Homenaje a Alvaro Balbi a 51 años de su asesinato

Este domingo 2 de agosto se realizó un homenaje a Alvaro Balbi, a 51 años de su asesinato en tortura por la dictadura fascista.

Alvaro Balbi fue detenido el 29 de julio de 1975 por las Fuerzas Conjuntas en su domicilio de Lezica, conducido a Inteligencia de la Policía y luego a Coraceros, torturado y asesinado dos días después.

Balbi era militante de la UJC, el PCU y el Frente Amplio y participaba de la resistencia a la dictadura y era un luchador por la democracia y la libertad. Alvaro, trabajador del comercio y músico, tenía 31 años, estaba casado con Lille Carusso y tenía tres hijas, Alondra, Arianna, Andrea y un hijo, Pablo.

El emotivo acto, que se realizó en la plaza que lleva su nombre, en Morandi y Lezica, a pocos metros de la casa donde vivió y fue secuestrado Balbi, contó con una nutrida concurrencia, entre la que estaban el senador y secretario general del PCU, Óscar Andrade; los integrantes del Ejecutivo del PCU, Ana Olivera, Graciela Montesdeoca y Alejandro Acosta; integrantes de la Departamental de Montevideo del PCU y del Seccional Amelia Sanjurjo, que organizó el acto; Sergio Somaruga, del Secretariado del PIT-CNT; Javier Tassino, que fue detenido junto a Balbi; militantes de los Comité de Base y de la Coordinadora del Frente Amplio de la zona, militantes sindicales y sociales y vecinas y vecinos.

Estuvo presente Lille Carusso, viuda de Alvaro Balbi, sus hijas e hijo, nietas y nietos y su biznieta.

El orador fue Gabriel Mazzarovich, del Ejecutivo del PCU, quien hizo un recorrido histórico por la lucha por verdad y justicia para Alvaro Balbi desde hace 51 años, en el plano judicial y político.

Mazzarovich, al final de su discurso, citó un fragmento de la carta que Selmar Balbi, padre de Álvaro, envió al dictador Juan María Bordaberry, el 6 de agosto de 1975, pocos días después del asesinato, denunciando con enorme valentía y dignidad el asesinato y reclamando justicia.

“Mi hijo ha muerto. Pero quedan sus hijitos, quedan los hombres jóvenes aún y sus hijitos, cerca de diez mil niños, jóvenes y adultos han estado bajo mi amparo cuidadoso a lo largo da 40 años de docencia. Por ellos velo ahora. Para ellos, la liquidación de la impunidad, de los criminales; para ellos, la más larga y segura vida. Y la alegría de vivir. Justo es que la ley se aplique a quien delinque. Pero ninguna ley, humana ni jurídica, admite que manos anónimas o conocidas ejerzan justicia al margen de lo legal y de lo humano. Sólo espero que la muerte de Alvaro sea la última muerte injusta en esta tierra y la primera que no quede impune, el primer trato inhumano juzgado y castigado, que quiebre el espinazo a la impunidad en esta tierra”, dice el fragmento de la carta citado por Mazzarovich.

El dirigente del PCU terminó su discurso dirigiéndose a Lille y su familia y diciendo: “Querida Lille, queremos decirte que mientras esas banderas rojas se levanten y haya manos que las empuñen, mientras estén levantadas las banderas del FA, nunca van a estar solos. Queremos reafirmarte nuestro compromiso de luchar contra la impunidad, para avanzar en democracia y por la revolución”.

(Ampliaremos)

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