Estas medidas que fueron aprobadas en la Asamblea Nacional del Poder Popular, el parlamento cubano, implican “hacer algunas concesiones desde el punto de vista de nuestro modelo de desarrollo” buscando que estas transformaciones dinamicen la economía. “Desatar los nudos que hoy impiden que las fuerzas productivas internas puedan desarrollarse en medio de estas circunstancias del bloqueo”, dijo Abad.

Se trata, explicó, de “ transformaciones necesarias que para nada constituyen un regreso o un retorno al capitalismo. Son medidas que van a ayudar al país a enfrentar esta situación y a poder, una vez más, salir victorioso en esta batalla”. 

Díaz-Canel, en su discurso de cierre del Comité Central del Partido Comunista de Cuba, dijo que parte de la inspiración de estas medidas tiene que ver con el estudio de cómo se construye el socialismo en China y en Vietnam. Consultado al respecto, Abad señaló que “estas medidas, estas transformaciones que estamos adoptando ahora, no son una improvisación, son también el resultado de un estudio de académicos, de nuestras universidades, nuestros economistas, de cómo se puede enfrentar esta situación sin perder el rumbo que tenemos nosotros que sigue siendo la construcción de una sociedad socialista justa”.

Entre los elementos a tener en cuenta en el análisis “se han tomado en cuenta las experiencias de países hermanos”.

“La experiencia de China es un modelo socialista, pero que tiene presencia del mercado, del capital, del capital privado. Sin embargo tienen un Partido Comunista, tienen una estrategia de desarrollo hacia el comunismo y por supuesto que esto ha tenido resultados. China ha logrado erradicar la pobreza extrema, ha logrado un nivel de desarrollo para tantos millones de ciudadanos extraordinario. Sin copiar ningún modelo, nosotros sí hemos tenido en cuenta esas experiencias y algunas de ellas las hemos incorporado. Sobre todo en la forma de implementarlas y de controlarlas, porque esto no es liberar a una economía de libre mercado sin control. El  Estado y el pueblo siguen siendo los dueños de los principales medios de producción, de los principales recursos naturales, de los recursos materiales del país y sencillamente en muchos países hay experiencias, ya camino recorrido, le decía China, el propio Vietnam, incluso países capitalistas que también han logrado desarrollar su economía y tienen un corte social en determinadas cosas, mantienen la salud pública gratuita, la educación, determinadas cosas que son parte también de lo que nosotros hemos mantenido hasta ahora”, aseguró.

“Buscando en esas experiencias y como obra del pensamiento de nuestros intelectuales, nuestros economistas, nuestros profesionales, hemos desarrollado estas transformaciones que no quiere decir que sean perfectas y que en su momento no haya que ir corrigiendo determinada anomalía que ocurra o determinada fisura que pueda ocurrir”, aclaró.  

Resistencia y solidaridad

Consultado sobre la importancia que tiene la solidaridad internacional en esta situación y para la resistencia del pueblo cubano, Abad indicó: “El pueblo cubano, siempre, ustedes lo saben, ha sido un pueblo solidario, de hecho Martí definió que para nosotros “Patria es humanidad” y donde quiera que haya un ser humano para nosotros es igual que si fuera en Cuba. Cuba durante años desarrolló la solidaridad a su manera, nunca dio más de lo que tenía sino compartía lo que tenía”.

“Hoy millones de ciudadanos en el mundo han recuperado su visión por la labor de médicos cubanos, con tecnología de operación ocular, en diferentes países, en Latinoamérica. Los médicos cubanos han estado en los lugares más intrincados del mundo, donde quizás médicos burgueses nunca llegaron, porque además nuestros médicos se forman con una ética médica diferente a la que normalmente lleva el capitalismo, que es ganar dinero; los médicos cubanos se forman sobre todo con un pensamiento, un sentimiento humanista. Esa solidaridad que Cuba ha dado al mundo, hoy la estamos recibiendo de muchos países, incluyendo del Uruguay”, afirmó.

“Nunca crean que la solidaridad y el apoyo que ustedes nos den puede ser pequeño, porque tiene un valor  fabuloso, aun cuando sea simbólico, aun cuando no llegue a todos los cubanos. Una jeringuilla que llegue a un hospital cubano para inyectar a un niño enfermo, un medicamento, un panel solar que llegue para acudir a un centro de asistencia social o incluso a un hogar cubano, un alimento que llegue, que ayude a resistir esta situación que tenemos coyuntural incluso, eso que vemos allá afuera, ese cartel que dice que el imperialismo saque sus manos de Cuba; esos carteles para nosotros tienen un valor enorme”, aseguró. 

“Todo lo que hoy el mundo pueda hacer en función de apoyar a Cuba, de impedir una agresión militar a Cuba, es de enorme valor. Nosotros nos vamos a defender. Nosotros no nos vamos a rendir, pero indiscutiblemente va a causar dolor y muerte a nuestro pueblo y a ellos también y no queremos eso, Cuba está con la paz. Toda la solidaridad que hoy se haga en el mundo con Cuba, los cubanos la vamos a agradecer de corazón y yo creo que sería también el cumplimiento de ese pensamiento martiano de que “patria es humanidad” para nosotros y para ustedes que son solidarios”, concluyó.

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